lunes, 23 de julio de 2018

PENSANDO CON EL CUERPO. THE EMBODIED MIND

Ya está acabando este mes de julio y la próxima semana iniciamos las vacaciones de verano; un periodo de descanso, de contacto con la naturaleza y de nuevas experiencias. Momentos para relacionarnos de maneras diferentes y también tradicionalmente un tiempo para la lectura. Una lectura pausada, sin prisa y respirando.

En esta nueva entrada compartimos con vosotros el artículo: " Pensando con el cuerpo: The embodied mind. El origen somato-sensorial de la identificación proyectiva" del Dr. Carles Frigola que ha sido publicado recientemente en la revista Temas de Psicoanálisis.

Esperamos que lo disfruteis. Buen verano y nos volvemos a ver en septiembre. Saludos.




sábado, 23 de junio de 2018

MEDICIONES ORGONOMICAS EN LA FUNDACIÓN WILHELM REICH

Hace dos días dió comienzo un nuevo periodo del año. Hoy por la noche en muchos pueblos y lugares de Catalunya se encenderán las tradicionales hogueras de S. Juan para celebrar el solsticio de verano.

 Es una noche mágica llena de rituales, de baños en el mar, de buscar fuentes escondidas,de deshacerse de lo viejo y dar paso a lo nuevo y, en este dar paso a lo nuevo... ¿ por qué no acercarnos a conocer la física orgonómica? Conocer un poco más cómo se comporta esta energía de la que formamos parte como seres vivos y que compartimos con todo los que nos rodea, la naturaleza, nuestro planeta y el cosmos.

La entrada de hoy nos invita a encontrarnos con el trabajo que desde hace años vienen realizando de una forma disciplinada y cuidadosa  el Dr. Carles Frigola y nuestro compañero Josep Salip, recogiendo cada lunes datos que nos ayudan a conocer mejor el comportamiento de la energía orgónica.



MEDICIONES ORGONÓMICAS EN LA F.W.R


Dr. Carles Frigola


Durante los últimos 10 años, en la F.W.R hemos realizado mediciones semanales (todos los lunes del año) de los cambios meteorológicos atmosféricos,cada una en su forma específica, con las temperaturas dentro de la caseta de madera donde se encuentra un acumulador de energía orgónica ( ORAC) de 5 capas, y otro de 8 capas con el shooter y mediciones dentro del propio acumulador (ORAC), además de medir la presión atmosférica (barómetro) y la humedad relativa.
Las mediciones de las temperaturas y de los demás aparatos son obtenidas de forma regular desde la 1 del mediodía hasta las 4 de la tarde. Durante los periodos de tormentas, lluvias o actividades atmosféricas también se han obtenido las mismas mediciones de manera regular.
Las característica básicas de las reacciones atmosféricas de la E.O. son la lectura siempre negativa T°-T¹ entre la caseta y dentro del propio ORAC. Es decir dentro del acumulador la temperatura siempre es inferior a la temperatura de la caseta. Estas mediciones suceden durante los días claros y soleados. En cambio durante los días lluviosos, de mal tiempo o tormentosos, las temperaturas tienden a hacerse positivas. Es decir, hay una diferencia positiva entre la temperatura de la caseta y la de dentro del ORAC,que es más alta. Lo contrario que en los días claros y soleados.
Cada dia hay una cierta oscilación de cambio con unas lecturas con un límite superior e inferior. Estos límites son raramente transgredidos, indicando en estos casos, serias perturbaciones en las condiciones de E.O. atmosférica.La posición de la tierra en el espacio durante su recorrido anual tiene cierta, aunque no absoluta, influencia en las lecturas. Igualmente tienen influencia las manchas solares,los huracanes distantes o los terremotos.De todas maneras son predecibles los cambios locales de tiempo.Una caída en picado en la diferencia de temperatura (T°-T¹) van seguidos regularmente de malas condiciones atmosféricas y viceversa.
Mucho queda todavía por ser investigado, especialmente los efectos meteorológicos distantes sobre las lecturas locales, pero en conjunto,las funciones básicas aparecen coordinadas y utilizables de forma práctica, así como capaces de un mejor desarrollo.
Como dice Reich:
“ Para el científico que no está entrenado en física orgónica le son difíciles estas lecturas porque requieren de la visión de un ángulo teórico completamente nuevo. Cualquiera que se apoye en la segunda ley de la termodinámica no entenderá la diferencia de temperatura. Se sentirá inclinado a poner fin al asunto como “únicamente” “convección de calor”, únicamente “protección impropia”, unicamente “esto” o “aquello”. Dejará de ver, por lo tanto su significado orgonótico y atmosférico”

Así pues, los cambios atmosféricos en las funciones de la E.O. ofrecen una fuente excelente para la obtención de información sobre las funciones de la E.O. fuera de los organismos vivos y, por consiguiente, para la mejor comprensión de las funciones orgónicas dentro de los organismos. Tanto la atmósfera como los organismos dan las mismas pulsaciones orgonóticas de la misma forma que los organismos vivos y la atmósfera tienen la misma naturaleza química básica : O,H,C y N.

Agradecemos la colaboración de Josep Salip, Ascensión Martínez y Teresa Mademont.


                              



       



 








jueves, 24 de mayo de 2018

SENSACIONES, EMOCIONES Y SENTIMIENTOS-LA VERGÜENZA

A continuación tenéis el tercero de una serie de artículos escritos conjuntamente por nuestra compañera Eva Moya y el Dr. Carles Frigola. Este articulo ha sido publicado en el nº 52 de la revista bimensual Girosalut/ nº 07 BarnaSalut.




SENSACIONES, EMOCIONES Y SENTIMIENTOS

LA VERGÜENZA

Por Carlos Frigola y Eva Moya


Siguiendo con la serie de artículos dedicados a los sentimientos y emociones humanas, hoy hablaremos de la vergüenza. Intentaremos definirla y entender su origen. También sugeriremos como acompañarla para aliviarla.

En primer lugar, el concepto de vergüenza lo podríamos definir como un mecanismo de defensa específico dentro de los diferentes que existen en el conglomerado organizativo del aparato psíquico. Es necesario tener presente que este tipo de defensa se despliega para hacer la experiencia más soportable más ligera. Aunque el precio a pagar sea una pérdida sensible de la libertad. Sentirse expuesto, observado, ser visto…sentirse sin protección provoca sentimientos de turbación y de vergüenza. Incluso de humillación. Como si alguien nos mirara de forma crítica, juzgandonos de manera condenatoria. Recordemos que la vergüenza no es reflexiva, como explicamos en el último artículo sobre la culpa. Son estos sentimientos interculturales, universales. Todo el mundo los padece. No lo es la timidez, por el contrario, que es adquirida y tiene que ver con el carácter.

Ver y ser visto, donde J. Steiner sugiere que en la suficiente distancia- fuera de la confusión con el objeto como podría ser por ejemplo en el enamoramiento- es donde podemos apreciar tanto las cualidades buenas como las malas del objeto. Este poder ver o que te vean hace surgir diversas ansiedades que se han de cotejar. El autor propone la experiencia de ser vistos como una vivencia sin protección, desnudos, observados de manera crítica provocando malestar. Este estado de incomodidad inicia un movimiento concreto de la energía interna, libido/ impulso o agresividad sana, de nuestro cuerpo. Esta energía se mueve desde el propio núcleo (self), que es nuestra parte más íntima, atraviesa la armadura caracterológica (defensa muscular) instalándose en la superficie de la piel y los ojos (segmento ocular). Este impulso libidinal pide un objeto contenedor. Busca una respuesta empática por parte de la madre o bien de una persona que ofrezca comprensión y amor.

Si existe una respuesta empática por parte de la madre como podría ser una mirada aprobadora, esta excitación libidinal desaparece al quedar satisfecha y contenida. Diríamos que la vergüenza es acompañada y desaparece. La mirada comprensiva de la madre actúa como un espejo (mirroring) donde el niño o bebé puede reflejarse sintiéndose seguro. No juzgado. No experimenta turbación. Contrariamente, si no hay respuesta empática- quizás en forma de rechazo, de ignorancia, de indiferencia…- o la respuesta es insuficiente, la excitación libidinal que se ha instalado en los ojos (segmento ocular) y en la superficie de la piel de la cara queda allí estancada y se manifiesta entonces como un afecto de vergüenza.

Dicho de otra manera, la energía interna (libido), que siempre se descarga de una forma o de otra, lo hace dentro de un vacío emocional por la falta de un objeto contenedor. Se puede experimentar una sensación de rechazo devastadora por falta de acompañamiento (mirroring). Niños y adultos podemos mostrar vergüenza por haber mostrado nuestras necesidades y ser estas ignoradas o despreciadas.

Históricamente, se podría situar su origen en la conocida y romántica narración relatada en la biblia en donde la pareja es expulsada del Edén. En este preciso momento los dos protagonistas sienten, más bien, padecen la humillación y la vergüenza de ser mirados por un ser fantasioso y “superior”. Juzgados por haber cometido una falta.

Desde un punto de vista comunitario la expresión sentir “vergüenza ajena” la podríamos contextualizar en el caso en donde un objeto o un sentimiento es expuesto a la dura mirada de la comunidad. La vergüenza puede surgir en el ser humano como consecuencia de ser desposeído de una identidad grupal o de ser expulsado de un grupo primario. La vergüenza, que hace de guardián de la moralidad pública y de la ortodoxia (científica, cultural, política, religiosa, etc.) es básicamente un fenómeno social. Es capital recordar justo en este punto los matices entre moral (costumbre heredada y repetida) y ética (actitud adquirida, reflexionada, auténtica, a menudo  alejada de la costumbre social).

La palabra hebrea bosh (vergüenza) significa ser expuesto a un cuestionamiento dentro de un grupo. Ser excluido de la comunidad a la que uno siente que pertenece y con cual se ha identificado. La vergüenza interpretada desde la vertiente de la moral (repetir las costumbres sin trabajo de reflexión) tendría una importante función de seguridad, supervivencia y de cohesión social pues el animal (persona) expulsado del grupo o que decide abandonar voluntariamente el grupo  será  expuesto inmediatamente al ataque de los depredadores, cosa que no le pasa al animal que siempre vive en grupo, en comunidad. Otros autores (R. Velasco) creen que la vergüenza es una función social. Que en un principio puede ser producida por las expectativas o reacciones de la madre o otros significantes y después se internaliza como vergüenza. Otros (J.Lientenburg) concluyen que podría ser un afecto pre-programado, ya desde el mismo nacimiento.

En este sentido, la razón de ser de las instituciones, de las sociedades y de los grupos científicos y culturales que protegen a sus miembros del gran poder depredador del tiempo, del olvido, de los nuevos paradigmas que van sustituyendo a los viejos, de los modelos culturales que se ofrecen y de los incesantes progresos sociales a los que serian inevitablemente expuestos si estos miembros decidieran abandonarlas. Estas instituciones protegen a sus integrantes a través de la vergüenza, del ataque de los depredadores que toman forma de los constantes cambios científicos, culturales y sociales.

Padecer vergüenza, humillación, sentirse rechazado, no querido…podría dar lugar a la aparición de la venganza, del odio. Pero… ¿este odio de donde nace? Y aún más preocupante, ¿como lo tratamos?
En próximas ediciones de Girosalut indagaremos sobre el odio y la ira, siempre tan presente en nosotros y a la vez tan peligrosamente ignorado.


Carles Frigola es psiquiatra y psicoanalista. Médico orgonomista.

Eva Moya es diplomada en magisterio. Postgrado en comunicación.

Para ampliar información en otros temas podéis consultar: www.wilhelm-reich.org