lunes, 16 de enero de 2017

EL PSICOANÁLISIS-Teoría y fundamentos de la técnica III

Hemos iniciado un nuevo año, que deseamos os traiga  experiencias nuevas y enriquecedoras. Por nuestra parte queremos aportar nuestro granito de arena y continuamos las publicaciones en el blog, que esperamos sean de vuestro interés.

Las últimas entradas en el blog trataban sobre las etapas del proceso psicoanalítico; habíamos dejado al paciente en el verano de la mente. 

En el siguiente articulo publicado por el Dr. Carles Frigola en el nº44 de la revista bimensual GiroSalut nos habla sobre el otoño de la mente.








EL PSICOANÁLISIS 

Teoría y fundamentos de la técnica

Dr. Carles Frigola

En los anteriores números de Girosalut hablamos de las etapas por las cuales transcurre todo el psicoanálisis. Dejamos al paciente en la 2ª etapa (el verano de la mente) en donde ya había conseguido la unión en su mundo interno de las funciones maternas y paternas. Unión entre lo masculino y lo femenino de la mente en donde se asentará el reconocimiento de la realidad psíquica de uno mismo, de los otros y de la capacidad simbólica. El interés por los objetos internos o externos no es tanto por los beneficios que se obtienen de su uso (emocional, económico, sexual, etc.), sino por lo que representan simbólicamente. Importa más su cuidado que su uso. En este momento empieza el auto-análisis verdadero, que es diferente de las pretensiones de sabiduría y omnipotencia de la etapa anterior (la primavera de la mente).

Esta 3ª etapa podríamos llamarla ansiedad pre-orgástica. Pasa que las sensaciones de placer corporales expansivas de libertad que experimenta el paciente por primera vez en su vida van llegando al segmento pélvico. El paciente no tolera la onda expansiva que tiene lugar inevitablemente en el proceso terapéutico.

Aparece entonces una nueva contracción en el organismo del paciente y la reaparición de los síntomas tempranos infantiles que eran los que le causaban tanta ansiedad y por los que buscó y pidió ayuda terapéutica. El paciente se queja  de que ahora se siente peor que nunca, que la terapia no ha conseguido nada y que nada tiene sentido. Es como el juego de la oca, en donde el paciente vuelve a la casilla de salida. Protesta porque no quiere abandonar la parte infantil de la personalidad. No quiere dejar de ser niño o niña. En este momento aparece en la mente un objeto emocional que es totalmente bueno junto a otro que es totalmente malo. Todo el mundo emocional propio y el de los demás se ve en blanco y negro.

Esta ansiedad pre-orgástica ocurre, de manera espontánea, a las mujeres después de dar a luz. Se sienten muy confundidas en el momento en que empieza la verdadera lactancia y el hecho de que serán madres toda la vida. Con seguridad, nunca más volverán a conciliar el sueño como antes.

Cuando surge en el psicoanálisis la posibilidad de abandonar definitivamente la parte infantil de la personalidad, el paciente lo siente como la pérdida del pecho materno (el futuro destete). Se produce una defensa contra la finalización del análisis y una desconfianza en la fuerza del analista, que ahora queda a merced de las partes infantiles agresivas y sádicas de su paciente.

Muchos pacientes abandonan el psicoanálisis en este momento como el aficionado/seguidor que abandona el partido de fútbol de su equipo 20 minutos antes de acabar cuando su equipo esta perdiendo. No confía en la fuerza de recuperación y remontada de su yo interno.

Es una etapa muy difícil de atravesar que llamamos también "el umbral de la posición depresiva”: el problema ahora es la oscilación entre la consciencia del mal ocasionado al objeto de amor por olas proyecciones agresivas anteriores y la reparación subsiguiente.

En el material de las sesiones y espacialmente en los sueños hay evidencias clave que muestran un tipo particular de escisión entre la parte adulta que quiere reparar el mal causado al objeto de amor y la parte infantil de la personalidad que quiere seguir destruyéndolo. La ambivalencia emocional está distribuida al 5º% en ambas partes.

La parte adulta anhela la independencia del analista real y la preservación del análisis como un método de organización de la mente que seguirá durante toda la vida. La parte infantil anhela una permanencia interminable en el análisis y en la vida real. Esto es así porque el psicoanálisis autentico es el único lugar en la vida humana en donde la otra persona (el analista) está dispuesto a poner toda su profesionalidad, esfuerzo y determinación en comprender la vida mental y emocional íntima de su paciente y acompañarlo en todo este proceso de conocimiento de uno mismo.

Este periodo que llamamos “el otoño de la mente” es muy laborioso en el análisis, porque las tendencias infantiles y regresivas del paciente que quieren volver al “verano de la mente” son muy fuertes y porque en su mundo interno aún no ha conseguido formar un objeto adulto con la fuerza mental suficiente.

El trabajo en este periodo del psicoanálisis s enfoca en elaborar, no únicamente os ataques destructivos y agresivos contra el análisis y contra el analista, sino también el de atravesar periodos poco productivos y aburridos en donde se refuerzan los mecanismos obsesivos y una reactivación del periodo de latencia infantil, en donde vuelven a expresarse los problemas no resueltos de la adolescencia.

Se produce en la mente del paciente como un replegamiento psíquico, un aumento de las resistencias  caracteriales. El paciente no quiere renunciar a que los sigan viendo y tratando como a un niño o una niña y se niega a crecer mental y emocionalmente.

Nos vamos aproximando a la última etapa que llamaremos el destete (el invierno de la mente). En el próximo nº de Girosalut hablaremos de esta 4ª etapa y el final del proceso psicoanalítico con el correspondiente duelo y la pérdida definitiva del objeto de amor y del analista.


El Dr.Carlos Frigola es psiquiatra, psicoanalista. Premio Pascual y Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Gerona. Dip. Tavistok Clínic y Institute of Human Relations. Londres.
Director de la Fundación Wilhelm Reich. Miembro del American College of Orgonomy. Autor de diversos libros. Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell. Borrassá. Tel. 972 50 62 91.





domingo, 18 de diciembre de 2016

L'ÀGORA DE CREIXELL

Poco a poco nos vamos acercando al solsticio de invierno, un periodo de renovación y renacimiento. Celebramos la Navidad y con ella la promesa de futuro representada por el nacimiento de un niño.
Los días se van alargando: “ Per Nadal un pas de pardal i per Sant Esteve un pas de llebre”
También nosotros nos hemos ido acercando a concretar un proyecto que nos ilusiona. Todavía necesita muchos cuidados y acompañamiento para poder comenzar a caminar.
De momento compartimos en el blog esta información que hemos publicado en la revista bimensual GiroSalut y más adelante os iremos informando de las actividades que realicemos.
Aprovechamos para desearos unas Felices Fiestas y una buena entrada de Año.






EL ÁGORA DE CREIXELL

¿Te apetece disfrutar de un espacio en donde pasear, escribir, leer o descansar mientras  saboreas una infusión, un zumo o un café?

Te ofrecemos El Ágora de Creixell, un espacio situado en una masía del siglo XVI con un gran jardín, un botiquín con productos de medicina natural, una biblioteca y una cocina.

Si quieres, también puedes escoger entre diversas actividades y servicios que te proponemos:

-Dietas detox
-Café tertulia psicoterapéutico
-Meditación guiada
-Sesiones de Arteterapia (individuales, en grupos i talleres)
-Yoga y danza libre en la naturaleza
-Organización de conciertos. Musicoterapia
-Proyección de películas y cine-fórum
-Talleres artísticos
-Exposiciones

Nos inspira el espíritu de aquellos habitantes griegos de Empúries que se reunían en le Ágora.

El Ágora de Creixell nos anima a ser un crisol alquímico (Claustrum) para compartir con otras personas (Comunitas) un espacio en el discurrir del Tempus.

Abierto los fines de semana y otros días.

Cita previa: 972 50 62 91





jueves, 10 de noviembre de 2016

EL PSICOANÁLISIS-Teoría y fundamentos de la técnica ( II )

Continuamos las publicaciones anteriores que tratan sobre la técnica psicoanalítica: su teoría y fundamentos.
En esta ocasión compartimos el  artículo escrito por el  Dr. Carles Frigola  editado   en el nª 43 de la revista bimensual Girosalut.





EL PSICOANÁLISIS

Teoría y fundamentos de la técnica II

Dr. Carles Frigola

En el anterior número de GiroSalut explicamos las diferentes etapas de todo psicoanálisis y el papel que juega la transferencia, que es la proyección de las partes infantiles del paciente en el  analista. Dejamos al paciente en un momento en donde su mente está dividida entre una parte que ya sabe mitigar el dolor, la angustia y el sufrimiento y otra parte que ya proporciona una comprensión mental.

Al dejar claras las funciones geográficas de la mente (entre las áreas del yo y las del objeto de amor, o entre las partes infantiles de la personalidad y las partes adultas) surgen nuevas configuraciones transferenciales. En este momento que llamamos Claustrum o contacto emocional sustitutivo, el analista utiliza una nueva técnica interpretativa. En el proceso psicoanalítico el paciente presenta ahora comportamientos superficiales, como un intento de seguir estableciendo relaciones infantiles consigo mismo y con los otros. Por descontado también con el analista. La conducta del paciente no es del todo sincera, hay una paciencia forzada o una falsa sonrisa. En la vida privada aparece coquetería, timidez, promiscuidad o vergüenza sexual. El paciente se expresa de una forma afectada y su conducta es condescendiente, dignificada, omnipotente y falsa. En el diván aparecen movimientos corporales comprometidos o gestos extravagantes.

 A medida que se van interpretando todos los síntomas infantiles en el diván, el paciente inicia una nueva transferencia hacia el analista que llamamos pecho-water. Esto hace que el paciente deje de proyectar y expresar sus angustias (sus excrementos) en el mundo exterior ( los objetos externos) y lo hace exclusivamente hacia el analista y hacia el análisis . Lo que da lugar a un nuevo objeto transferencial que ya puede ser introyectado. Es decir, disminuyen los fenómenos proyectivos o agresivos que han aparecido hasta ahora y aparecen los fenómenos introyectivos. Menos proyección y más consciencia.

Al aparecer las configuraciones edípicas triangulares, surge en el análisis el problema de los celos, los anhelos de gratificaciones no satisfechas que van inundando la relación de transferencia. El peligro o el riesgo de esta etapa del psicoanálisis (el estudio de la mente) es que surja una erotización y una idealización recíproca entre el paciente y el analista y con una nueva negación o anulación de la diferencia entre las partes infantiles y las partes adultas de la personalidad del paciente.

El análisis entra en una nueva etapa en la cual se han de ordenar estas confusiones zonales en referencia a las diferentes zonas erógenas corporales y la relación del yo con estas zonas. Los pacientes que se encuentran en esta etapa creen que su comprensión y sus auto-interpretaciones son mejores que las que le ofrece el analista. El paciente es como un joven que quiere independizarse de los padres (el analista) pero que al mismo tiempo los necesita para que le avalen. La elaboración de  estas confusiones, refuerzan la dependencia introyectiva: el analista es el que le ofrece la nutrición mental para el crecimiento y la integración de la personalidad, lo que da lugar a las funciones paternas lo que es altamente constructivo para la mente del paciente. Al mismo tiempo este “padre interno” repara el mal ocasionado a la “madre interna” por la excesivas proyecciones agresivas anteriores.

Esta introyección del “objeto paterno” es diferente en el caso de que l paciente sea una mujer o un hombre.Todo y que el final del recorrido analítico será el mismo, los dos toman caminos separados. Además en el caso de la mujer, este recorrido es mucho más largo que en el caso del hombre, puesto que tendrá que realizar el camino de ida y vuelta.

Cuando el analista consigue la unión en el mundo interno del paciente de las funciones paterna y maternas se constituye un nuevo estado mental, una base más solida, por decirlo así, donde asentar el reconocimiento de la realidad psíquica y la capacidad simbólica que tienen todas las relaciones humanas maduras. Antes, el paciente estaba solamente interesado en como experimentar con otras personas las sensaciones corporales que le producían las zonas erógenas.


Se da oportunidad de esta forma  al autoanálisis verdadero, diferente de las presunciones de sabiduría o omnipotencia que caracterizaban las etapas anteriores (la primavera y el verano de la mente). En el próximo número de Girosalut continuaremos describiendo las siguientes etapas (el otoño), el proceso de duelo del objeto: el destete, donde aparecen en el horizonte la amenaza de nuevos peligros al mismo tiempo que nuevas aventuras al paciente

El Dr.Carlos Frigola es psiquiatra, psicoanalista. Premio Pascual y Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Gerona. Dip. Tavistok Clínic y Institute of Human Relations. Londres.
Director de la Fundación Wilhelm Reich. Miembro del American College of Orgonomy. Autor de diversos libros. Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell. Borrassá. Tel. 972 50 62 91.

www. Wilhelm-reich.org y en el blog: compartir-wilhelmreich.blogspot.com