jueves, 1 de octubre de 2026

Después de unos meses sin publicaciones, y coincidiendo con la entrada a la estación del otoño, reanudamos la actividad del blog.

Con la presente entrada queremos, primero de todo, agradecer a Ascensió el trabajo llevado a cabo en el blog Compartir-Wilhelm Reich a lo largo de estos 15 años. Su idea inicial, labor y dedicación han contribuido a la transmisión de la Orgonomía en su forma original, tal y como la postuló Wilhelm Reich a partir de sus estudios e investigaciones. También hemos podido disfrutar y siguen a disposición del lector algunas entradas sobre psicoanálisis, entrevistas, encuentros y publicaciones locales.

A partir de ahora, Roger seguirá el trabajo empezado por Ascensió, naturalmente con su propio estilo, pero tratando de mantener el compromiso y de dar continuidad a la obra original de Reich y sus discípulos, con algunos artículos sobre Orgonomía, psicoanálisis y dejando constancia de los encuentros y trabajos locales que tienen lugar en la Fundación Wilhelm Reich en Creixell (Borrassà).

A continuación dejamos la traducción del inglés de un artículo editorial firmado por el Dr. Charles Konia publicado en la revista Journal of Orgonomy, Vol. 28, No. 1, en el año 1994 titulado Anxiety: Curse or Blessing?

 

Ansiedad: ¿Maldición o bendición?

Charles Konia, M.D.

Journal of Orgonomy, Vol. 28, No. 1 (1994)


Aunque tanto la medicina orgonómica como la psiquiatría tradicional consideran la ansiedad como una entidad clínica importante, difieren fundamentalmente en su comprensión y tratamiento como trastorno.

La orgonomía concibe la ansiedad como el síntoma de una alteración bioenergética subyacente que genera efectos biológicos y emocionales; por otra parte, la psiquiatría mecanicista tradicional considera la ansiedad como un trastorno bioquímico de causa desconocida que afecta a la red autónoma central del cerebro. Estas dos perspectivas son contradictorias y, por lo tanto, los enfoques terapéuticos que ofrece cada una son fundamentalmente distintos. La orgonomía alienta al paciente a tolerar la ansiedad tanto como sea posible. Esto permite al individuo entrar en contacto con las emociones reprimidas que subyacen a la ansiedad, facilitando así que afloren y se descarguen. En la psiquiatría tradicional en cambio, el objetivo es corregir un «desequilibrio» bioquímico para eliminar el síntoma desagradable. Esto se logra mediante la administración de medicación ansiolítica y reguladora del sistema nervioso autónomo. Ambos métodos son absolutamente racionales si se parte de sus premisas teóricas subyacentes. No obstante, la pregunta que debemos plantearnos es: ¿Cuál de estos puntos de vista contrapuestos explica la verdadera naturaleza de la ansiedad?

La investigación de Wilhelm Reich sobre la naturaleza de la ansiedad siguió la línea de razonamiento original y funcional de Freud —basada en conceptos energéticos— respecto a la relación entre sexualidad y ansiedad. Tanto Reich como Freud reconocieron que la excitación sexual, bloqueada en su percepción y descarga, se «convertía» de algún modo en ansiedad; sin embargo, el mecanismo de dicha conversión permaneció siendo un misterio para Freud. Fue Reich quien halló la respuesta en su práctica clínica: la energía sexual se liberaba al transformar nuevamente la ansiedad en excitación sexual. Con la descarga de la excitación sexual, se producía una mejoría en el estado del paciente. La gratificación sexual eliminaba la ansiedad. Esta observación tan notable admite sólo una única interpretación: tanto las sensaciones sexuales como la ansiedad surgen como consecuencia de la dirección del flujo de la energía biológica del organismo. Cuando esta energía está excitada y puede fluir hacia la periferia, se percibe como algo sexual y placentero y tiende a buscar su liberación. En cambio, cuando se bloquea —debido a lo que Reich denominó «coraza»—, queda atrapada en el centro del organismo y se experimenta como ansiedad. Si la coraza es inestable y, por tanto, incapaz de retener la energía, la primera emoción que se percibe es la ansiedad. Esta puede variar en intensidad, desde una ligera incomodidad hasta un estado de pánico absoluto. Tales estados suelen describirse acertadamente como una sensación de «perder el control» o de «desmoronarse». Es precisamente esta condición angustiante la que impulsa a los individuos a buscar tratamiento.

Fue a partir de estas observaciones clínicas que Reich postuló la existencia de una antítesis fundamental entre el centro y la periferia del organismo en lo que respecta al flujo de la excitación biológica. La sexualidad es el resultado biológico de una expansión hacia el exterior del propio “self”, con un movimiento de energía desde el centro hacia la periferia. La ansiedad en cambio, es el resultado biológico de una contracción hacia el interior del propio “self”, en la que la energía se desplaza en sentido opuesto: desde la periferia hacia el núcleo. La salud biológica es el resultado de la capacidad del organismo para pulsar libremente entre la expansión y la contracción, con un predominio de la expansión. Lo que inhibe la pulsación es la coraza, dando lugar a un estado más o menos crónico de contracción o de expansión. Reich concretó estos importantes hallazgos clínicos mediante una serie de detallados experimentos. Para ello, colocó electrodos sobre la superficie de la piel y demostró que, de todas las emociones, solo el placer era capaz de aumentar la carga bioeléctrica en la superficie cutánea. Todas las demás emociones, como la ansiedad y la ira, se asociaban a un descenso del potencial cutáneo.

Continúa...

lunes, 16 de febrero de 2026

Orgón Terapia: Parte IV. La Aplicación del Pensamiento Funcional en la Práctica Médica ( IX )

Con la edición de esta entrada finaliza  la traducción de este  artículo sobre el Pensamiento Funcional, publicado por de Dr. Charles Konia, M.D. en la revista Journal of Orgonomy vol.21 nº 1.  Esta es la continuación del articulo de la entrada que publicamos en el blog del día 13 de diciembre.




La Aplicación errónea de la Técnica Respiratoria en la Terapia


La eficacia y utilización de las técnicas respiratorias depende de una comprensión profunda de la función orgonotica de la respiración y del bloqueo respiratorio. La literatura psiquiátrica de las técnicas respiratorias es conspicuamente deficiente en cuanto a esta información. Sin embargo, hay muchas modalidades terapéuticas actualmente en boga que utilizan ejercicios respiratorios. Los resultados de varias técnicas respiratorias, como el yoga, tienen un efecto ansiolítico o calmante por:

  1. La reducción de la excitación  biológica  a través del control, espiración no espontánea, y

  2. 2. Inducción a un hipnótico, como estado de trance por varias técnicas ( cantos, etc…) reduciendo así el contacto genuino con el self.


El resultado neto es generar un estado de relativa expansividad al matar los impulsos biofísicos generados internamente.

El efecto deseado con  esas técnicas respiratorias es capacitar al individuo para existir más complacientemente con sus problemas emocionales.

Ya que la energía subyacente contenida en la armadura no es descargada sino sólo reducida, no es sorprendente que los síntomas del paciente reaparezcan tan pronto como el individuo para de practicar estos ejercicios. Este efecto es exactamente el opuesto  al que la movilización respiratoria terapéutica orgónica busca lograr, que es alterar el equilibrio emocional producido por la armadura y con frecuencia llevar al paciente a un estado mayor, no menor, contacto con su ansiedad. La capacidad  del paciente para tolerar mayores cantidades de energía de manera justa y gradual es el procedimiento terapéutico  disponible más importante para el médico orgonomista. El proceso permite al biosistema soportar una mayor carga de carga y descarga orgonótica.













sábado, 13 de diciembre de 2025

Orgón Terapia: Parte IV. La Aplicación del Pensamiento Funcional en la Práctica Médica ( VIII )

 Continuamos con  la traducción de este  artículo sobre el Pensamiento Funcional, publicado por de Dr. Charles Konia, M.D. en la revista Journal of Orgonomy vol.21 nº 1.  Esta es la continuación del articulo de la entrada que publicamos en el blog del día 3 de diciembre.



( continuación)


En la esquizofrenia crónica, la función respiratoria puede ser alterada no como resultado de la armadura del segmento torácico sino por causa de una anorgónia crónica en el centro respiratorio en el tronco encefálico. Por esta razón no es necesario blindar el tórax para reducir la entrada de energía. Esto se puede efectuar simplemente a nivel del tronco encefálico. Las excursiones respiratorias se mantienen al mínimo sobre la base de una disminución de la actividad neuronal. Parece como si el paciente esquizofrénico gravemente perturbado no respirara en absoluto. Su pecho es extraordinariamente suave. En estos casos incluso la respiración normal puede resultar en la acumulación de cargas muy fuertes en la pelvis, produciendo pánico. En estos momentos el bloqueo de la garganta a menudo se moviliza para reducir el flujo de energía en el cerebro como segunda línea de defensa. Este fenómeno se puede observar clínicamente en diferente grados en la mayoría de los pacientes esquizofrénicos dependiendo de la severidad de su bloqueo ocular y de la relativa ausencia de armadura en los segmentos inferiores.

Para resumir, el esquizofrénico tiene tres líneas de defensa contra la disrupción biofísica, y son utilizadas en este orden:


  1. Reducción de la excursión respiratoria para reducir la ingesta en todo el organismo.

  2. Activación del bloqueo cervical para reducir el flujo de energía en el cerebro.

  3. Contracción o anorgónia del parénquima cerebral. El último método es empleado sólo como último recurso y puede llevar al pánico y la división del aparato biofísico.

Es evidente, por lo tanto, que que la movilización respiratoria puede excitar o intensificar tanto la armadura como la emoción bloqueada que lucha por expresarse. El terapeuta ha de ser capaz de reconocer cual de estos procesos está teniendo lugar.



Empuje energético a través de la armadura

Movilización respiratoria



Intensificación de la armadura


El fenómeno de la base biofísica de las corrientes es la contracción tanto del cerebro ( parésquima y vasculatura) y todo el biosistema como reacción al incremento de movimiento energético ( excitación). Es bien conocido que con el aumento de la respiración, el flujo sanguíneo cerebral puede reducirse hasta en un 30% como resultado del vasoespasmo del cerebro. Más tarde o en la terapia, cuando el paciente es capaz de tolerar la fuerte carga energética, estas reacciones disminuyen. En cambio, la expansión biofísica, manifestada por una sensación e bienestar y signos de luminación del campo, serán observados. El último fenómeno se debe a una mayor capacidad del cerebro de sostener una carga orgonótica.

Una forma alternativa de reaccionar a un mayor impulso energético ( surgiendo ya sea de un incremento de excitación del biosistema y/o un aumento del consumo de oxígeno) tanto en los pacientes esquizofrénicos como en los que no lo son, es el fenómeno de falta de contacto. Esta condición resulta cuando el empuje energético encuentra una armadura intacta, de la movilización igual de los impulsos internos y de la armadura contra ellos. Como resultado, no hay un movimiento neto de energía. Ya que la base del contacto es el movimiento, esta condición es acompañada por una falta de contacto. Puede ser aliviada al retirar el impulso energético contra la armadura y de este modo reducir el estancamiento.

Si, por otra parte, la movilización energética excita la energía libre y no la armadura, el paciente permanece en contacto con su biosistema. En este caso, las corrientes, la ansiedad, o otras emociones serán experimentadas. Ha sido demostrado previamente que la sensación de las corrientes es el resultado de la orgonótica y no de procesos mecánicos (7). No hay, por ejemplo, una correlación uno a uno entre la cantidad de la respiración y la intensidad de esas sensaciones. Las corrientes y transmisiones incluso pueden aparecer espontáneamente sin ningún aumento en la respiración si el organismo se excita lo suficiente. De forma típica, las corrientes suelen aparecer al principio de la terapia y siempre que haya un empuje energético nuevo contra una capa de la armadura con movilización respiratoria.


( continúa...)