viernes, 26 de diciembre de 2014

LOS BIÓNES DE ARCILLA (III)

Esta es la continuación de la entrada publicada en el blog el dia 10 de diciembre y que corresponde a el artículo publicado por el Dr. Guiseppe Cammarella en la revista Sciencies Orgonomiques  3r Année nº11-1988.

Radiación orgónica local por biónes de arcilla

Reich dice:

“El antiguo método de cuidados por medio de las cataplasmas de arcilla era bastante sensato. El barro es una tierra rica en biones y por lo tanto rica en energía orgónica. Aún así, no es posible disponer de ella siempre y su aplicación es poco práctica, y complicada. La experiencia vigésima ha permitido saber como extraer y luego aplicar la energía biológica presente en el humus. Con esta experiencia podemos obtener lo que sigue:

1) Agua rica en orgón que se puede utilizar para estimular el crecimiento (plantas, etc.);

2) Copos obtenidos por la congelación del agua biónica. Estos copos tienen una importancia teórica fundamental para comprender la biogénesis primaria

3) de la tierra rica en biones, recogemos los biones de tierra, residuos de la filtración del agua orgónica, y los conservamos en seco en bolsitas de tela de diferentes dimensiones que cosemos después. El tratamiento consiste en humectar una de las bolsas de biones de tierra y aplicarla sobre la parte dolorosa o inflamada. El dolor desaparece rápidamente y, como la energía orgónica es administrada por vía externa, se evita al organismo un cierto esfuerzo sistémico, ya que sólo tiene que utilizar toda la energía de que dispone para luchar contra la inflamación de la zona afectada. (1)

Podremos elegir, colocar la arcilla sobre la piel directamente o contenida en las bolsitas: cualquiera que sea la forma de emplearla, la arcilla aporta su fuerte carga energética, puesto que contiene biones portadores de energía orgónica. Antes de ser mezclada con agua, la arcilla está en estado inerte y contiene esta energía. El agua ha liberado no únicamente los biones sino también la energía que estos contienen. La arcilla actúa siempre y en todas partes puesto que contiene la energía orgonica del cosmos que difunde en el organismo; absorbe al mismo tiempo el DOR presente en el organismo enfermo, existe pues un proceso de limpieza radical.

Uso medico de la arcilla

Como todo remedio natural, la arcilla permite a los síntomas exteriorizarse y pone en evidencia el estado real del organismo. Los biones de arcilla, además de su efecto energético, tiene otros efectos tales como: una acción bactericida, una acción revitalizadora de los glóbulos rojos; el aumento del poder amortiguador  del cuerpo, la neutralización de residuos nitrogenados; la eliminación de los ácidos, etc. (3)

La arcilla tiene el doble poder de extraer y luego absorber los elementos tóxicos o de estimular su evacuación. Dado que ella destruye las bacterias, puede utilizarse para descontaminar el agua. Posee propiedades antisépticas, antibióticas y antitóxicas (sobretodo contra ciertos venenos).

La eficacia de la arcilla es sorprendente. Actúa tanto sobre las enfermedades internas como sobre las enfermedades cutáneas o lesiones de todas clases. La actuación de la arcilla se ha demostrado eficaz en casos de disentería, quemaduras graves, picadas de insectos y de toda clase de afecciones agudas y crónicas. En los casos graves, si ella no cura directamente, facilita o activa los otros cuidados. Cualquiera puede encontrar en la arcilla una ayuda preciosa  e inmediata en caso de necesidad.

 La arcilla se puede aplicar seca, en polvo, (ciertas enfermedades de la piel); bajo la forma de barro y aplicada en cataplasmas frías o calientes según la región a cuidar y según la enfermedad. Puede ser también tomada disuelta en agua, por vía bucal. Su empleo está vivamente aconsejado durante el embarazo por aplicaciones en el bajo vientre cada noche. Con este método natural de protección y de prevención, la mujer encinta se aparta de eventuales complicaciones.

Es particularmente interesante notar la acción ejercida por la arcilla sobre la radioactividad (4):

“Sobre un organismo que ha sufrido los efectos de las radiaciones (radio o otra radioactividad), la arcilla actúa en un principio aumentando la radioactividad, después la absorbe. Protege pues, de alguna forma, todo organismo expuesto a radiaciones nucleares (esto ha sido observado de forma experimental y explicada), lo que es muy importante actualmente, donde cada uno de nosotros está expuesto, a pesar de esto a numerosas sustancias radioactivas- por no citar que el polvo radioactivo en la atmosfera,  que proviene de los ensayos atómicos. La arcilla ejerce una atracción eléctrica negativa hacia las partículas de carga positiva. Dado que la mayoría de toxinas del organismo están cargadas positivamente, ellas son atraídas irresistiblemente por la arcilla”. (5, 6,7)

No hay ninguna duda de que la arcilla es una fuente natural de energía vital. Los que viven en un entorno muy polucionado (o cargado de DOR)- y que no pueden por tanto utilizar el ORAC para absorber estas toxinas deberán tomar en consideración los poderes naturales de la arcilla y hacer uso de ellos. (8)

1)-REICH,W.:La biopathie du cáncer.Payot Paris,1076
3)-DEXTREIT,R.:L’argile qui guérit. Editions de la Revue Vivre en Hrmonie, Paris 1969
4)-ABEHSBERA,M.: The ealing clay. Swan House Publishing Co.,N.Y.,1977.
5)-REICH,W.: “ Die antinukleäre Strahlungswirkung der Kosmischen Orgon Energie”.
Internationale Zeitschrift für Orgonomie, 1: 2: 1951.
6)-HOPPE,W.: “Orgon Energie gegen Atom Energie”.I.Z.O.,1:3:1952
7)-HOPPE,W.: “Puede el radium o los rayos X combinarse con la terapia orgonica?” Folia Clínica Internacional, 1072,p.360.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

LOS BIONES DE ARCILLA ( II )

Esta es la continuación de la entrada publicada en el blog el dia 1 de diciembre y que corresponde a el artículo publicado por el Dr. Guiseppe Cammarella en la revista Sciencies Orgonomiques  3r Année nº11-1988.

...
Seguidamente hemos observado al microscopio, por una parte la mezcla de una gota de la probeta nº 1 con una gota de sangre; por otra parte la mezcla de una gota de la probeta nº 2 con una gota de sangre.

Hemos observado lo siguiente:

1) Los biones de arcilla ejercían una atracción intensa sobre las hematíes. Una vez las hematíes atraídas, había formación de un puente orgonótico ( radiaciones que pasan de un bión a otro y viceversa: el intercambio de energía sucede en los dos sentidos) También había luminación ( excitación del sistema bión de arcilla-hematie, y en particular del halo orgonótico) La atracción sucedía siempre en el sentido hematíe/bión de arcilla, teniendo este en efecto un potencial orgonótico más elevado ( el intercambio de materia sucede siempre de la sustancia de potencial orgonótico menos elevado a aquella de potencial orgonómico más elevado*(1)

2) La desintegración de las hematíes en biones estaba considerablemente desacelerada.

3) Las hematíes parecían “ energizadas” y emitan radiaciones más intensas que las hematíes ordinarias ( fig 8)

Cualquier tipo de arcilla dejada embeber de agua y  inflada el tiempo suficiente, se desintegrará siempre en biones. La rapidez de la desintegración dependerá de la forma  en que se haya preparado los biones de arcilla ( dejar embeber durante una hora o más en el agua, o bien en suspensión en la autoclave durante quince minutos) La arcilla pasada del autoclave pierde su carga energética mucho antes que la otra.

 Hemos continuado nuestra búsqueda utilizando los procesos siguientes:

1) Hemos diluido el polvo de arcilla con agua destilada en una probeta que hemos colocado en un congelador a -10º. Después de 4 horas, hemos sacado la probeta y hemos podido señalar que el agua estaba congelada y que a medio camino y en el centro de la probeta había finas partículas aglutinadas. Esta preparación parecía liberar energía y uno se sentía bien mirándola.

2) Entonces , hemos situado esta misma probeta en un centrifugador a 3400 revoluciones, durante 3 minutos.

3) Hemos situado finalmente la probeta en una autoclave, a 120ºC, durante 20 minutos. La observación directa- inmediatamente después del paso por la autoclave- nos mostró una preparación apenas turbada, con un depósito de arcilla en el fondo de la probeta.

4) Hemos cogido un poco de esta arcilla depositada en el fondo de la probeta y la hemos calentado hasta la incandescencia, después la hemos mezclado  a una solución fisiológica.

A pesar de haber sometido la arcilla a esta “tortura” de laboratorio, de nada sirvió: los biones de arcilla estaban siempre allí, dotados de una muy fuerte pulsación, llenos de energía ( Fig.9).

Hemos notado algunos fenómenos interesantes, inexplicables y de los que no hemos buscado la causa.

Aquí están:

-La solución agua destilada- biones de arcilla era más turbia que la del grifo-biones de arcilla.

-La solución agua del grifo- biones e arcilla pasada  a el   autoclave mostró biones más grandes y más coloridos que aquella del agua destilada.

- Se produjo un efecto Arco-Iris, cuando juntamos una gota de sangre a una solución de agua destilada-biones de arcilla. Inmediatamente después de la formación de un puente orgonótico entre los biones de arcilla y los hematíes, estas últimas “desparecieron” en el interior de los biones de arcilla, lo que dio una estructura concéntrica, como un medallón con los colores del Arco-Iris.

-La presencia de la arcilla impidió la sedimentación de la sangre después de la centrifugación. La solución quedó rojiza incluso después de 24 horas (Cf. Fig.10)

-En la solución acuosa de arcilla observada al microscopio después de 12-24 horas se notaba la disposición típica de los biones- disposición lineal ( Cf.fig.11 y 12)- que precede siempre a la restructuración de los biones en estructuras simili-protozoarios.

Por el contrario, un fenómeno que puede ser explicado por la acción energizante-radiante de la arcilla es el siguiente. Situamos una gota de sangre sobre una lámina, y una gota de sangre mezclada a biones de arcilla sobre otra lámina. La observación al microscopio de la primera lámina después de 40 minutos, mostró una desintegración total de las hematíes en biones, mientras que la desintegración estaba casi ausente en la segunda. Un estudiante, que trabajaba ese día conmigo en el microscopio, exclamó. “ ¡Después de ver esto, voy a comer  arcilla todos los días!”. Es necesario recordar al lector que la desintegración rápida de las hematíes es siempre un mal signo en el diagnóstico.

Al contrario, cuando la desintegración de las hematíes en biones es lenta, más el organismo tiene buena salud. Sin embargo, es necesario precisar que observaciones recientes, realizadas por los biólogos del Colegio Americano de Orgonomia de la First International Global Radiation Victim Conference ( New York, 1987) han mostrado  que el grado de desintegración biónica de las hematíes es, hoy, acelarado de forma crónica en el conjunto de la población, y es a causa de la atmosfera oranur en la que vivimos todos nosotros. Se considera un buen tiempo de desintegración de la s hematíes el que va de 20 a 30 minutos (2).

1.Cf. Capacidad orgonotica. Sciences Orgonomiques, nº 1. 1986, page 27.
2.Cf.Fièvre focntionnelle.Ibidem, pag 30.


lunes, 1 de diciembre de 2014

LOS BIONES DE ARCILLA

En una entrada anterior habíamos comentado como cualquiera célula hemática cuando es sacada de los vasos sanguíneos y se la aísla del cuerpo humano empieza a perder energía,  pero la energía se reorganiza y toma la forma de una unidad mas primitiva anatómica: el bión.
En esta ocasión queremos compartir con vosotros/as este interesante artículo del Dr. Giuseppe Cammarella.



LOS BIONES DE ARCILLA
Dr. Giuseppe Cammarella
Orgonomiste, Nice
Fellow, The American College of Orgonomy, Princeton, USA
Chairman, the A.C.O. in Europe.


La arcilla, un género de tierra  grasa e impermeable, conocida desde la antigüedad por sus propiedades curativas, tiene el valor para ser considerada a la luz de la orgonomía, bajo el aspecto teórico y práctico.

ALGUNAS OBSERVACIONES DE LABORATORIO

Estas observaciones han sido efectuadas en dos veces. La primera vez, en otoño-invierno 1977, en el Laboratorio Oranur de Ottsville, en Pensilvania, con la asistencia del Dr. Richard Blasbland. Utilizamos arcilla roja del tipo Jordan, un microscopio óptico Reichert dotado de un objetivo de inmersión Leitz-Wetzlar y permitiendo aumentos hasta 3400 veces. La segunda vez, en otoño 1987, en el Laboratorio E.F. Baker de Princeton, en Nueva Jersey ( Estados Unidos), con la asistencia de Mr. Steve Dunlap, técnico biólogo  y asistente de investigación en el Colegio Americano de Orgonomia. Utilizamos arcilla verde Bonneterre; un fotomicroscopio Zeiss (transmitted –light III) dotado de una cámara Contarex de 35mm y permitiendo aumentos hasta 5000 veces; un autoclave; un centrifugador ( Clay Adams Physicians Compact 0131).

No siendo yo mismo biólogo, este trabajo sufrirá ciertamente de muchas limitaciones. Querría subrayar sin embargo, que la observación de los biones es una cosa muy fácil  y al alcance de todo el mundo, con la sola condición de querer mirar en un microscopio y de no dejarse asustar por el carácter extremamente vital de los biones (y los de la arcilla en particular). En mis observaciones, no he tenido en cuenta ni las condiciones atmosféricas ni el índice  DOR.

Hemos empezado por observar al microscopio la arcilla seca: nada más que agrupaciones inertes e inmóviles, ningún signo de vida. Entonces, hemos triturado la arcilla en un mortero de madera, durante algunos minutos, hasta obtener un polvo muy fino. La observación al microscopio nos mostró un principio de desintegración en biones, sólo en la periferia de los grupos , pero usencia total de pulsación ( fig. 1).Posteriormente hemos depositado polvo de arcilla en dos probetas, una conteniendo agua destilada, la otra conteniendo agua corriente. Después de haberlas agitado bien, hemos procedido como sigue. Hemos dejado la probeta conteniendo agua destilada y arcilla en contacto con el aire durante dos horas ( probeta nº 1). Hemos cerrado la otra con una tapa con cierre hermético  ( probeta nº 2); después de una hora y tres cuartos la hemos puesto en autoclave ( a 120° y 1,2 Kg/ cm² de presión). Hemos observado a continuación las dos preparaciones- nº 1 y nº 2 al microscopio.

En la preparación nº 1, hemos notado pequeñas masas de dimensiones diferentes. Las más grandes inmóviles, tenían una membrana periférica, gruesa, bien definida, rígida y rodeada de un  halo luminoso homogéneo ( Fig.2). Contenían diversas estructuras que empezaban a disolverse  para dar vesículas. A medida que la membrana de delimitación se adelgazada y empezaba a disolverse, las vesículas -que  mientras tanto  se estaban formando- comienzan a presionarse contra ella ( Fig.3). Poco después la membrana se rompió por diversos lugares  y en este momento las vesículas empezaron lentamente a soltarse de ella y a desplazarse libremente en la solución acuosa ( Fig. 4 y 5). Cuando las vesículas se encontraron en estado libre, observamos la aparición alrededor de ellas de un halo de tamaño variable según el espesor de las vesículas. Estas vesículas ( o biones) eran altamente móviles y muy vivaces: si dos de ellos se encontraban, era suficiente que sus dos aureolas se tocasen para que la excitación y el movimiento fueran aumentados ( Fig.6).

Observando la preparación nº2 al microscopio, no encontramos más que vesículas muy pequeñas (Fig. 7). Dicho de otra forma, la desintegración en biones había sido acelerada por el autoclave. Había biones de diferentes formas ( ovalados, oblongos, redondos); eran capaces de moverse ( oscilación, rotación, pulsación); emitían rayos azulados. Ningún rastro de bacterias. ( Uno puede pasar al autoclave la arcilla tantas veces como se quiera - a unas temperaturas capaces de destruir las bacterias- y uno obtendrá siempre biones de arcilla).

( continúa )