martes, 31 de mayo de 2011

WILHELM REICH







3 de abril de 1952 en Orgonon. Arreglo.

Soy Wilhelm Reich. Estoy sentado solo en la última habitación de nuestra casa. Todo el mundo se ha ido. En la mañana y durante todo el día de ayer- tuvo lugar un encuentro de los miembros del Consejo de la fundación que lleva mi nombre.

Ahora que todos se han ido y me gustaría decir unas pocas palabras para recordar lo que se hizo ayer y hoy del desastre que nos golpeó completamente.

Aquí no hay nadie que escuche lo que estoy diciendo. El aparato de grabación es el único testigo. Espero que alguien real y en algún otro tiempo en el futuro, escuche con respeto lo que estoy grabando. Respeto por la atención necesaria, para sostener un trabajo tal como el de la energía orgónica o la energía vital durante todos estos años. No entraré en la temática del gran esfuerzo, dentro de los detalles, dentro de la fatiga de las noches en vela, las lagrimas, los gastos de tanto dinero, el esfuerzo la paciencia, la cual he de agradecer a todos mis trabajadores y mis estudiantes.

Me gustaría, sólo, mencionar el hecho de que no hay nadie a mi alrededor. No hay ni una sola alma aquí en Orgonón. Se han ido a Nueva York. Ellos han trabajado absoluta y realmente de todo corazón y han dedicado tiempo a lo que estoy haciendo, y están conmigo en lo que estoy haciendo. Son decentes, honestos y trabajadores esforzados. Confío en ellos, muy buenos amigos todos ellos o la gran mayoría, pero esto no cambia el hecho de que todos ellos, sin excepción, están en contra. Yo digo: ellos están en contra de lo que estoy haciendo. Cada uno de ellos a pesar de los (resultados) de mi esfuerzo, lo rechazan completamente. Tanto si es esta cosa como cualquier otra cosa mía menoscaban mi esfuerzo; no, menoscaban el efecto de mi esfuerzo. Eliminan la agudeza y la precisión de mis pensamientos. Reducen, roban y nada más, lo que yo he estado elaborando desde hace treinta y tres o treinta y cuatro años atrás de pensamiento sistemático y sobre unos cuarenta años de sufrimiento humano, desde los alrededores de 1912 o desde 1910 cuando mi madre murió.

No hay ni una sola alma alrededor que comprenda completamente OR, que no diría no a todo. Este no es idéntico al que yo no quería, al que a mi no me gusta, (que desprecio) ¿Por qué esto esta aquí?, ¿Por qué esto ha de existir?, ¿Por qué no se sienta y se lo toma tranquilamente? ¿Por qué ha tenido que empezar este experimento ORANUR que lo ha llevado a esta trampa? Ellos ven sólo la trampa. Ellos no ven o no quieren darse cuenta de lo que esto significa para la medicina, la biología y la ciencia en general, como también para la filosofía, tener este ORANUR en marcha.

Para ellos es sobre todo: sufrimiento y ocasiona señales de sufrimiento; a veces tengo el presentimiento, digo, creo, que quizás ellos no admiten sus propios pensamientos.

Esta reacción de mis amigos más próximos y de mis compañeros de trabajo es exactamente la misma que ha tenido el género humano, por tanto como podríamos decir ocho o diez mil años desde que el patriarcado gobierna su destino i desde que la ley natural se extinguió en los nuevos vínculos (sociales).

No entraré en todo esto. Está todo en mis publicaciones. Cualquiera que conozca mis publicaciones también sabe lo que esto significa.

El descubrimiento de la energía vital que se consiguió hace tanto tiempo tenía este: (“no lo quiero, lo expulso, lo desprecio, lo reduzco completamente, no quiero que se quede o que exista”) Esto no estaba en las abstracciones, ni en los deseos, ni (--). Todo esto, en la buena gente, es de alguna forma desagradable para sus planes. No pueden tolerar nada que tenga relación con la energía orgónica o la energía vital o lo que ellos llaman Dios o en lo que es demasiado largo: en el amor por la vida. No lo pueden tolerar y lo rechazan. Lo anulan adormeciéndolo, (---, bloqueándolo). No pueden relajarlo, controlarlo, evadirlo, evitarlo.

Yo no digo todo esto para despreciar el esfuerzo, el honor, el amor, la vida. Lo digo porque es verdad, porque es el significado de cada simple movimiento, de cada simple palabra, de cada simple opinión, de cada simple diario, en cualquier cosa sencilla que tenga que ver con el descubrimiento de la genialidad, vida, amor, persona tales como Lawrence o filósofos como Giordano Bruno o grandes personajes como Jesucristo y tantos y tantos otros. Es un triste, solitario capitulo del genero humano. Yo no siento que esté obligado a nada a hacer nada sobre esto.

Yo estaba en el descubrimiento de la energía vital. Esto tuvo lugar en el uso del experimento de ORANUR. Yo sé lo que esto significa para el futuro desarrollo de la medicina biológica, la filosofía y las ciencias naturales. Yo soy plenamente consciente de la importancia de todo esto y en esta completa consciencia yo estoy absolutamente solo. No hay ninguna consciencia a mi alrededor que los acepte. Dar, dejar que los sentimientos fluyan libremente. Hablar como los amigos hablan entre ellos. Esto es todo.

(Agradecemos la colaboración de J.Salip )

lunes, 23 de mayo de 2011

PRIMEROS AUXILIOS EMOCIONALES EN EL PROCESO DE MORIR

Esta entrada corresponde al artículo publicado por el Dr. Carles Frigola en el nº 7 de la revista bimensual GiroSalut. Con esta publicación  ya tenemos el blog puesto al día con todos los articulos que sobre orgonomía y la obra de Wilhelm Reich se han ido editando en dicha revista.





PRIMEROS AUXILIOS EMOCIONALES EN EL PROCESO DE MORIR.

La muerte es la suma de diversos sufrimientos: físicos (dolor, deterioro orgánico…), psíquicos (angustia, tristeza, miedo…) sociales (pérdida de roles), emocionales (la reconciliación, el perdón…) y espirituales (para qué nacer, donde hay Dios, etc.).

Jane es una mujer de 77 años que ingresó en un hospital por descompensación de la hipertensión y de los niveles de glucosa en la sangre. A pesar de que se corrigieron estos parámetros, la paciente seguía en un estado semi-comatoso. Al cuarto día la paciente empezó con fiebre y a pesar de las pruebas que se realizaron (incluido un TAC) no pudieron determinar la causa de su estado. En vista de esto se requirió la consulta de un psiquiatra.

Al entrar en la habitación vi a Jane, una mujer con el pelo blanco durmiendo plácidamente. Como en ese momento se encontraba sóla la estuve observando un buen rato. Respiraba normal y de tanto en tanto hacia un largo suspiro. La ayude a sentarse en la cama y estuvimos intercambiando algunas frases.

Le movilicé la cabeza i con suavidad le hice masajes en la nuca y en el cuello. Le dije que quería ayudarla y que para esto podríamos hablar, por ejemplo, de su familia. Inmediatamente se cerró en si misma, en un estado meditativo. Al día siguiente, cuando entré, la paciente estaba sentada en una silla. Un familiar le estaba dando la comida como si fuera un bebé. La paciente continuó impasible con su tarea. Pero observé que cada vez que tragaba me miraba y que agradecía con los ojos mi visita. Después de comer, ya en la cama, me senté a su lado en silencio.

Me dijo que había ingresado en el hospital porque su marido ya no podía tener cuidado de ella como antes y que por esta razón se encontraba allí.

En realidad habían vivido juntos más de cincuenta años y nunca se habían separado. Pero ahora, su marido, empezaba a perder las fuerzas y ya no podía ayudarla. Esto lo dijo con muchísima tristeza.

Las sesiones de PAE consistían en observar a la paciente, en hablar de su pasado y en mi intervención orgonómica, tratando de desbloquear la rigidez de su cuello, de la nuca, movilizándole los ojos y ayudándola a expirar (suspirar) para revertir la tensión en el pecho. Ella lo agradecía despidiéndome con una sonrisa, Así transcurrieron tres semanas. Aún así, el cuadro febril no disminuía y durante la mayor parte del tiempo la paciente se encontraba durmiendo.

Consideré que la fiebre era una descarga de energía que servía como una válvula de escape al cuadro de hipertensión, que actualmente iba remitiendo. Esta fiebre emocional también era una liberación emocional profunda, una mezcla de sentimientos de duelo y aflicción por el deterioramiento del marido, por su propia hemiplejia y por la muerte de su hermano y de su cuñada en un accidente de circulación. Intuí también que se trataba de una despedida anunciada

Otro hecho que observé fue que, a medida que iba transcurriendo el tiempo, Jane se iba despidiendo de las personas que iban a visitarla, de tal forma que si volvían al día siguiente, las ignoraba o se abstraía. Tuve ocasión de observar dos sucesos que me emocionaron profundamente.

En una sesión le pregunté si había soñado mientras dormía y me dijo que si:”estaba sola en la luna i esperaba que alguien viniera a recogerme”. Le pregunté si ya le habían avisado que vendrían o si alguien había venido. Me dijo que todavía no.

A los dos días la situación clínica empeoró. La fiebre persistía y se descompensó la hipertensión y la glucosa en la sangre. En una sesión, le pregunté- después de trabajar con su respiración y aligerarle la tensión en los ojos, frente, la nuca- si había tenido algún otro sueño. Me dijo que si:”Estaba sola en la luna y estaba esperando a que alguien viniera a recogerme”. Le pregunté si esta vez ya la habían avisado, y me dijo que si, y que Dios Nuestro Señor la vendría a recoger.

Estaba llevando el caso de Jane con mi supervisor y me orientó en el sentido que el Yo de la paciente, ya despidiéndose de una parte corporal, iba al encuentro del Self (del Si Mismo). A través de la luna ( su madre o el inconsciente) el Yo de Jane, completamente solo y desencarnado, esperaba el último y definitivo encuentro con el Self; es decir con la energía cósmica primordial que en términos de Orgonomia es la propia energía sexual que traspasa los estrictos limites de la individualización.

Dos días más tarde, pude observar con mis propios ojos esta interpretación orgonómica. Al entrar en la habitación a la hora acostumbrada encontré a la paciente despierta y a su marido sentado al lado de la cama. Jane sostenía con su mano no paralizada el dedo pulgar de su marido. No interrumpí y permanecí sentado en silencio. No intercambiamos ninguna palabra, sólo las miradas. El cabo de un rato el marido me dijo, espontáneamente, que hacia mucho tiempo que ya no hacían el amor, pero que, incluso ahora, podía sentir las mismas sensaciones, cuando su mujer apretaba fuertemente su pulgar y lo mantenía en su mano. Sentía el mismo cosquilleo en el cuerpo, mientras que su mujer, en silencio, lo miraba tiernamente a los ojos. El podía sentir también el temblor de su mujer que saliendo del pecho al respirar, bajaba por el brazo hasta llegar a la mano y de esta a su propio pulgar.

Al día siguiente Jane entró en coma i murió plácidamente al lado de su familia. Vi a Jane durante 27 sesiones.



martes, 17 de mayo de 2011

PRIMEROS AUXILIOS EMOCIONALES EN EL PARTO

Esta entrada corresponde al artículo publicado por el Dr. Carles Frigola en el nº5 de la revista  bimensual GiroSalut.





PRIMEROS AUXILIOS EMOCIONALES EN EL PARTO

Uno de los objetivos de la medicina orgonómica es preparar a las personas para ser mejores padres. Mucho del trabajo de Wilhelm Reich esta enfocado a prevenir la armadura, ya en la más tierna infancia, empezando en el propio nacimiento y en los primeros días después del parto. La orgonomía apoya el parto natural. La mejor situación posible para que una mujer tenga un parto fácil y natural es cuando se encuentra en una habitación pequeña, con poca gente a su alrededor y una comadrona experimentada a su lado. En estas condiciones muchas mujeres son capaces de dar a luz por ellas mismas sin ningún medicamento.

Anna es una mujer de 27 años, que quería tener un parto natural sin ninguna intervención médica. Asistió regularmente a la consulta de un grupo de ginecólogos que conocían el trabajo de Wilhelm Reich y que aceptaron el compromiso de asistirla durante el parto, sin actuar, salvo que fuera absolutamente necesario. El parto tendría lugar en una pequeña clínica de Gerona.

Durante los meses de embarazo no hubo ninguna complicación. Ana trabajaba y hacia vida normal asistiendo a los controles mensuales. Las primeras contracciones empezaron un viernes por la tarde y por la noche rompió aguas. El ginecólogo que la visitó en la consulta le dijo que todo progresaba lenta y correctamente, y le recomendó que se quedara en casa descansando. A las siete de la tarde del sábado, Anna empezó a sentir contracciones más fuertes y frecuentes.

Después de la exploración, el mismo ginecólogo que la atendió dijo que ya podía ingresar en la clínica, esperando que el parto se desarrollara de una forma natural. Ella y su marido prepararon la ropa necesaria y se instalaron en la habitación esperando los acontecimientos y viviendo las contracciones uterinas sin ningún tipo de ansiedad. Anna que conocía los diferentes tipos de respiración, pudo modular el dolor relativamente bien.

Sin embargo, hacia las cuatro de la mañana las contracciones se intensificaron y Anna empezó a sentir-se “intranquila”. En este momento me llamó por teléfono – tal como habíamos convenido – para que la ayudase a manejar la situación. La comadrona de la clínica la visitó y encontró que la dilatación progresaba de una forma correcta. A pesar de esto, Anna empezó a protestar i sentía el dolor con cada contracción. La ayudé a que se dejara ir, permitiendo que expresara la rabia que sentía en la pelvis y en la boca, las dos zonas de bloqueo más fuertes en su organismo. Después de unos minutos de “Primeros Auxilios Emocionales”, Anna pidió ir al lavabo y cuando salió, la máscara de enfado de su cara había desaparecido. Se acostó en la cama y consiguió dormir un rato hasta que las contracciones volvieron a empezar, esta vez con más intensidad.

Hacia las seis de la mañana las contracciones uterinas aumentaron de frecuencia y Anna empezó a ponerse “frenética”. El marido que se había retirado al domicilio familiar para descansar- Anna estuvo acompañada de su madre toda la noche- entró en la habitación y tubo que salir rápidamente porque Anna no quiso hablar con él, diciéndole que “no lo necesitaba para nada”, apareciendo reflejada su estructura de carácter fálico-agresiva, que emergía de debajo de un carácter histérico. Anna empezó a gritar, a protestar; yo facilite que salieran estas expresiones fálicas al mismo tiempo que le movilizaba los segmentos ocular y oral, haciendo que respirase correctamente, sin que estuviera agarrotada. Mi intervención era gentil y con contención.

Ahora las contracciones se hacían más tolerables y la atmósfera de “caos” inicial fue derivando hacia una situación emocional “real”. El marido colaboró y participó también, observando y tolerando emocionalmente la agresividad sana y natural de su mujer.

Hacia las ocho de la mañana llegó el ginecólogo- en la clínica estaba únicamente la comadrona que estaba asistiendo a Anna- y se empezaron a realizar los preparativos para la expulsión.

Antes de la expulsión, cuando las contracciones se hacían “insoportables”, Anna puso los ojos en blanco, tuvo un ataque de pánico y pidió insistentemente un calmante. Estaba en un estado como de “desvanecimiento”. Traté de movilizarle los ojos con una linterna y le ordené que siguiera la luz, animándola a que respirase plenamente, ayudándole con mí otra mano presionando el tórax a cada expiración. Le di una toallita para morder y la animé a que mordiera y expresase su “furia” y su “rabia” con los ojos. Lo conseguía durante unos pocos segundos pero volvía otra vez “dentro de su cabeza”, desconectando de la situación real. Era un síntoma inequívoco de disociación histérica. Esta situación se repitió varias veces mientras trabajaba en los PAE.

Cada vez que yo trataba de que mantuviera un contacto emocional con sus contracciones, inmediatamente desconectaba. Le dije a Anna que probara de expresar el dolor de las contracciones con fuertes gritos (le dije que aquí nadie se preocuparía por esto) y que tratara de mantener los ojos abiertos y que respirara profundamente. Durante la expulsión Anna grito muy fuerte pero no perdió el contacto emocional con la situación y pudo “ver y sentir plenamente” como su hija salía por la vía vaginal. A continuación la cogió en su vientre y la abrazó, apareciendo el reflejo del orgasmo de W. Reich (los genitales de Anna y su boca se acercaban con cada ola de corrientes vegetativas en su cuerpo y que Anna sentía con mucha emoción y sin ningún tipo de dolor). Justo lo contrario del “arco histérico”.

A su hija la llevaron al baño después de nacer. Mientras la comadrona y el marido le limpiaban la piel, la sostuve y vi como sus ojos estaban abiertos y “enfocaban”. Lloró un rato y después se calmó

La expulsión de la placenta fue normal y al final Anna tuvo unos ligeros temblores en las dos piernas. La animé a que los sintiera mientras respiraba profundamente. Los temblores demostraban que le habían quedado aun trazas de armadura.

A la una del mediodía, cuatro horas después de la expulsión, cuando entré en la habitación vi que Anna y su marido estaban comiendo una paella (era domingo y aquel era el menú de la clínica) mientras su hija, que ya había succionado del pezón unos pocos minutos antes, dormía plácidamente al lado de su madre. El proceso natural del parto duró 33 horas.

sábado, 14 de mayo de 2011

EL DESIERTO EMOCIONAL:EL EFECTO ORANUR ( actualización)

Ordenando y revisando las entradas del blog , he encontrado que en la entrada sobre "El desierto Emocional: el efecto ORANUR" ,editada el 23 de febrero, no habia sido incluida la traducción al castellano.
Así pues, para reparar el olvido aquí teneis otra vez la entrada y su traducción.

El Dr. Carles Frigola colabora con la revista bimensual GiroSalut, publicando temas relacionados con la medicina orgonómica. Teneis a continuación el articulo editado en el nº8.
"Hace más de cincuenta años, el científico Wilhelm Reich fundamentó la hipótesis de la conexión entre la formación de lo que denominó la "armadura"en el ser humano y el fenómeno de la desertización; entre el desierto geogràfico y lo que él califico como "El Desierto Emocional". C. Frigola


EL DESIERTO EMOCIONAL: EL EFECTO ORANUR


Cuando la energía vital (Chi, Prana, etc.) que impregna todo el planeta está expuesta a ciertas influencias perturbadoras, se producen en ella una serie de cambios en su estado original que dan como resultado una fuerte transformación de la misma. Esta energía que Wilhelm Reich llamó energía orgónica, cambia hacia un estado de excitación muy elevado y alterado llamado ORANUR (Orgonomic Antinuclear Radiation)

Entre los elementos que irritan esta energía primordial, el más perturbador se encontrado hasta hoy es la radioactividad. También son causa de su alteración agentes como los rayos X, los microondas, las luces fluorescentes, las pantallas de ordenador, los rayos laser, el radar, o las líneas de muy alta tensión (MAT), con todo, de una forma menos perturbadora que la radioactividad. En este sentido, el efecto ORANUR es claramente demostrable en el hecho de exponer concentraciones altas de energía orgónica con pequeñas cantidades de radioactividad, tal como lo comprobó Wilhelm Reich en su “experimento Oranur”, llevado a termino entre los años 1950 y 1953, en su laboratorio de Orgonon en Maine (EUA).

El efecto Oranur también puede tener lugar cuando coexisten concentraciones naturales de energía orgónica junto con materiales radioactivos, Este es el caso de las pruebas nucleares en la atmósfera (China, India, etc.), o también en el efecto resultante de la catástrofe de Chernovil, que desplegó su influencia negativa sobre gran parte de Europa. En ambos casos, los efectos de Oranur en la atmósfera, en las plantas y en el resto de los seres vivos, son cualitativamente hablando, muy parecidos.

La enfermedad Oranur

Actualmente, muchas personas padecen una sensación de enfermedad o malestar crónico de difícil diagnostico y que algunos médicos engloban dentro de lo que llaman estrés. Lo que pasa en realidad en que desde el accidente nuclear de Chernovil ( con niveles altos de Oranur en toda Europa) los organismos más debilitados, desde el punto de vista energético, empiezan a desarrollar diversos síntomas como: fatiga crónica, dolor y problemas musculares, vértigo, nauseas, irritación de la conjuntiva, sensación de presión en la cabeza o en el pecho, manchas e intensos picores en la piel, palidez y frio alternados con estados de acaloramiento, irritabilidad, temblores, necesidad de tomar medidas rápidas para “airearse” o moverse, cianosis, deposiciones blandas o líquidas, reacciones de tipo leucémico en los análisis de sangre, edemas en las piernas, amnesia, depresiones sin motivo, postración, etc. Todos estos síntomas, cada vez más frecuentes i alarmantes, que padece la población, están causados por el efecto Oranur.

Inicialmente, se detecta en el organismo humano una fase preliminar de sobreexcitación y nerviosismo, que da paso a una segunda fase de paralización y depresión y a una tercera de deshidratación y muerte de los sistemas corporales afectados.

La segunda y tercera fase son debidas a la transformación de la energía orgónica del planeta en una forma muerta de energía llamada DOR ( Deadly Orgone Energy) que roba la vitalidad, el agua y el oxigeno a los seres vivos; es decir, les roba la vida.

Tal como podemos apreciar hoy en día, tanto en el planeta Tierra como en el ser humano, comienzan a manifestarse los síntomas de su actuación. Debido a la presencia intensa de Oranur y Dor, empiezan a tener lugar cambios funcionales a muchos niveles. Por ejemplo, en el hombre, ciertos estados latentes de enfermedades que estaban dormidas en el cuerpo humano a nivel subclínico, es decir, sin síntomas aparentes al principio, empiezan a manifestrse en forma de nuevas enfermedades psicosomáticas. La perdida de oxígeno, de agua y de energía en el organismo produce una desintegración de las células dando lugar a nuevas enfermedades de tipo precanceroso, infecciones bacterianas no habituales y nuevas enfermedades víricas o viroideas de origen desconocido hasta hoy. El Sida, es la parte visible del iceberg.

Alan Cantwell, en su libro Sida: el misterio y la solución, es muy consciente de la contribución de W. Reich en este campo. Cantwell cree que esta nueva “epidemia” es debida a los científicos y médicos, durante el mismo proceso de tratamiento del cáncer, por medio de la terapia radioactiva, no han hecho sino reproducir en los pacientes, ya cancerosos, mutaciones de nuevos virus mucho más activos y contagiosos que los originales.

De esta forma, la sida seria una enfermedad creada por la mano del hombre sobre el organismo humano, un producto de la utilización continuada de medicamentos experimentales con pacientes que ya padecían cáncer, sobre todo en el continente africano, probablemente origen geográfico de la enfermedad. La sida, vista así es un cáncer doble (artificial), producido sobre un cáncer primario.


miércoles, 11 de mayo de 2011

EL DESIERTO EMOCIONAL. Aspectos psicológicos, sociológicos y medioambientales del cambio climático

 Artículo publicado por el Dr. Carlos Frigola en el nº 4 de la revista bimensual GiroSalut.


De la misma forma que las espinas y los aguijones sirven a las plantas y a los animales para poder sobrevivir en las condiciones más duras y extremas de los desiertos del planeta (cactus, opuntias, escorpiones, serpientes de cascabel, etc.) diversas corazas emocionales son adquiridas y utilizadas por algunos hombre y mujeres para desarrollarse y poder sobrevivir en los ambientes hostiles y violentos de las sociedades de principios del sg.XXI.

Wilhelm Reich fundamentó la hipótesis de la conexión entre la formación de los que él denominó “la armadura” en el ser humano y el fenómeno de la desertización; entre el desierto geográfico y lo que él calificó como “el desierto emocional”.

Los países más industrializados causantes del cambio climático por el efecto invernadero, aunque alejados de los climas desérticos experimentan exageradamente las mismas características de las influencias bio-meteorológicas desérticas, o manifestaciones extremas de hechos psico-sociológicos. Los podemos observar separadamente.

1.- El aumento de la incidencia del crimen/violencia; del número de asesinatos; del aumento escalonado durante los últimos 40 años de las violaciones, de los asaltos armados y de la violencia doméstica. La sociedad actual parece haberse vuelto cada vez más violenta a la vez que han aparecido nuevas guerras y conflictos bélicos en todo el planeta.

2.-Un estudio de G.Hanks, del Departamento de Biología de la Universidad de Indiana, demostró una incidencia significativamente lata de crímenes violentos y otras actos delictivos en cuatro ciudades que se encuentran cerca de centrales nucleares, en comparación con otras cuatro ciudades escogidas al azar.

3.-A pesar de no existir ningún estudio comparativo, la incidencia de abusos físicos y sexuales a niños, así como el abandono i el asesinato de menores parece ser tan alta que podría considerarse como una epidemia a escala mundial. El pasado año cerca de 2 millones de casos fueron confirmados.

4.-La tasa de muertes por cáncer y otras enfermedades infecciosas ha aumentado de forma alarmante durante los últimos 35 años. Aquí incluimos la sida.

5.-Actualmente es un hecho reconocido entre las autoridades que el clima de nuestro planeta ha cambiado rápidamente en las últimas décadas. Nos enfrentamos a temperaturas extremas dentro de la fluctuación climática, con valores aterradores de calor o frio o, lluvia y sequía. En el mes de Noviembre de 1988, Barcelona tuvo la mínima de este mes durante los últimos 30 años. Esta misma ciudad registró en Agosto del 1987 su temperatura más alta del siglo, con 38,6°C. La máxima superada correspondía a los 37,6° del mes de Junio de 1983. La explicación “oficial” señaló que los vientos saharianos que permanecían en calma sobre la ciudad fueron los causantes.

Este invierno ha sido el más crudo de los últimos años con inundaciones en Andalucía y vientos de más de 220 Km/h en Galicia.

6.-Durante la última década se han logrado los records de actividad de tornados y huracanes, apareciendo por todo el planeta inundaciones, tsunamis, tormentas y nevadas totalmente imprevisibles, como la de este invierno en la Costa Brava.

7.- Los incendios forestales, tanto en extensión forestal como en el número de casos fortuitos o provocados, están aumentando en casi todos los países. El 1986 se destruyó prácticamente toda la flora de la montaña de Montserrat y el verano de 1998 se quemó parte de la Catalunya central. El 2003 se quemó la Albera y las llamas llegaron hasta Llançà. El 2009 murieron cinco bomberos de la Generalitat en el incendio de Horta de St. Joan. Otros incendios de grandes dimensiones en Australia y San Francisco, que duraron semanas, han sido noticia.

8.-La fundación Lahey de Boston ha detectado una “nube” de aire sucio como una zarpa que se encuentra situada desde Canadá hasta Cuba, consistente en pequeñas partículas de contaminación que se mantienen en suspensión por medio de “una fuerza física mucho más grande que la misma gravedad terrestre”. Según la misma fundación. Esta nube de polución es resistente a la influencia de cualquier fenómeno, incluso a las tormentas más fuertes.

9.-La mayoría de los países de la Tierra han padecido la plaga de la sequía, la más severa de los últimos 10 años. Existe la creencia de que este desafortunado fenómeno se hará aún más grande y afectará a más territorios. La primavera del 2008 Catalunya sufrió la sequía más grave de su historia reciente y tuvo graves problemas con el agua.

10.- El agujero de Ozono en la Antártida preocupa seriamente a los científicos por sus consecuencias imprevisibles. Por otro lado los rayos ultravioletas son muy peligrosos para el organismo humano, porque causan diversas alteraciones de la piel. El deshielo está provocando el aumento de gas metano que va subiendo hacia la superficie terrestre.

11.- La lluvia o la nieve acidas están cayendo en la mayor parte de las zonas de la tierra. En el 1979 las estadísticas describieron un valor de acidez anual que sobrepasa el pH 4, con valores entre 2,1 y 5 pH durante tormentas aisladas. Estas cifras representan un incremento 100 veces superior al valor existente tan solo unas décadas atrás.

12.- Los partos quirúrgicos y las cesáreas, lejos de ser una excepción se han convertido en protocolo rutinario de los hospitales, autenticas factorías de producir nacimientos con cesárea en serie y con mortalidades perinatales “inexplicables”. El parto natural es una excepción. Todo tiende a ser artificial, incluyendo nuestra bienvenida a este mundo.

13.- Según investigaciones de la universidad de Tokai (Japón) existe una corrección estadística significativa entre las pruebas nucleares subterráneas (China, India, EUA, Francia, etc.) y los terremotos en áreas muy pobladas del planeta (Haití, Chile este año). Entre 1960 y 1996, Francia realizó 210 pruebas nucleares subterráneas la Pacífico.

Enfrentando estos datos, uno se encuentra delante de dos caminos; pensar que estos fenómenos poseen cualidades diversas y que no tienen nada en común, o sintetizar estos hechos a través de un enfoque funcional, tal como sugiere Wilhelm Reich i los continuadores de su trabajo de la American College of Orgonomy, que desde 1968 venimos publicando nuestras investigaciones en The Journal of Orgonomy.

Los médicos orgonomistas y otros investigadores buscamos un principio común en estas actitudes y hechos observados, así como en otras informaciones similares disponibles. Hemos llegado a relacionar el desierto emocional de nuestra sociedad con el efecto de una nueva energía desconocida hasta ahora llamada ORANUR ( Orgonomic Antinuclear Radiation), (Radiación Orgonomica Anti-nuclear), y con las causas que la están produciendo.

En el próximo número de Girosalut descubriremos el efecto ORANUR y el proceso y la manifestación del desierto emocional en nuestra civilización.















jueves, 5 de mayo de 2011

MEDICINA ORGONÓMICA. PRIMEROS AUXILIOS EMOCIONALES

Esta entrada corresponde al artículo publicado por el Dr. Carles Frigola en el nº3 de la revista  bimensual GiroSalut.




PRIMEROS AUXILIOS EMOCIONALES (P.A.E)


Los P.A.E están basados en el trabajo de Wilhelm Reich. El lector tendrá la oportunidad de observar como pueden ser tratados los desórdenes mentales, corporales y emocionales sin tener que recorrer a los medicamentos, ni a otras formas de tratamiento psiquiátrico. Los relatos que presentaré a continuación sobre los P.A.E ilustran una forma funcional y directa de enfrentarnos al sufrimiento humano.

SANDRA
Sandra es una chica de 17 años que vino a mi consulta acompañada de su madre. Se quejaba de que no podía quedarse sola en su casa y siempre necesitaba la presencia física de alguien a su lado. No podía coger sola el ascensor, ni ir de compras ni tampoco estar entre la multitud. Todos estos síntomas surgieron de forma aguda, en cuestión de semanas, sin causa aparente. En el caso de Sandra adoptamos tres enfoques simultáneos de intervención en P.A.E.

En primer lugar, trabajamos el segmento oral, haciendo que gritara y gritara desesperadamente a alguien, todo esto estirada en el diván, mientras respiraba. Así logramos crear un impulso energético hacia abajo para movilizar el diafragma y aligerar su contracción. El grito era de pánico bajo el cual aparecieron recuerdos de las primeras experiencias sexuales. En segundo lugar, movilizamos el pecho, el cual estaba fijado en una posición inspiratoria, que le provocaba una fuerte ansiedad. Y esto con una buena razón terapéutica. La respiración plena y desinhibida, con una expiración profunda, le hizo ser más consciente de su odio reprimido contra sus padres. Por descontado no fue capaz de aceptarlo de entrada, al esconderlo detrás de su cara de chica buena y desgraciada. En tercer lugar, favorecimos el reflejo del vómito, apareciendo nauseas, todo esto para abrir mas el diafragma que estaba contraído por el pánico.

Así continuamos diversas sesiones. A la 5ª sesión (al cabo de un mes de tratamiento) sus síntomas fóbicos habían desaparecido completamente. A los cinco meses de tratamiento, Sandra relató que durante el fin de semana había podido ir a bailar a una discoteca con un grupo de amigos. Hacia el año de tratamiento esta paciente, que ya había cumplido los 18 años, pudo superar su ansiedad agorofóbica (de dejarse ir emocionalmente e independizarse de sus padres) y fue capaz de ir a esquiar a la montaña durante las vacaciones de Navidad.

En este caso la mejora de los síntomas agudos surgió durante las primeras cinco sesiones, lo que demuestra el gran valor terapéutico de los P.A.E para resolver la armadura y prevenirla. Allá donde acabaron los P.A.E empezó la terapia largo plazo.

Aunque en algunos casos es necesario posponer ésta última, en otros es necesario continuar como en el caso de Sandra.

ELENA
Elena tiene 28 años y vino a la consulta por unos fuertes dolores abdominales que habían estado diagnosticados como espasmos del píloro. Se le practicaron diversas pruebas radiológicas. También se quejaba de palpitaciones cardiacas. Sus dolores duraban ya tres años.

En el diván, la Elena parecía extenuada: sostenía firmemente el cuello que estaba muy agarrotado, sus extremidades estaban frías, hablaba en tonos bajos y era totalmente incapaz de gritar. Su aspecto era como el de una máscara, desvalida, con una boca ampliamente abierta y una garganta agarrotada. A causa de la incapacidad de expresión en el segmento de la garganta y debido al hecho de que la musculatura superficial del cuello estaba endurecida y muy tensa, el primer enfoque terapéutico se dirigió al área cervical. La musculatura espástica se trató con masajes durante un rato, pero la paciente ente esta maniobra dolorosa se comportaba de forma silenciosa, quejándose muy poco. A medida que los estímulos continuaban, la paciente gradualmente se permitió expresar unos gritos lastimeros, blandos, relajando el pecho. Ahora con el segmento torácico más libre y con movimientos respiratorios más desinhibidos, la paciente empezó a sentir fuertes sentimientos de rabia.

En su siguiente visita Elena señaló que se encontraba mucho mejor. Sentía como si le hubiesen desatado el cinturón de su estómago. Durante los días que seguían a la sesión semanal la paciente sentía nauseas, lo que le causaba alguna ansiedad, ya que siempre había tenido miedo a tener nauseas y vomitar, Estuvo pensando durante toda la semana en su incapacidad para gritar: un rasgo muy marcado de su carácter.

Durante las seis semanas siguientes la paciente respondió a mi intervención terapéutica al principio llorando y quejándose: “Me estoy enfadando” y “No me gusta que me empujen” y mas tarde con llanto. A medida que fue capaz de llorar más plenamente a Elena le fue mucho más fácil permitirse sacar expresiones de hostilidad, tales como elevar la voz y protestar. Al mismo tiempo era capaz de incluir los brazos y los músculos en estas expresiones de hostilidad. Era capaz de golpear con las manos y los pies el diván i arañar y gritar durante las sesiones terapéuticas: esto fue el comienzo de la desaparición de los síntomas más marcados.

Al final de las vacaciones de agosto, Elena me envió un e-mail que decía, entre otras cosas: “A medida que ha ido pasando el verano he ido notando muchos cambios y ahora me enfrento a una situación completamente nueva para mi. Mi marido me está diciendo, riendo, que si sigo con la terapia me convertiré en una “marimacho” y no porque yo sea realmente así”. La paciente me dijo que le gustaría buscarse un trabajo para pagarse la terapia e independizarse un poco de su marido. “Lo realmente curioso es que, con la poca terapia que he hecho con usted, estoy planteándome buscar un trabajo para este invierno”.

La terapia orgonómica se fundamenta en tres enfoques básicos e independientes. Primero: el trabajo sistemático con la respiración del paciente para exponerle terapéuticamente los bloqueos y los conflictos. Segundo: la intervención terapéutica sobre los músculos espásticos siguiendo los 7 segmentos de la coraza o armadura. Tercero: la interpretación analítica de las defensas del carácter y superando las resistencias al análisis y al terapeuta. Esto último es muy importante, ya que el paciente tratará con todos los medios a su alcance (conscientes e inconscientes) de mantener su inmovilidad y no revelarse a si mismo, para que sepan como siente y piensa. En resumen: restaurar la unida psicosomática del organismo del paciente como una totalidad i revertir la contracción que representa la armadura caracterial.





lunes, 2 de mayo de 2011

EQUILIBRIO: PALABRAS Y EMOCIONES

Siguiendo con la dinámica de ir publicando los números atrasados de la revista bimensual GiroSalut. A continuación podeis leer el articulo correspondiente al número 2.