jueves, 2 de febrero de 2017

EL PSICOANÁLISIS-Teoría y fundamentos de la técnica III ( continuación)

Esta es la continuación del artículo editado en el blog el dia 16 de enero que corresponde al   artículo publicado por el  Dr. Carles Frigola  en el nª 44 de la revista bimensual Girosalut.

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Es una etapa muy difícil de atravesar que llamamos también "el umbral de la posición depresiva”: el problema ahora es la oscilación entre la consciencia del mal ocasionado al objeto de amor por olas proyecciones agresivas anteriores y la reparación subsiguiente.

En el material de las sesiones y espacialmente en los sueños hay evidencias clave que muestran un tipo particular de escisión entre la parte adulta que quiere reparar el mal causado al objeto de amor y la parte infantil de la personalidad que quiere seguir destruyéndolo. La ambivalencia emocional está distribuida al 5º% en ambas partes.

La parte adulta anhela la independencia del analista real y la preservación del análisis como un método de organización de la mente que seguirá durante toda la vida. La parte infantil anhela una permanencia interminable en el análisis y en la vida real. Esto es así porque el psicoanálisis autentico es el único lugar en la vida humana en donde la otra persona (el analista) está dispuesto a poner toda su profesionalidad, esfuerzo y determinación en comprender la vida mental y emocional íntima de su paciente y acompañarlo en todo este proceso de conocimiento de uno mismo.

Este periodo que llamamos “el otoño de la mente” es muy laborioso en el análisis, porque las tendencias infantiles y regresivas del paciente que quieren volver al “verano de la mente” son muy fuertes y porque en su mundo interno aún no ha conseguido formar un objeto adulto con la fuerza mental suficiente.

El trabajo en este periodo del psicoanálisis s enfoca en elaborar, no únicamente os ataques destructivos y agresivos contra el análisis y contra el analista, sino también el de atravesar periodos poco productivos y aburridos en donde se refuerzan los mecanismos obsesivos y una reactivación del periodo de latencia infantil, en donde vuelven a expresarse los problemas no resueltos de la adolescencia.

Se produce en la mente del paciente como un replegamiento psíquico, un aumento de las resistencias  caracteriales. El paciente no quiere renunciar a que los sigan viendo y tratando como a un niño o una niña y se niega a crecer mental y emocionalmente.

Nos vamos aproximando a la última etapa que llamaremos el destete (el invierno de la mente). En el próximo nº de Girosalut hablaremos de esta 4ª etapa y el final del proceso psicoanalítico con el correspondiente duelo y la pérdida definitiva del objeto de amor y del analista.


El Dr.Carlos Frigola es psiquiatra, psicoanalista. Premio Pascual y Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Gerona. Dip. Tavistok Clínic y Institute of Human Relations. Londres.
Director de la Fundación Wilhelm Reich. Miembro del American College of Orgonomy. Autor de diversos libros. Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell. Borrassá. Tel. 972 50 62 91.




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