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martes, 26 de enero de 2021

ENTREVISTA DR.CARLES FRIGOLA

 En este ponernos al día de los números de la revista GiroSalut/ BarnaSalut que se nos han ido quedando en el baúl, hoy compartimos con vosotros/as la entrevista realizada al Dr. Carles Frigola publicada en el número 65 y también información sobre el proyecto de la Fundación Wilhelm Reich sobre el Jardín Terapéutico.



ENTREVISTA DR. CARLES FRIGOLA






                                                 ENTREVISTA DR. CARLES FRIGOLA

 

El Dr. Frigola es un referente muy importante para nosotros, ha colaborado con GIROSALUT su inicio aportando interesantes conocimientos y diversas técnicas y tratamientos para el desarrollo emocional. Después de 11 años colaborando juntos nos complace publicar esta entrevista para que podáis conocer mejor su trayectoria académica y profesional.


Dr. Frigola, usted es médico, psiquiatra y psicoanalista. ¿Cómo fueron los inicios de su profesión?

Empecé siendo médico de Perelada y de Pont de Molins, siguiendo la tradición de mi padre, que era médico titular de Borrassà y localidades agregadas.

Posteriormente me formé como Psiquiatra en el Hospital Clínico de Barcelona con el profesor Dr. R. Sarró, el cual había sido discípulo del Dr. Sigmund Freud.

 

Pero también siguió formándose en Londres…

Efectivamente, y durante varios años asistí a la Tavistock Clínic, que era y sigue siendo uno de los mejores centros del mundo en Psicoanálisis. Allí conocí profesionales de la talla de Bion, el creador de los grupos terapéuticos; de Bowlby, primer estudioso de la teoría del vinculo y del aferramiento; de Meltzer y de su señora M-Harris, que estudiaron los estados emocionales de la mente y su influencia en el ámbito familiar, de Laing, creador de la antipsiquiatría y de Foulkes, creador del “group análisis”. Todos estos y otros profesionales fueron mis profesores.

 

¿Y qué quiere decir la palabra “Orgonomia”?

Deriva de la palabra “organismo” y se refiere a una ciencia que va más allá de la medicina psicosomática y que en nuestro país es poco conocida. En mis libros he escrito sobre la importancia del análisis del carácter de cada persona y en la observación y tratamiento de los problemas físicos, emocionales y mentales de las personas mediante la terapia orgonómica, la cual va más allá del propio psicoanálisis.

 

¿También Wilhelm Reich habló del cambio climático?

Efectivamente, durante mi formación en Orgonomia estudié las consecuencias meteorológicas del cambio climático y como este afecta a todas las personas a nivel físico y psicológico. En nuestra Clínica Naturista de Creixell investigamos sobre el tema y también realizamos el test bio-energético de Reich con una gota de sangre del paciente, la mirándola en vivo al microscopio se puede saber el estado de salud de la persona a través del análisis de su carga bioenergética y de la contaminación medioambiental que presenta. También trabajamos con el ORAC, que es un acumulador de energía para personas que necesitan una mayor carga energética dentro de su tratamiento.

 

¿Cuál es su aportación al psicoanálisis y a la Orgonomia?

En los siete libros que he publicado hasta ahora se pueden encontrar mis aportaciones que se resumen en: 1er Dar a conocer y difundir la ciencia de la Orgonomia en lengua española.

2n Demostrar la existencia de una posición ocular en todo el desarrollo psíquico, tanto si es normal como patológico, i que viene dado por la mirada de la madre, la cual tiene una importancia capital en la mentalización emocional del neonato desde el nacimiento hasta los seis meses.3r Aportaciones en el test bio-energético de la sangre, observando la auto fluorescencia de los hematíes, así como su contaminación.

 

¿Cómo ha cambiado la sociedad desde que comenzó?

En psiquiatría y psicoanálisis todo ha cambiado. Hoy, las depresiones, las adicciones, laos trastornos de la personalidad y la patología de las relaciones familiares de toda clase, están a la orden del día. Nos hemos “pasado de rosca”, pues de una sociedad autoritaria hemos pasado a “todo vale”, i en consecuencia, todo el mundo esta desorientado y confuso. Por otro lado, han mejorado mucho las neurociencias, y los psiquiatras y los psicoanalistas hemos hecho grandes avances en la comprensión y el funcionamiento de la mente humana y en la capacidad de entender los estaos emocionales de las personas. Por esto, podemos tratar patologías que antes eran imposibles de ser tratadas.

 

El Dr. Carles Frigola es psiquiatra, psicoanalista.

Premio Pascual y Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Girona. Dip. Tavistock Clinic Institute of Group Analysis, Londres. Director de la Fundación Wilhelm Reich. Miembro del American College of Orgonomy. Autor de diversos li Bros. Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómic de Creixell, Borrassà.

 

 

JARDÍ TERAPÉUTIC







jueves, 1 de octubre de 2020

GESTIÓN EMOCIONAL DEL COVID-19. Una visión psicoanalítica y Orgonómica ( I )

 


En primer lugar y deseando que estéis bien, un saludo afectuoso.

Como habréis podido ir viendo el blog ha ido viviendo diferentes ritmos y tiempos, tanto en sentido literal como en sentido metafórico. A veces en el transcurso de su devenir le han afectado factores humanos y también técnicos, pero a pesar de esas circunstancias sigue adelante.

Acabado el verano y en este inicio de otoño, con noches de luna llena, con las primeras nieves que cubren las carenas y cimas de las montañas y la Tramontana que también nos acompaña estos días y que nos descubre el color azul limpio e intenso del cielo; nos alegra comunicaros que en la Fundación Wilhelm Reich seguimos adelante consolidando nuestro trabajo y poniendo en marcha nuevos proyectos:

El proyecto del Jardín Terapéuticowww.eljardinterapeutico.com

El proyecto de la creación e la Asociación Catalana de Orgonomía ACOR, del que ya os iremos informando.

 *     *     *     *    *

Hoy queremos compartir aquí esta primera parte del interesante artículo publicado por el Dr. Carles Frigola en el nº 63 de la revista Girosalut. Os invitamos a leerlo.


GESTION EMOCIONAL DEL COVID-19

Una visión psicoanalítica y orgonómica

Dr. Carles Frigola





 Una plaga implica una enfermedad muy contagiosa que puede ser epidémica (que se propaga muy rápidamente) o aparecer como una pandemia (que afecta a diversos países). La peste negra o peste bubónica fue una plaga que azotó y diezmó a una tercera parte de la población de Europa durante el siglo XIV. Los síntomas se caracterizaban por fiebre, bubones y ulceras en la piel, que se volvía negra. Se estima que más de 50 millones de personas murieron por esta enfermedad. En el pueblo medieval e Verges (Girona) aún hoy en día, por Semana Santa, se continua celebrando la “Danza de la Muerte” en recuerdo de la peste.

La gran epidemia de gripe aviar del 1918, también conocida como la gripe española, está considerada como la pandemia más devastadora de la historia humana, ya que, en sólo un año mató 40 millones de personas; esta cifra de muertos incluía una alta mortalidad infantil. En estos momentos estamos viviendo la etapa de des confinamiento de la pandemia del COVID-19.

La plaga emocional se caracteriza por ser una enfermedad altamente infecciosa y contagiosa y que causa fuertes reacciones emocionales en la población y que, como las otras plagas. También puede llegar a ser devastadora. La caza de brujas que tuvo lugar entre los siglos XV y XVI en Europa y América, a través de la Inquisición, fue una manifestación de la plaga emocional con más de 70 mil personas sentenciadas a la pena capital. La reacción de pánico y terror irracional que contagió  la humanidad después el crack bursátil del 1929 que dio lugar a la “gran depresión” también fue una manifestación de   la plaga emocional. Los vectores irracionales de ciertas personas (codicia, exceso de optimismo, ausencia de autocontrol, etc.) junto con la especulación bancaria y el aumento de demanda de compra de vivienda, nos llevó a la burbuja inmobiliaria y a la crisis económica del 2007 de la que todavía nos estamos recuperando y que desde la perspectiva actual pienso que fue otra manifestación de la plaga emocional. En estos momentos nos toca prevenir que la experiencia emocional y traumática del Covid-19 se convierta en otra plaga emocional.

“La plaga emocional se caracteriza por ser también una enfermedad altamente infecciosa y contagiosa”

 

El estrés post-traumático

 

Es virtualmente imposible describir la gran variedad de experiencias emocionales que han aparecido en la población en el caso de la pandemia del Covid-19. Desde el punto de vista de la psicología de masas, podríamos resumir estas de la siguiente manera: con la finalidad de protegerse contra las ansiedades y las dificultades que van asociadas a la masificación (inmovilidad y confinamiento total) y podrían ser perjudiciales a largo plazo, la persona y el sistema social cambian de nuevo hacia un estado previo de agregación (movilidad reducida, desconfinamiento parcial, laboral, en turnos, etc.) en donde diferentes ansiedades inconscientes irán emergiendo en el tiempo. Estas oscilaciones, masificación / agregación, se van repitiendo en el tiempo, oscilando, por decirlo de una manera, como un péndulo pero no en un movimiento dinámico ni dialéctico.

 

“El estrés post-traumático se caracteriza por la aparición de síntomas psíquicos y emocionales después de un acontecimiento estresante”

 

 A veces tiene lugar un estado e parálisis personal y social. Ahora a mucha gente le cuesta salir de casa como hacía antes. Estos estados mentales de confinamiento/desconfinamiento, causan inevitablemente inseguridades y temores en la población que los podríamos agrupar con el nombre genérico de estrés post-traumático. (EPT)

El EPT se caracteriza por la aparición de síntomas psíquicos y emocionales que surgen después de la exposición a un acontecimiento estresante y extremadamente traumático que involucra un daño físico o de naturaleza amenazadora o catastrófica para el individuo.

El EPT puede desarrollarse en la persona que haya estado expuesta a uno o más sucesos traumáticos de índole diversa como la exposición al dolor debido a un conflicto bélico, una crisis humanitaria, después de un accidente de tráfico, por acoso sexual o por recibir amenazas de muerte.

Se produce un aumento muy grande de excitación en el cuerpo y que el propio organismo fracasa en el momento de gestionarla porque no existen posibilidades de elaboración de vías de escape. Entonces el psiquismo, al ser incapaz de descargar una excitación tan intensa e incapaz de controlar-la, origina efectos patógenos y trastornos mentales y emocionales duraderos. Las defensas mentales de la persona no pueden asimilar tal cantidad de excitación. En ciertos casos el EPT puede darse después de un profundo traume psicológico o emocional y no necesariamente relacionado con un daño físico. Antiguamente el EPT se llamaba neurosis traumática o neurosis de guerra y era corriente de ver en la población civil de las grandes ciudades durante la Segunda Guerra Mundial como pasó en Londres.

A muchas personas, la experiencia emocional del Covid-19 las ha llevado a las puertas de padecer una EPT. Han pasado por breves o prolongados periodos de ansiedad o depresión o han padecido una serie de síntomas psicosomáticos como cansancio, agotamiento, confusión mental, desamparo, etc., así como también alteraciones del sueño, dificultad de concentración, irritabilidad, arrebatos de ira o de agresividad o sentimientos de culpa o vergüenza.

 “Muchas personas con la experiencia emocional del Covid-19 están a las puertas de padecer un EPT.”

 

(Continuará)

 

Dr. Carles Frigola, psiquiatra y psicoanalista. Médico Orgonomista. Premio Pascual Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Girona. Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell (Borrassa) Telf. 972 506 291.

 

Para más información sobre estos y otros temas, así como sobre el alojamiento terapéutico y los trabajos en grupo que se realizan en Mas Morató, podéis consultar la, www.wilhelm –reich.org

Www. Compartir-wilhelmreich.blogspot.com

Facebook: Fundació Wilhelm Reich

 

 


miércoles, 22 de enero de 2020

MAS MORATÓ DE CREIXELL. UN JARDÍN TERAPÉUTICO ( V )- Una década de experiencias terapéuticas

Con esta entrada sobre el Jardín Terapéutico, que amplía la información sobre este tema del que ya hemos ido hablando en entradas anteriores ,completamos  la información  sobre esta interesante práctica terapéutica.

Este nuevo artículo ha sido publicado por el Dr. Carles Frigola en la revista GiroSalut nº60 & BarnaSalut en el nº15 correspondiente a la edición de invierno.

Esperamos que lo disfruteis







EL JARDÍN TERAPÉUTICO

Una década de experiencias terapéuticas


Vis natura medicatrix
La naturaleza cura. La naturaleza por si misma ya es terapéutica y cuando su diseño es consciente su efecto sanador aumenta. Esto es un jardín terapéutico.

Dr. Carles Frigola


El jardín terapéutico esta planificado para las siguientes tareas: todo lo necesario para favorecer el movimiento, trabajar la psicomotricidad, reforzar los recuerdos y dar soporte a las relaciones sociales. Dar un valor añadido a la estimulación cognitiva, gracias a los beneficios que el sol y el aire libre proporcionan a las personas. I a nivel médico, por la fijación del calcio, el aumento de las ganas de comer, la regulación del sueño y por la disminución de la agresividad, la ansiedad y la apatía.

Se ha demostrado que la luz natural posee un efecto curativo

Y mejora la situación del enfermo. Por otra parte, conocemos entre otros beneficios, el valor de la vegetación como reductora del estrés.

El jardín terapéutico permite llevar a cabo la mayoría de las terapias establecidas, que junto con otras y con la ayuda de la vegetación, se pueden programar como recorridos de interés, asociaciones entre colores y plantas, el refuerzo de los esquemas espaciales y temporales a través de el seguimiento de las estaciones del año, los olores que nos son familiares, la hidroterapia, el hecho de jugar con el agua, el barro y la tierra, la horticultura, etc.…

Estos espacios exteriores han de proporcionar un circuito seguro y accesible, lleno de referencias visuales, elementos donde poder sentarse, de sombras de agua. La vegetación ha de recoger la riqueza de las cuatro estaciones para la estimulación sensorial, como plantas para ver, tocar y oler. Con la vegetación evocamos la memoria agradable del pasado.

Consejos para utilizar un jardín terapéutico

1 Las plantas que ofrecen una textura interesante a la vista son una gran aportación para la experiencia sensorial del jardín.

2 El uso de una variedad de texturas, aromas, colores i especies vegetales, las hojas de las cuales hagan sonidos placenteros cuando el viento las acaricie. El incluir las variedades propias de cada estación para permitir conectar con el ciclo de la naturaleza, y que serán más fáciles de cultivar, cuidar y hacer el seguimiento de su crecimiento.

 3 Potenciar el olfato. Nos aprovechamos que el olfato es uno de nuestros sentidos mas fuertes para añadir plantas aromáticas cerca de los asientos y los caminos.

4 El color es un estimulo visual que ayuda a crear puntos focales y definiciones en un jardín. Las tonalidades cálidas, como el rojizo, el anaranjado y el amarillo avivan las emociones y estimulan la actividad. Las tonalidades frías, como el blanco ayudan a calmar y dar tranquilidad. Por ejemplo, el potencial terapéutico de los cerezos y los ciruelos en flor.

5 No nos hemos de olvidar del sentido del tacto, como plantas que sean lo suficientemente resistentes como para tolerar el ser tocadas, acariciadas o manipuladas frecuentemente.

6 El oído es uno de los sentidos más presentes a la hora de diseñar un jardín. Buscar plantas que emitan sonidos con el viento. También se pueden incluir accesorios como fuentes, objetos y banderitas móviles o campanitas.

7 Los sonidos de los animales también ofrecen resultados terapéuticos. Se han de incluir elementos que atraigan las aves y los animales picaflores.

8 Disponer de un espacio con sombras, un cercado, e incluso ciertas plantas altas como los cipreses. Así se obtiene un reparo para los días de viento.

9 Se han de incluir asientos cómodos para contemplar el jardín. Disponer de sillas, bancos o butacas que permiten apoyar cómodamente la espalda y los brazos para disfrutar de forma plena la
experiencia.

10 Por último se habrían de incluir luces solares para las visitas nocturnas de estos jardines. Al caer la tarde o por la noche, el jardín terapéutico adquiere una nueva dimensión que se ha de saber utilizar para finalidades recreativas y terapéuticas si incluimos la música, la danza, la meditación, etc. Por otro lado, durante la noche se pueden trabajar los miedos y las ansiedades que la oscuridad aboca a las personas.


DR. Carles Frigola, es psiquiatra y psicoanalista. Medico Orgonomista. Premio Pascual Prats del Col.legi  de Metges y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Girona.

Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell (Borrassà) Telf. 972 506 291

Para más información sobre estos y otros temas, así como sobre el alojamiento terapéutico y los trabajos en grupo que se realizan en el Mas Morató, podéis consultar,



Facebook: Fundació Wilhelm Reich




sábado, 7 de diciembre de 2019

MAS MORATO DE CREIXELL. Un Jardín Terapéutico (4 )

Aquí tenéis una nueva entrada referida al Jardín Terapéutico que amplía la información sobre este tema del que ya hemos ido hablando en entradas anteriores que hemos ido publicando en el blog. Este nuevo artículo ha sido publicado por el Dr. Carles Frigola en la revista GiroSalut & BarnaSalut en el nº correspondiente al mes de octubre-2019. En este número la revista ha celebrado su décimo aniversario de trabajo apoyando la salud natural  y promoviendo la sostenibilidad.







Vis Natura Medicatrix

La naturaleza cura. La naturaleza por si misma ya es terapéutica y cuando su diseño es consciente el efecto sanador aumenta. Esto es un jardín terapéutico.

Dr. Carles Frigola


JARDINES 

TERAPÉUTICOS

Una década de experiencias terapéuticas


El objetivo de un jardín terapéutico es curar a las personas reiniciando la importante relación que existe entre el ser humano y la naturaleza. Ha de ser un lugar en donde el paisajismo y la medicina natural se unan y coexistan. Sus elementos básicos son:

El Sol. La luz solar es la que da los diferentes matices de las plantas, genera ambientes, calienta y nos baña de rayos solares que son muy beneficiosos para la salud.

El Agua. El elemento que ayuda a obtener el nivel óptimo de humedad, el agua en movimiento tiene un sonido relajante y nos purifica. Por otro lado, anula los efectos tóxicos del DOR o energía muerta.

La Vegetación. Los árboles son elementos de una elevada carga energética y de gran estética visual, nos proveen de oxígeno puro.

Las Plantas. En ellas observamos la salud y nos mimetizamos vibrando en su frecuencia natural de los colores.

Las Flores. Sus colores nos alegran, cambian nuestro estado de ánimo y nos proveen de aromaterapia.

La Tierra. Nos vincula con el sentido cinestésico y con la relación que todos tenemos con la gravedad terrestre, porque con cada paso que damos caminando amortiguamos nuestro cuerpo y cada puñado de tierra o de barro entre nuestras manos, con estos olores tan especiales, nos retornan del pasado al momento presente.

El Aire. El aire es el vehículo de sanación que está presente constantemente en nuestro entorno, pero el aire fresco del que nos proveen las plantas nos hace tomar conciencia y nos cura. A nivel físico el oxígeno puro es un sedante del sistema nervioso. Por tanto, nos relaja y a partir de una buena respiración, nos cura.

El jardín terapéutico no es un jardín cualquiera, sino un jardín adaptado para hacer terapias en él. En inglés la actividad en el jardín se llama:” nature assisted therapy” y son diversas las terapias que se pueden hacer en el exterior, dando importancia a la relación entre las personas y la naturaleza.

Durante los últimos diez años ha aumentado el interés por los jardines terapéuticos, de la misma manera que por muchas otras terapias (arte-terapia, músico-terapia o animal-terapia con caballos, etc.). Una posible explicación de este cambio de actitud que fomentan las terapias alternativas, podrían ser los efectos beneficiosos (sin necesidad de utilizar medicamentos) por la ansiedad, el nerviosismo, el insomnio y la depresión que padecemos la mayoría de los humanos del siglo XXI, así como otros problemas neurológicos derivados del cambio climático, como la perdida de equilibrio, los vértigos y el empeoramiento cognitivo, ya que todos ellos bajan mucho la cualidad de vida de las personas.

El nombre de jardín terapéutico es sólo uno de los numerosos nombres empleados en la literatura para este tipo de jardines. Así encontramos, el jardín de los sentidos, los jardines de salud, los jardines curativos meditativos, baños de bosque, etc. Normalmente todos estos jardines y bosques comparten los mismos objetivos; se han creado para despertar la motivación y la curiosidad, ganas de vivir y para dar sensación de seguridad.

En todos ellos encontramos elementos y plantas que suenan cuando se mueven con el viento; que interactúan a través del agua; con olores que desprenden cuando se tocan; troncos de árboles que se pueden abrazar y pequeños espacios rodeados de verde, que son un oasis para los sentidos y que nos llenan de voluntad y deseo de participar.

Aquí se podrían incluir cabañas de madera para realizar actividades, como la ceremonia del té de origen japonés.

En la Universidad Sueca de agricultura, Alnarp, se han evaluado e investigado las características importantes que ha de tener un jardín terapéutico; La teoría parte de la pirámide de necesidades de las personas en diferentes estados de ánimo mental y emocional.

En la base de la pirámide está la fase del malestar, depresión, traumas y estrés. La persona en esta fase busca reflexión y su atención se dirige hacia su interior. Esto se refleja en el jardín con cercas y árboles que protegen y envuelven a la persona. Se implanta una naturaleza más simple con pocos estímulos.

A medida que la persona mejora su estado mental, se pueden utilizar estímulos más fuertes, utilizando colores y olores, incluso con la participación activa en tareas como paseos y horticultura. En el jardín se incluyen zonas de cultivo y árboles frutales, así como zonas para actividades participativas como mesas de trabajo, paseos para sentir, etc. Los resultados de las evaluaciones han permitido entender los elementos y las características para poder diseñar un jardín terapéutico que mejore la calidad de vida de las personas.


DR. Carles Frigola, es psiquiatra y psicoanalista. Medico Orgonomista. Premio Pascual Prats del Col.legi  de Metges y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Girona.

Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell (Borrassà) Telf. 972 506 291

Para más información sobre estos y otros temas, así como sobre el alojamiento terapéutico y los trabajos en grupo que se realizan en el Mas Morató, podéis consultar,



Facebook: Fundació Wilhelm Reich



lunes, 22 de julio de 2019

MAS MORATO DE CREIXELL. Un Jardín Terapéutico (3 )

Aquí tenéis una nueva entrada referida al Jardín Terapéutico que amplía la información sobre este tema del que ya hemos ido hablando en entradas anteriores que hemos ido publicando en el blog. Este nuevo artículo ha sido publicado por el Dr. Carles Frigola en la revista GiroSalut & BarnaSalut en el nº GS58-BS13






Mas Morató de Creixell DR. Carles Frigola


Una década de experiencias terapéuticas


Los jardines terapéuticos están diseñados para proveer experiencias somato-sensoriales que incrementen los niveles de funcionalidad y bienestar de las personas.

Es bien conocido que las personas comprometidas con la jardinería o con el mantenimiento rutinario de un jardín tienden a mejorar y reforzar las habilidades que ya tienen, así como formar y renovar habilidades físicas y mentales perdidas. Esto se consigue a través de la participación en actividades, bien de forma solitaria o bien en grupos y que pueden ser espontaneas o a través de trabajos terapéuticos ya programados como la arte-terapia o la horticultura.

Los jardines restaurativos normalmente están diseñados para personas con necesidades especiales, teniendo en cuenta  la edad, las habilidades físicas y cognitivas de los usuarios y su potencial para mejorar y recuperarse de las enfermedades o incapacidades.

Estos son los factores que influyen en la necesidad de un paisajismo apropiado.
Estas necesidades mentales, físicas y psicológicas han e ser encontradas en el jardín.

Principios terapéuticos para los jardines de rehabilitación:

Estos jardines han de ser un lugar muy seguro, tanto física como psicológicamente y han de estar provistos de tres niveles de compromiso terapéutico, a) programar unas actividades y disponer de un lugar físico para para hacerlas, b) crear oportunidades terapéuticas para los pacientes y c) el cumplimiento de las diferentes tareas que se organicen durante el día.

a      1)Desarrollo de las habilidades físicas, como pasear, recoger hojas, segar el césped, regar, podar, cortar flores, etc.…así como poder experimentar con el aprendizaje de todas las tareas con las herramientas que se utilizan: rastrillos, palas, azadas, cestos o simplemente con un bastón para pasear por diferentes niveles del suelo. Participar en la exploración somato-sensorial en todos los trabajos y con todos los utensilios y herramientas apropiadas para cada tarea especifica.

El simple acto de agacharse, arrodillarse en la hierba para recoger una flor, levantarse de nuevo, es en sí mismo un acto creativo, así como el placer de realizar tareas en las que utilizaremos tanto el cuerpo como la mente, la integración. Por otra parte, el trabajo en grupo comentando con los otros lo que estamos haciendo, y por ultimo el placer y la recompensa de recoger flores, hierbas, arbustos y vegetales.


2   2)Oportunidades de relacionarse física y emocionalmente con todo lo que representa el cuidado de un jardín que está vivo. La experiencia única de cuidar y nutrir a un ser vivo que responde y que nos da la noción de que la naturaleza está viva y que crece constantemente delante de nuestros ojos. En el jardín tenemos la posibilidad de ejercitar la responsabilidad de cuidar y la oportunidad de poder recuperar algunas de las habilidades y la identidad que hayamos podido perder. Por ultimo nos sirva para mejorar la memoria, como el hecho de recordar el nombre de las plantas, de las flores de los lugares en donde se encuentran, de explorar los límites de un lugar ya conocido, de descubrir nuevos rincones aún inexplorados y que existen en el jardín, o de participar en algo creativo en grupo, como una cosa lúdica y emocional, así como recibir el soporte y apoyo de los demás por los que empezamos a conocer y a interactuar en un jardín terapéutico.

         3)Cumplimiento de tareas. Cumplir las metas que nos hemos propuesto durante el día sin tensiones, agobios o exigencias hacia nosotros mismos. Incrementar progresivamente el crecimiento físico y psicológico desde el primer día en que participamos activamente en el jardín terapéutico, así como pensar como podemos mejorar y cuidarlo aún mejor con todos sus componentes. Cuidar de un jardín y todos los seres vivos que hay es lo que nos da confianza y sentimientos de valía, esto favorece una relación física y mental a través del trabajo.

Los que dirigen un jardín terapéutico han de saber organizar y programar las actividades para nuevos pacientes e introducirlos en la horticultura y en todas las tareas que comprenden el hecho de cuidarlo.

También los pueden acompañar pacientes ya veteranos que conozcan estas tareas. La gran profusión de plantas que hay en el jardín y las interrelaciones persona-planta, sirven para integrar i enfatizar las cualidades sensoriales a través de las prácticas de horticultura con todas sus herramientas, dando también la sensación de estar conectado con la naturaleza y con un sentimiento de seguridad.

Resumiendo diremos que los jardines terapéuticos son lugares únicos que promueven la independencia, reducen el estrés físico, mental y emocional y hacen que uno se sienta en un lugar especial, y sobre todo que puede realizar actividades a su manera, sin presiones de ninguna clase y con paz interior.



Dr. Carles Frigola,

Psiquiatra y psicoanalista. Medico Orgonomista. Premio Pascual Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Girona.

Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonomica de Creixell (Borrassà) Telf. 972 506 291.

Para más información sobre este y otros temas, así como sobre el alojamiento terapéutico y los trabajos en grupo que se realizan en el Mas Morató, podéis consultar:

Facebook:
Fundació Wilhelm Reich



lunes, 27 de mayo de 2019

MAS MORATO DE CREIXELL. Un Jardín Terapéutico (2.1)

Esta entrada que subimos hoy al blog completa la publicada el pasado día 21 de mayo sobre El Jardín Terapéutico, un articulo publicado por el Dr. Carles Frigola.  en el nº 57 de la revista bimensual Girosalut/ nº 12 BarnaSalut .

Estamos preprando nuevas entradas sobre este tema.

Recordaros que podéis seguirnos en el facebook de la fundación: Fundació Wilhelm Reich.





Bases conceptuales de los Jardines Restaurativos

Los jardines terapéuticos ayudan a mitigar el estrés de los pacientes ya que les proveen de los siguientes aspectos: de una mayor privacidad y seguridad, de un soporte social por parte de  los otros usuarios, de poder hacer un moderado ejercicio físico y movimientos creativos, de un acceso directo a la naturaleza y de otros efectos curativos.

Investigaciones actuales indican los beneficios regeneradores de los ambientes naturales.
Este proceso terapéutico se compone de cuatro fases.


1. El paseo; que invita a la exploración física y visual. Transiciones destacadas con vistas a espacios escondidos e íntimos, cambiando la orientación para abrigarlos y protegerlos de los diferentes climas externos y el contraste entre la luz y las sombras, diferentes grados de cierres para crear protección y movimiento y la visión de alejamiento, intentando así cambiar las perspectivas dolorosas de los pacientes.


2. El despertar sensorial; variedad de estímulos sensoriales no invasivos y oportunidades para parar, sentarse, y disfrutar de las sensaciones.
Atención a las fragancias y al viento, sensaciones que normalmente no se notan. Esto atrae la conciencia del momento y reduce la necesidad de otra actividad mental conflictiva.


3. La auto-conciencia; aplicando el concepto de refugio, de claustro, cercados y vallas, que son medidas protectoras para crear áreas físicas y psicológicas que estimulan la reflexión y la curación.


4. La sintonía espiritual; incorporando un sentido de belleza y preciosidad, a través de lo que es efímero, sobre todo en el otoño, al recoger las hojas caídas o lo que es inusual o intrigante al ver la repentina aparición de un pájaro o la conexión con otras especies de plantas, y alejando el problema presente que causa la ansiedad, extendiendo la presencia de uno mismo hacia el futuro.
Estas cualidades ambientales facilitan un pensamiento analítico contemplativo y evocan experiencias de transcendencia y coincidencia con el universo.

Para obtener los mejores beneficios terapéuticos, ha de estar situado en donde haya la mínima intromisión del medio urbano, especialmente de lo que recuerde la presencia invasiva y estresante de la sociedad actual.



Dr.Carles Frigola es psiquiatra y psicoanalista. Médico orgonomista.Premio Pascual i Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Girona

Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell, Borrassà. Tel 972 506 291 

Para más información sobre esto y otros temas, así como sobre el alojamiento terapéutico y los trabajos que se realizan en grupo en el Mas Morató, podéis consultar:


 www.wilhelm-reich.org 


 www.compartir-wilhelmreich.blogspot.com


facebook.Fundación Wilhelm Reich


martes, 21 de mayo de 2019

MAS MORATO DE CREIXELL. Un Jardín Terapéutico (2)

En esta ocasión compartimos una nueva entrada sobre el Jardín Terapéutico, de esta forma vamos completando las entradas anteriores sobre este tema. Podéis encontrar el artículo en la revista GiroSalut 57- BarnaSalut 12. y también en facebook: Fundació Wilhelm Reich.






Mas Morató de Creixell Dr. Carles Frigola


Una década de experiencias terapéuticas


 Un  jardín terapéutico es un espacio ajardinado y delimitado, diseñado para favorecer  de confort y de beneficios físicos, psicológicos y sociales a los usuarios. Es evidente el contraste entre las construcciones y lo que es natural, por la diferencia de tener experiencias sensoriales más ricas y por la visión de las formas variadas y orgánicas que substituyen las líneas rectas.

Pero principalmente, para darnos cuenta del ciclo de la vida que nos enseña la naturaleza y que hace que nos olvidemos tanto de la ansiedad como de la enfermedad. Estos jardines nos llevan a un estado más relajado y calmado que estimula el sistema inmunitario, dando así más oportunidades al cuerpo para curarse.

Es de vital importancia entender que estos jardines facilitan la reducción del estrés y proveen de un lugar para hacer ejercicios de fisioterapia y horticulturapia.

Estos jardines se dividen en dos categorías, Jardín Restaurativo, que favorece, la reducción del estrés a través del soporte emocional, un equilibrio cognitivo y un aumento de la sensación de bienestar y Jardín de Rehabilitación, que facilita el desarrollo mantenimiento de habilidades físicas o cognitivas a través de la interacción con las plantas o las fuentes de agua. Los beneficios secundarios incluyen la mejora de las habilidades sociales y psicológicas.


Bases teóricas

Existen diferentes hipótesis que explican el efecto curativo de los jardines terapéuticos:

             * La naturaleza restaura los centros emocionales en el sistema límbico del cerebro, evocando respuestas biológicas reconfortantes.

             * El verdor sostiene las funciones cognitivas, limitando una estimulación excesiva externa y la necesidad correspondiente de una constante atención, lo cual permite que la persona desarrolle una atención más relajada hacia el interior del Si mismo (Self)

       *Un ambiente con una amplia visión de las plantas y elementos naturales puede restaurar el equilibrio entre la percepción externa de los objetos y la necesidad de controlarlos, percepciones que de otra manera pueden ser muy dolorosas en situaciones de un elevado estrés y tensión emocional.

         *La prosperidad de las plantas es uno de los factores más significativos en la percepción de los beneficios curativos de la naturaleza. Es interesante que haya una metamorfosis en las plantas de estos jardines, así, de esta manera, los usuarios pueden concienciarse de los cambios en el ciclo de la vida, de las diferencias entre las estaciones del año y del transcurrir del tiempo a el observar el curso del agua de una fuente, por ejemplo.
Pero lo más importante es que las plantas estén sanas, como un reflejo de salud del ideal que uno desea.

( continúa)

lunes, 15 de abril de 2019

MAS MORATO DE CREIXELL. Un Jardín Terapéutico ( 1.1 )

 Esta es la continuación de la entrada que subimos al blog el pasado 9 de abril sobre El Jardín Terapéutico publicado  por el Dr. Carles Frigola.  en el nº 56 de la revista bimensual Girosalut/ nº 11 BarnaSalut .

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A finales del siglo XIX, principios del XX, nacen los sanatorios en las montañas para curar la tuberculosis y se instalan camas con ruedas que permiten trasladar a los pacientes cerca de los bosques y de las terrazas, de manera que puedan tomar el sol y respirar el aire puro de los pinos y los abetos.

Otro tipo de estructura sanitaria es la de los sanatorios de enfermos mentales los cuales, en muchos casos, están rodeados de jardines y se empieza a utilizar la jardinería y la agricultura dentro de sus regímenes de terapia.

A partir del año 2000, se podría decir que se estudia y se investiga   los efectos y los beneficios de los jardines terapéuticos construidos a partir de estos años.


Beneficios terapéuticos.


Hemos comprobado que los jardines terapéuticos  como el Mas Morató de Creixell (que también tiene la función de consulta psicoanalítica y terapéutica, tanto individual como en grupos) pueden:

a) Reducir  el estrés ayudando al cuerpo a encontrar su propio equilibrio.

b) Disminuir  el dolor físico y mental y el sufrimiento emocional que lo acompaña

c) Aliviar la depresión, especialmente si  se incentiva el movimiento.

d) Ayudar al paciente a evocar sus propios recursos de sanación,

e) Crear un ambiente adecuado donde el paciente pueda realizar terapias físicas creativas de jardinería, poda, siega, horticultura, etc. En grupo.

f) Ser un espacio donde se pueden reunir los pacientes para realizar tareas en común o hacer terapias de grupo ( grup análisis) arterapia, etc.


El principal cambio que denotan las personas después de haber transcurrido un tiempo en un jardín terapéutico  es el cambio de humor, un relajamiento del organismo, un aumento del bienestar y un sentimiento de serenidad. Los jardines terapéuticos se dividen en dos clases: Jardines Restaurativos, para la reducción del estrés, facilitar un soporte emocional, buscar un equilibrio cognitivo y los Jardines de Rehabilitación  que facilitan el desarrollo y el mantenimiento de las habilidades físicas y cognitivas a través de la interacción con las plantas y fuentes de agua, todo para mejorar las habilidades sociales y psicológicas.

( Continúa )



Dr.Carles Frigola es psiquiatra y psicoanalista. Médico orgonomista.Premio Pascual i Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Girona

Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell, Borrassà. Tel 972 506 291 

Para más información sobre esto y otros temas, así como sobre el alojamiento terapéutico y los trabajos que se realizan en grupo en el Mas Morató, podéis consultar:


 www.wilhelm-reich.org 


 www.compartir-wilhelmreich.blogspot.com


facebook.Fundación Wilhelm Reich










martes, 9 de abril de 2019

MAS MORATO DE CREIXELL. Un Jardín Terapéutico ( 1)



A continuación tenéis el primer artículo sobre El Jardín Terapéutico publicado  por el Dr. Carles Frigola.  en el nº 56 de la revista bimensual Girosalut/ nº 11 BarnaSalut que corresponde al mes de marzo.









MAS MORATO DE CREIXELL:
Un jardín terapéutico
Una década de experiencias terapéuticas

Dr. Carles Frigola

Desde la cultura griega existe la creencia de que los espacios exteriores ajardinados pueden ser espiritual  y emocionalmente curativos y desde entonces muchos aspectos del efecto de la naturaleza en la salud continúan estudiándose. ¿Cómo dudar del poder curativo del verdor de las plantas, de la luz del sol y del aire fresco?

Con Hipócrates, los jardines  helénicos empiezan a ser considerados fundamentales en la recuperación de los enfermos. Que estos pudiesen disfrutar del aire puro, del sol y de las propiedades medicinales de algunas plantas siempre fueron elementos importantes a considerar. Su libro Aires, Aguas Lugares trata de todo esto. Fue el médico que escribió el famoso juramento hipocrático. Algún día hablaré de este juramento.

En la Edad Media  los claustros de los monasterios, que en muchos casos eran hospitales, brindaban un lugar seguro, a escala humana. Lo describe San Bernardo (1090-1153), haciendo referencia a sus  huéspedes en l’Hospedé de Clairvaux en Francia, relatando los beneficios que gozan al permanecer al aire libre, estimulando los cinco sentidos y reconfortando a las personas enfermas o inválidas.

El concepto de estos jardines meditativos y regeneradores se pierde con la decadencia de los hospitales  en los siglos XIV y XV. La sanidad pública queda entonces básicamente en manos de la autoridad eclesiástica y la mayor preocupación era la de construir grandes salas desde donde todos los  enfermos pudiesen seguir la misa. Estas salas tenían una planta en forma de cruz como en una iglesia y las ventanas eran altas y pequeñas  de esta forma era imposible que los enfermos pudieran ver el jardín o sentir el calor reconfortante del sol.

Sin  embargo, en muchos hospitales, la tradición del patio ajardinado no se perdió, como por ejemplo, en Les Invalides de París, en muchos hospitales ingleses, en Pisa, Trieste, Viena y Florencia.
Hay que llegar a los siglos XVII y XVIII, en que se vuelve a tener en cuenta la importancia de la higiene, para que se considere con más atención el espacio exterior del jardín como factor curativo.
Es Roger Ulrich uno de los primeros estudiosos sobre la importancia de las áreas verdes en los sanatorios. Este autor  menciona  a Lorenz Hirschfeld, un  teórico alemán y experto horticultor del siglo XVIII, que describe los beneficios que gozan las personas internadas al entrar en contacto con la naturaleza.

Éste  escribe: “El hospital ha de estar  abierto, no encajado entre altas paredes. El jardín tiene que estar directamente conectado con el hospital porque la vista de las flores y los escenarios alegres vigorizan al paciente y  la vista del jardín los alienta a querer caminar. Además, el césped debe tener senderos secos con sillas y bancos. El jardín debe ayudar a olvidar la debilidad y las preocupaciones y fomentar una actitud positiva .Los espacios han de tener un césped cuidado y matas de flores. También pequeños arroyos que corran entre las matas y, el sonido de las  refrescantes cascadas de las fuentes de  entre los arbustos debe llegar a nuestros oídos. Se han de hacer grupos de muchas plantas para fortalecer los aromas. Y  que el canto de los pájaros que encuentran abrigo en los árboles nos  alegren el corazón con sus cantos.”


Todos conocemos las importantes reformas que se realizaron en los hospitales ingleses en el siglo XIX gracias a Florence Nightingale (1820-1910), una gran defensora  de la higiene, la primera en usar métodos científicos y fundadora de la que sería la moderna escuela de enfermería. Para ella eran fundamentales el aire libre, los jardines con flores, los dormitorios bien iluminados y aireados y las cabeceras de las camas cerca de  grandes ventanas.

(continúa...)

sábado, 2 de julio de 2016

LA MEDICINA ORGONÓMICA. LA ALIMENTACIÓN ALQUIMICA II ( primera parte)

Continuando con el tema de las últimas entradas editadas en el blog, aqui teneis el articulo del  Dr. Carles Frigola publicado en el número 41 de la revista bimensual GiroSalut.
En este articulo nos habla sobre la alimentación alquímica, una alimentación a la que todos los sentidos están invitados y en la que la experiencia del tiempo y el espacio cobran una nueva dimensión. Me atrevería a decir que esta no es una alimentación "útil" siguiendo unas pautas generalizadas actuales que buscan una utilidad en todos los campos y,  que en concreto en el ámbito de la alimentación se centra en gran parte en mantener el peso, adelgazar, engordar, mejorar un rendimiento deportivo etc.. 
La alimentación alquímica nos devuelve la experiencia de nuestra integridad ya que abarca todo nuestro ser y nos conecta con la naturaleza de la que formamos parte.







LA MEDICINA ORGONÓMICA

LA ALIMENTACIÓN ALQUÍMICA II

Cada año al amainar los fríos del invierno, acostumbro a pasar unos días en el monasterio de Poblet conviviendo con los monjes y disfrutando de su hospitalidad. En cierta ocasión Fray Albert María Berenguer me invitó a visitar su laboratorio alquímico. Más que una cocina tradicional parecía una nave Galáctica. Instalada en un edificio del s.XV bastante bien conservado, su cocina me recordaba un laboratorio espacial, en donde todo parece estar diseñado por un ordenador. Los modernos aparatos electrodomésticos están espaciosamente alineados entre vidrieras que evocan que aquí el tiempo humano no existe. Los capiteles góticos que observamos desde dentro nos llevan inevitablemente a la historia de las piedras. A pesar del toque moderno, su cocina conserva íntegramente un clásico espíritu de finuras que mezcla la tradición culinaria con los olores y las especias. Un tipo de sensibilidad que es capaz de producir platos exquisitos.

Los olores tienen la capacidad de sumergirnos en un universo lleno de sensaciones, estímulos y percepciones. Los olores culinarios crean universos y nos conectan con la memoria atávica de la humanidad. Los sacerdotes egipcios conocían  el poder de los olores en las emociones humanas y en su conexión con el cerebro. Comprendían  la estrecha relación que existe entre los olores y la salud, la respiración y la mente. El historiador Plutarco relata que a la caída del crepúsculo, en algunos restaurantes del antiguo Egipto, se quemaban perfumes naturales de efectos tranquilizadores y sedantes (probablemente adormidera y beleño negro), con los cuales se impregnaba la atmósfera. Los antiguos egipcios ya conocían la cerveza y elaboraban más de veinte clases diferentes de pan.

Cervantes escribió en boca del Quijote: “La salud del cuerpo se fragua en la oficina del estómago.” La salud del estómago se forja, a su vez, en el laboratorio alquímico de la cocina. Los maestros cocineros que son los auténticos celebrantes de este antiquísimo arte, conocían las diferentes combustiones y sus exactas temperaturas en relación a cada utensilio con que preparaban el plato definitivo. Las diferentes maneras de cocinar, en armonía con cada uno de ellos: cobre, barro, arcilla, porcelana, hierro esmaltado, acero inoxidable, pírex, teflón, etc., son verdaderas operaciones alquímicas que sirven para elaborar cada alimento en relación con su energía específica, de acuerdo con el refinamiento culinario y cultural.


Cada alimento deriva de un determinado nivel de organización de la materia. Comemos alimentos orgánicos de los diferentes reinos de la naturaleza e incorporamos su fuerza vital, que transformaremos en altos niveles de energía mental. El hombre que sabe comer bien, transmutará la materia en energía psíquica. O como le pasaba a Salvador Dalí, que después de comer marisco en Can Duran de Figueres, podía transformar su sustancia orgánica en pintura y en arte. La personalidad es el órgano de la digestión de la experiencia.

La continuidad es una de las características del proceso de la alimentación alquímica: el producto de un primer estadio digestivo se convierte en materia prima para el segundo y así sucesivamente. De manera ininterrumpida, la materia alimenticia, a través de las secreciones del hígado y las demás encimas digestivas, se va convirtiendo en la forma i esta en energía al pasar por el cerebro a través del torrente sanguíneo. Esta última energía mental será la que dará color a la vida emocional e intelectual del comensal. De esta forma, la transformación alquímica de la materia (cruda o cocida) en el plato, depende, no únicamente de su calidad culinaria, sino de cómo ha estado transmutada hacia niveles más sutiles en la escala de las energías humanas y que será digerida por el comensal de acuerdo con su propia cultura gastronómica.

Fray Albert Maria Berenguer me hablaba de esta sacralización que es ciclo completo de la alquimia y que esta omnipresente en toda la naturaleza, y también en proceso constante de transmutación cósmica. Mientras paseábamos por las huertas de Poblet, me decía: “Mira, observa con tus propios ojos. Las plantas incorporan sales metálicas. Los invertebrados hacen suya la materia digital. Los vertebrados incorporan la totalidad de las plantas. El hombre digiere las plantas i demás vertebrados e invertebrados. Pero únicamente una criatura es capaz, ella sola, de digerir todos los reinos de la naturaleza, incluso los caparazones, las espinas y los huesos. Esta criatura viviente está delante tuyo: es nuestra madre Tierra”.

Y es que para esta clase de alimentación alquímica es esencial el conocimiento exhaustivo de las plantas condimentarías y su significado para la alimentación. Si descubrimos un viejo herbario de la edad media, o simplemente nos permitimos observar un libro de cocina del siglo pasado, comprobaremos con sorpresa que nuestros antepasados sabían más que nosotros en esta materia. Nuestros platos parecen necesitar de este arte milenario. El célebre libro de cocina de Apicius, escrito en tiempos del emperador Tiberio y que Fray Albert parecía conocer muy bien, incluye ya, los más conocidos de nuestros condimentos actuales.

La bibliografía culinaria de Fray Albert no son  los críticos gastronómicos que no le pueden enseñar algo que ellos ya dejaron de practicar hace mucho tiempo. Son simplemente el consejo de la abuela, los recuerdos de los sabores de la infancia y los errores de la temporada pasada. Sus conservas para guardar todo el año se nutren de la sabiduría que se apoya en la riqueza humildad. Un estilo de vida, viejo y nuevo al mismo tiempo, que llamamos autosuficiencia. Sus operaciones alquímicas: ahumar, salar, secar al sol, colgar en la despensa, cocer al baño María, dejar al sol y sereno y, toda la ayuda de los recursos naturales son su arte culinario. Como la ardilla y la hormiga, los monjes de Poblet comen en invierno los frutos que recogen en verano.

La cocina y el refectorio del Monasterio de Poblet son su corazón y su aparato digestivo, de la misma forma que la basílica y la sala capitular representan su sistema nervioso. La alquimia de Fray Albet Maria Berenguer trata de promover una nueva concienciación de la propia curación por las energías naturales. En el refectorio del siglo XIII los monjes comen en silencio y mastican los alimentos de manera armoniosa. Los principios de su dieta frugal nos conducen hacia un tipo de alimentación lejos de las substancias artificiales empleadas en la preparación de los alimentos de hoy en dia.

El Dr.Carlos Frigola es psiquiatra, psicoanalista. Premio Pascual y Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Gerona. Dip. Tavistok Clínic y Institute of Human Relations. Londres.
Director de la Fundación Wilhelm Reich. Miembro del American College of Orgonomy. Autor de diversos libros. Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell. Borrassá. Tel. 972 50 62 91.
www. Wilhelm-reich.org y en el blog: compartir-wilhelmreich.blogspot.com