miércoles, 29 de mayo de 2013

PRINCIPIOS DE BIOFÍSICA ORGÓNICA ( VIII)

Esta es la continuación de la entrada publicada en el blog el día 17 de Mayo sobre el artículo editado en la revista Sciencies Orgonomiques , adaptación de un texto del Dr. Richard A. Blasband expuesto en la Cuarta Conferencia Internacional de Orgonomía, Munich (RFA), Junio 1984.

( Traducción del original en Francés )


Docteur Richard A.Blasband
Médicin orgonomiste et psychiatre, Stocktown, New Jersey
Membre du Collège Américain d'Orgonomie, New York
Responsable de la Commission pour la Recherche Scientifique du College Américain d'Orgonomie
Directeur des Laboratoires de Recherche Oranur, Rosemont, New Jersey




EL ORGÓN EN LA CURACIÓN DE LAS ENFERMEDADES



Otra función de la energía orgónica es su capacidad de curar. Reich señaló que el acumulador de orgón podía curar de forma remarcable quemaduras y heridas. Así si tenemos una quemadura en la mano y la introduce en el interior del acumulador, o bajo una manta construida de la misma forma que un acumulador, nuestro dolor desaparecerá casi instantáneamente y no tendremos la formación de una ampolla, incluso en el caso de graves quemaduras**. En cuanto a las lesiones, parecen curarse más rápido. Reich puso ratones enfermos de cáncer en las mamas en pequeños acumuladores y se dio cuenta de que vivieron tres veces más que otros ratones con la enfermedad y no expuestos a una concentración de energía orgónica. Nosotros hemos repetido con éxito muchas de estas experiencias, y especialmente aquellas con los ratones enfermos de cáncer.

La curación se efectúa de dos formas. Primero el acumulador de orgón produce la expansión del campo energético del organismo: hay interacción entre el campo energético del acumulador y nuestro propio campo energético. O si el dolor es debido a la contracción de un nervio. Si nosotros estamos en un estado de expansión, nuestros nervios se relajan igualmente. Si podemos eliminar la contracción relajándonos (expansión) el dolor desaparecerá. El factor determinante para la curación es la luminación*de nuestro organismo cuando estamos en el interior del acumulador. De esta forma, nosotros aumentamos nuestra energía vital y nuestro organismo en estado de expansión, cura mucho más rápido

** Se obtienen los mismos resultados con cataplasmas de arcilla.
*   Ver glosario.

( Continúa...)

viernes, 17 de mayo de 2013

PRINCIPIOS DE BIOFÍSICA ORGÓNICA ( VII )

Esta es la continuación de la entrada publicada en el blog el día 5 de Mayo sobre el artículo editado en la revista Sciencies Orgonomiques , adaptación de un texto del Dr. Richard A. Blasband expuesto en la Cuarta Conferencia Internacional de Orgonomía, Munich (RFA), Junio 1984.



( Traducción del original en  Francés )



Docteur Richard A.Blasband
Médicin orgonomiste et psychiatre, Stocktown, New Jersey
Membre du Collège Américain d'Orgonomie, New York
Responsable de la Commission pour la Recherche Scientifique du College Américain d'Orgonomie
Directeur des Laboratoires de Recherche Oranur, Rosemont, New Jersey


EXPERIENCIAS CON EL CONTADOR GEIGER



En su búsqueda Reich utilizó igualmente un contador Geiger*, pero los fenómenos que observó eran posibles sólo si la sonda se había colocado previamente en el acumulador de orgón. El primer día que Reich trajo un contador Geiger* a su laboratorio de Maine probó todo el día de hacerlo funcionar, pero en vano; no tuvo ningún resultado, el aparato estaba completamente “muerto”. No pensó más durante cierto tiempo, a continuación después de un mes lo probó de nuevo: esta vez el contador daba un número muy elevado de “top” en sucesión muy rápida. El cuadrante que registraba el número de clics estaba en movimiento constante. Habitualmente, cuando uno controla la atmósfera uno no cuenta más que de diez a veinte impulsiones de rayos gamma cósmicos por minuto. Pero Reich obtuvo cientos de miles por minuto. Se dio cuenta que el tubo del contador había absorbido la energía orgónica y el aparato registraba su propia carga. Aquí estaba, otra vez una manifestación del potencial orgonómico: desde que una carga mínima se produce, esta atrae más y más.

Reich trabajó mucho con el contador Geiger, y los resultados se mostraron fascinantes. Cuando uno hace pasar un cierto voltaje en el contador, normalmente de 700 a 800 voltios, y miramos la tensión de salida, se obtiene más o menos el mismo voltaje que se ha introducido. Esto es lo que pasa cuando el sistema opera bajo la base de las leyes mecánicas. Por otra parte si uno aumenta el voltaje debería obtener un aumento sobre el cuadrante. Por el contrario cuando Reich aumentó el voltaje de un contador que se había mantenido en un acumulador ( por lo tanto impregnado de energía orgónica), la carga se detuvo en un cierto nivel luego se disparó: con muy poco voltaje registró una muy alta tensión de salida. Cuando aumentó el voltaje de nuevo, en un cierto punto registró un descenso de la carga, como si tuviera bastante. En otros términos, la energia orgónica podía excitarse solamente hasta un cierto nivel, después se debilitaba.

Nosotros mismos reaccionamos de la misma forma. Estamos atrapados por los acontecimientos de la vida, como impulsados por ellos, pero si la presión se vuelve muy fuerte, llegamos a un punto donde sentimos que nuestras fuerzas nos abandonan y nuestras reacciones comienzan a debilitarse. Se trata de una reacción funcional, energética.

Reich observó también que con un voltaje constante ( por ejemplo 700 voltios)el contador Geiger no manifestaba una reacción de meseta ,pero si una reacción que demostraba que el sistema podía excitarse y cargarse por el mismo: era suficiente proporcionar una pequeña carga para que la reacción se desencadenara. Con un poco de excitación inicial ( 700) voltios la carga aumentaba por si misma a continuación.

Observamos la misma cosa en los niños, sobre todo cuando juegan; e incluso en nuestra vida sexual. Es suficiente un poco de excitación al principio para desencadenar todas las reacciones y hacernos actuar. Por ejemplo, cuantas veces no hemos escuchado una historia divertida y en lugar de reír normalmente, empezamos a doblarnos por la mitad y a reír hasta las lagrimas en aguantándonos las costillas. Sabemos que la broma es muy banal, pero ella ha permitido el inicio de una reacción en cadena. En este caso, cuanto mas reímos mas se acentúa nuestra hilaridad hasta el punto de tenernos que sentar para calmarnos. O bien en una relación amorosa, una pequeña caricia será suficiente para hacernos vibrar y excitarnos y esta excitación nos llevará al acto sexual También es necesario que estemos dispuestos en este momento, de lo contrario nuestra pareja bien insistirá, no podemos sentir nada. En algunos casos, insistir no hará más que bloquear los sentidos. Todas estas reacciones son funciones orgonóticas primarias que Reich fue capaz de medir con mucha precisión.


* El contador Geiger-Müller es un dispositivo que sirve para contar las partículas de una radiación electrificada. Es un cilindro metálico lleno de gas enrarecido en el eje del cual se estira un hilo metálico: entre el tubo y el hilo está establecida la diferencia de potencial máximo posible sin que salte la chispa. La radiación de las partículas ionizadas ( rayos alfa, rayos gamma) cruza el dispositivo y produce una descarga, que actúa sobre un sistema de cálculo. La impulsión, amplificada, produce un “ top” en un altavoz.

( Continúa...)

sábado, 4 de mayo de 2013

PRINCIPIOS DE BIOFÍSICA ORGÓNICA ( VI )

Esta es la continuación de la entrada publicada en el blog el día 23 de Abril sobre el artículo editado en la revista Sciencies Orgonomiques , adaptación de un texto del Dr. Richard A. Blasband expuesto en la Cuarta Conferencia Internacional de Orgonomía, Munich (RFA), Junio 1984.
( Traducción del original en Francés )





Docteur Richard A.Blasband
Médicin orgonomiste et psychiatre, Stocktown, New Jersey
Membre du Collège Américain d'Orgonomie, New York
Responsable de la Commission pour la Recherche Scientifique du College Américain d'Orgonomie
Directeur des Laboratoires de Recherche Oranur, Rosemont, New Jersey.







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LA LUMINACIÓN ORGONÓMICA.

Existe otra posibilidad de ver la pulsación, la excitación y la luminación del orgón en lo que Reich ha llamado el “tube vacor”. Se trata de un tubo grande de cristal en donde se crea el vacio para que ningún gas del aire subsista, y en el interior del cual están fijadas dos placas metálicas conectadas a electrodos. El vacio del tubo de vacor es prácticamente el mismo vacio que se encuentra en el espacio. Sin embargo, si uno hace pasar una corriente eléctrica en las placas, no sucede nada, no hay ninguna luminación. No hay ningún gas que pueda emitir una luz. Pero por otra parte,si uno coloca el tubo vacor en un acumulador de energía orgónica durante algunas semanas, o meses, y luego y repite la experiencia, obtiene una maravillosa luminación azul. Uno deduce que el tubo es capaz de “chupar ”la energía orgónica concentrada en el acumulador. El tubo vacor es pues un tubo de carga vacía de orgón.

Es muy interesante ver por que proceso esta luminacion se efectúa. Uno percibe primero un color amarillento, después pasa el rojo, inmediatamente al azul y cuando la energía llega a su máxima excitación, la luz es de color blanquecino. Son justamente los colores que uno ve al alba y a la puesta de sol.

Basándose en este fenómeno y sobre otros datos experimentales, Reich concluyó que la luz es un fenómeno local, es decir que la luz no nos viene directamente del sol pero este excita la cubierta de energía orgónica que rodea el globo determinando así su excitación y su luminación.

Otra bella manifestación del fenómeno de luminación es la aurora boreal. Esto que la mayoría de científicos piensan que es un efecto electromagnético no es otra cosa que la fuerte excitación ejercida por el sol sobre ciertos puntos de la atmosfera terrestre que provoca la luminación. Reich hizo un análisis en profundidad del fenómeno de luminación de la aurora boreal y concluyó con certeza que este fenómeno era esencialmente debido a una excitación orgonótica del campo de energía orgónica de la tierra.

Nosotros también los seres vivos, nos excitamos y tenemos una luminación. Por ejemplo, en una conversación, cuando una persona dice alguna cosa particularmente interesante, nuestro espíritu excita nuestro campo de energía y empezamos a sentir esta excitación. Seguidamente surge una necesidad de participar, de estar implicados; queremos hablar, intercambiar nuestras ideas y nuestras sensaciones con la persona que nos cuenta estas cosas apasionantes. Nos excitamos igualmente cuando hacemos el amor. Si nosotros no estamos muy fuertemente “acorazados”nos damos cuenta de que son las caricias más dulces y tiernas las que provocan una más grande excitación, si estas caricias se vuelven rudas, nosotros perdemos toda excitación. Las mujeres son más sensibles que los hombres en este terreno, puesto que en nuestra sociedad los hombres tienden a ser un poco mas acorazados que las mujeres. Estas tienen a menudo la sensación que en los juegos preliminares y en el acto sexual los hombres son demasiado apresurados y sin delicadeza, lo que las hace perder toda excitación sexual. Por el contrario cuando los hombres son tiernos y delicados las mujeres son muy capaces de sentirlas de forma sostenida y sin perderlas, las sensaciones sexuales. En sus experiencias bio eléctricas Reich ha demostrado que la brutalidad mata la excitación mientras que la caricia dulce es capaz de excitar el campo energético del organismo.

Otro ejemplo de excitación en los individuos es el juego de los niños. Ellos se excitan mutuamente y la excitación aumenta continuamente: No se necesita mucho para hacerla aumentar. En este caso igualmente se trata de un efecto de liberación energética de un organismo sobre otro, que se traduce por una luminación del campo energético del cuerpo. Es un poco como hacer explotar una carga de dinamita con una simple cerilla. En la vida corriente no estallamos, a menos de estar en tensión hasta el extremo. En este último caso la menor insignificancia o una simple palabra que nos afecta puede hacernos estallar en una cólera irracional. Pero, normalmente, acumulamos una cantidad de energía que alcanza un cierto nivel: cuando esta energía es excitada, por el intercambio con otras personas, es suficiente la menor excitación para hacernos sentir sensaciones muy fuertes. Es una interacción funcional, emocional, energética. El contacto con otro o incluso el hecho de hacer el amor no es una cosa mecánica. Cuando nuestro comportamiento es mecánico es por dos razones: o porque no podemos atender nuestro objetivo de otra manera, y, debemos hacer un esfuerzo voluntario para lograrlo, o bien porque nosotros somos ya muy rígidos y no sabemos comportarnos de otra manera. Las leyes físicas naturales de la energía orgónica funcionan también en el interior de nuestro organismo y determina el comportamiento. Nuestra inteligencia no dirige nuestras acciones como creemos.

( Continua. . .)