jueves, 28 de abril de 2016

EL ORIGEN DE LA VIDA Y EL DESCUBRIMIENTO DEL ORGÓN ( VI )

Aquí tenéis la continuación de la entrada  publicada en el blog el día 20 de abril sobre: " El origen de la vida y el descubrimiento del Orgón" ( artículo del Dr. Richard A. Blasband publicado en la Revista de Ciencias Orgonómicas 1986).



DISCUSION

Los científicos habían postulado que la vida nació a partir de la nada en la época de la formación de la tierra: cuando su atmósfera había alcanzado una cierta composición, los productos químicos contenidos en la corteza terrestre y en los océanos pudieron amalgamarse de una cierta forma.  Algunos han podido incluso demostrar que si hacemos pasar una muy fuerte carga eléctrica similar a un relámpago en una mezcla de ciertos productos químicos, podemos obtener proteínas, las precursoras de la vida.

Reich siempre había considerado la naturaleza desde un punto de vista energético desde el principio de sus estudios e investigaciones (fue fuertemente influenciado por filósofos como Bergson, que hablaba de los principios energéticos y de las fuerzas vitales en juego en la naturaleza). Reich asumió pues, muy lógicamente, que la vida provenía de lo no vivo; pero ciertamente no en el sentido místico en el que es suficiente que Dios señale  con un dedo para que surja la vida. Esto debería pasar de forma funcional y espontánea. Reich pensó que se trataba de encontrar de que modo y por que medios la energía era capaz de organizarse en materia y dar origen a la vida.Esta organización debía evidentemente acontecer en un momento bien preciso, cuando la concentración de líquidos, resultante por un estado de tensión mecánica podía crear, de una forma o de otra, una carga eléctrica o energética.

Con sus experimentos Reich demostró que los biones representaban un estado de transición, de la materia inerte a la materia viva. Este paso de lo no viviente a lo viviente no es un proceso que ha tenido lugar en un cierto momento de la historia de nuestro planeta. El origen de la vida ha tenido lugar continuamente y en todas partes sobre toda la superficie de la tierra. La vida esta siempre en movimiento, solamente los aspectos físicos de la vida cambian. La energía toma forma a niveles diferentes: a un nivel superior, cuando se presenta bajo la forma de protozoos; a un nivel inferior cuando se presenta bajo la forma de biones. El fenómeno de base observado en los biones, la pulsación, es el propio de cada célula del organismo vivo: alternancia constante de un movimiento de contracción y de un movimiento de expansión. Nuestro cuerpo entero esta en estado de pulsación constante, solamente, el fenómeno es menos visible que en el de la célula, a causa de la presencia de nuestro esqueleto. Estos movimientos de pulsación son muy visibles en algunos órganos de nuestro cuerpo ( cerebro, corazón, intestino,  vejiga) y durante el abrazo genital.

La mayor parte de nosotros, criados en un mundo mecánico, no estamos habituados al movimiento espontáneo de las cosas. La vida es esencialmente espontánea. La energía está en movimiento constante. Algunas veces uno se pregunta por qué su movimiento toma una dirección en vez de otra, pero se mueve, basta con estar abiertos, llenos de vida y sensibles para sentirnos emocionado delante de tal espectáculo. La sensación de movimiento de nuestra propia energía se acentúa cuando observamos estos fenómenos.

No hay nada esotérico en los experimentos de Reich. Cualquier persona que tenga un microscopio adecuado, y que sepa hacer acopio de mucha paciencia, puede hacerlos. Reich insistía sobre el hecho que era necesario observar las preparaciones en un estado vivo, no hacia falta matarlas con alcohol ni darles color, sino se perdía toda la percepción del observador. Incluso en nuestros días cuando demostramos los descubrimientos de Reich a los hombres de ciencia, si son muy rígidos, son incapaces de comprenderlos e incluso de diseñarlos puesto que piensan sólo en términos de masa mas bien que de energía. Cuando presentamos estas preparaciones a los estudiantes son incapaces de ver nada durante bastantes minutos, después de golpe alguna cosa en ellos se abre, se sienten mas relajados, menos rígidos, exclaman:” Oh vaya! ¿Qué es esto?!” cuando se dan cuenta de tener bajo los ojos fenómenos vivos.

La observación de estas preparaciones puede angustiarnos puesto que evoca la vida que está en nosotros. Si nosotros estamos aislados de esta sensación, si la hemos rechazado de nuestra conciencia, entonces, puede dar miedo estar de nuevo en contacto con la vida y experimentar el movimiento.

Reich se sorprendía cada vez que una cosa nueva se presentaba bajo sus ojos. Veinte años de experiencia en el área clínica y biológica junto a la estructura de su carácter le permitieron ver lo que nadie antes de el había visto, y esto durante milenios, incluso si alguien lo había visto previamente, lo había ignorado.

Reich no era  ni un ser sobrenatural, ni un dios pero era una persona llena de vida y que sabia ver las cosas. No importa quien pueda hacer sus experimentos y observar estos fenómenos, siempre que este llano de vida y capaz de “ver”.

Si experimentáis placer o angustia observando la pulsación de estas preparaciones, es buena señal: esto quiere decir que estáis tocados, experimentáis vuestra propia vida moverse en vosotros mismos, al igual que la vida se mueve, ahí, bajo vuestros ojos.

Cuando Reich hablaba de biones, decía que danzaban y los comparaba con niños jugando. Desde un punto de vista funcional, estas vesículas de energía primaria que son los biones pueden realmente ser comparas a niños que juegan puesto que los niños, ellos también, son esencialmente sacos de energía. Esta comparación es válida para nosotros también, adultos, a condición de que nuestra interacción con los otros no sea muy cerebral y que nosotros sepamos seguir nuestro propio ritmo biológico.

( Continúa. . .)



miércoles, 20 de abril de 2016

EL ORIGEN DE LA VIDA Y EL DESCUBRIMIENTO DEL ORGÓN ( V )

Aquí tenéis la continuación de la entrada  publicada en el blog el día 14 de abril sobre: " El origen de la vida y el descubrimiento del Orgón" ( artículo del Dr. Richard A. Blasband publicado en la Revista de Ciencias Orgonómicas 1986).

EXPERIMENTO 6-C

Reich tomó carbón, obteniendo biones y añadió gelatina, lecitina y algunos productos químicos. Esta mezcla dio lugar a algo que se parecía mucho  a una ameba. Se trataba de formaciones que no sólo eran capaces de pulsación sino también de moverse, de alimentarse y de reproducirse. Las mismas preparaciones conservadas durante años guardaban todas sus propiedades vitales. De hecho, era muy difícil diferenciar las formaciones obtenidas por este experimento (6-C) de protozoos obtenidos por otros procedimientos.
En 1938 este experimento fue confirmado por la Academia Francesa de Ciencias (5)*.


EL PUENTE ORGONÓTICO Y EL POTENCIAL ORGONÓMICO

Cuando mezclamos entre ellos biones de diferentes orígenes, observamos a menudo la formación de un puente de energía entre los dos biones (puente orgonótico).

Por ejemplo cuando mezclamos biones-tierra y biones –hierro, los biones comienzan a girar los unos alrededor de los otros. Los biones de carga energética más débil son atraídos por los biones de más fuerte orgoneidad (atracción). En un cierto momento un enlace de energía se forma entre los biones-tierra y los biones-hierro, verdadero puente que permite el intercambio de la energía.

La formación del puente es debida a la excitación mutua entre dos sistemas energéticos que son los biones. Lo mismo sucede entre las personas. Estas en las que la carga energética es más débil, tienen tendencia a ser atraídos por aquellas que tienen una carga energética más fuerte (potencial orgonómico).

El puente orgonótico no es debido a una acción mecánica, no debe de ser confundido con el movimiento browniano, como es a menudo el caso. Es cierto, el movimiento browniano existe, es debido a un bombardeo de partículas al nivel del átomo, pero la pulsación de los biones es un fenómeno energético, no mecánico.

*NdR: En este mismo periodo, los experimentos sobre los cultivos de biones fueron igualmente confirmados por el Profesor Roger Du Teil ( Centro Universitario de Niza).

( Continúa...)

jueves, 14 de abril de 2016

EL ORIGEN DE LA VIDA Y EL DESCUBRIMIENTO DEL ORGÓN ( IV )

En la entrada anterior publicada en el blog el día 6 de abril sobre: " El origen de la vida y el descubrimiento del Orgón" ( artículo del Dr. Richard A. Blasband publicado en la Revista de Ciencias Orgonómicas 1986) pudisteis leer sobre los biones y la organización natural de los protozoos. En esta entrada os introducimos en lo experimentos que Reich realizó sobre este tema y también podeis leer sobre el Test Sanguineo de Reich


EXPERIMENTO Nº 20


 En el curso de los experimentos siguientes, Reich utilizó tierra que sabia llena de energía, la puso a hervir en agua, después tiró la tierra y recogió el líquido el cual puso a congelar. Dos meses más tarde, mientras descongelaba este líquido, Reich notó en estas preparaciones la presencia de un producto vivo de naturaleza proteica dotado de un brillo verde-azulado y de pulsación. Este experimento ( nº 20) permitió demostrar que la vida podía organizarse casi directamente a partir de la energía libre. Calentando la tierra; entonces, congelando el líquido, había provocado la contracción y la solidificación de esta energía.

Gracias a estos experimentos, aprendió mucho, no solamente sobre el origen de la vida, sino sobre el origen de diferentes enfermedades y sobre el cáncer en particular. Después de sus observaciones, el tejido canceroso se descompone de la misma forma que la hierba. Cuando un tejido sano pierde su energía, los biones se forman en su interior, estos biones se organizan y sus estructuras se parecen a las de los protozoos. La mayor parte de los tejidos cancerosos presentan esta forma similar-protozoo cuando se provoca una caída de su nivel de energía sea por accidente sea utilizando un medio de cultivo con baja concentración de energía.

Reich recogió entonces tejido de la ubre de un ratón sano y lo observó al microscopio. El tejido mamario sano podía presentar aquí y allá algunos biones, pero esencialmente el citoplasma estaba intacto. Por el contrario un tejido canceroso no solamente estaba lleno de biones sino que contenía también partículas que Reich llamó bacilos-T. El desarrollo de un proceso canceroso tiene lugar cuando un tejido bien estructurado se desintegra y luego toma el aspecto de los protozoos. La célula fundamental del cáncer es efectivamente una célula de protozoo.  Cuando hay pérdida de energía en la sustancia celular, ya sea en un vegetal o en un ser humano, el mismo proceso tiene lugar: formación de protozoos. Si cortamos la hierba de raíz esta perderá mucha de su energía. Si a continuación ponemos la hierba en agua, su energía se reorganizará en un nivel primario, más básico: los biones representan la organización funcional de la energía.

El cáncer es esencialmente una enfermedad debida a una perdida de energía, pérdida causada por un estado de contracción crónica o por una depresión grave y prolongada. El mecanismo es el siguiente: perdida de energía> descomposición de sustancias proteicas> formación de protozoos y bacilos-T> infección del cuerpo entero por los bacilos-T. El cáncer es un proceso sistémico, no es un proceso localizado.



EL TEST HEMÁTICO DE REICH


Reich ideó un test para medir la capacidad energética del organismo (orgoneidad).El test se basaba en la rapidez en la que los glóbulos  rojos se desintegraban. Si se desintegraban muy rápidamente en biones, se podía considerar que el organismo tenia un nivel bajo de energía. Si los glóbulos rojos  tomaban un cierto tiempo antes de empezar a desintegrarse, esto significaba que había un nivel alto de energía. En otras palabras, el organismo era capaz de mantener su fuerza orgonótica.

El test hemático de Reich permite prever la posibilidad del desarrollo de un cáncer diez o veinte años antes  de que el organismo  manifieste los primeros signos.

Una parte del test consiste en someter los hematíes a altas temperaturas y a fuertes presiones. Los glóbulos rojos de una persona sana sometidos a tal tratamiento permanecen aún intactos. Incluso después de su “cocinado” su forma anular queda bien definida, su membrana bien visible así como el campo energético alrededor de la célula ( halo blanco). A pesar de la presencia de numerosos biones en la solución, su apariencia general es de una gran vitalidad. Incluso si ciertas células se reagrupan en coágulos, conservan su propiedad de emitir un brillo azulado (luminación). Cuando se hace el test con la sangre de una persona con cáncer, que tiene por lo tanto un nivel de energía debilitado, toda la preparación parece inerte y apagada. Se encuentran biones, pero todos muy pequeños y debilitados, sin vida, Los glóbulos rojos muy raramente están intactos.

El test hemático de Reich se hace en dos fases. En un primer momento, se observa al microscopio la rapidez de desintegración de los glóbulos rojos. Si la persona está sana, habrá escaso biones en los primeros tres o cuatro minutos. La desintegración completa no se hará antes de 15 o 20 minutos. Los glóbulos rojos observados individualmente con una gran ampliación aparecen azules ( el color del orgón).

Por el contrario las hematíes de un organismo canceroso son casi todos fragmentados en biones desde le inicio del test. Esa misma sangre presenta un brillo azulado muy débil  muy diferente del azul brillante y vivo observado en una preparación sana.

En la segunda fase del test se someten las hematíes a altas temperatura y a altas presiones (autoclave) para testar la resistencia de la sangre. La resistencia de las células a tal tratamiento depende de su carga. Si la carga es débil los glóbulos rojos no resisten más que ,ligeramente y acabaran por desintegrarse en una miríada de minúsculos copos. Pero si la sangre tiene una fuerte carga energética habrá formación de un único copo y encontraremos muy pocos biones en la solución. Es posible todavía distinguir glóbulos rojos intactos.
La sangre de una persona con cáncer, sometida al test de presión, presenta una enorme cantidad de minúsculos copos. No hay células intactas . La preparación tiene mal olor.


Si la sangre de una persona que no está enferma y que no tiene cáncer presenta estas últimas características, habrá que aconsejar a esta persona que hago todo por remontar su nivel de energía sino corre el riesgo de tener una enfermedad grave en el tiempo de unos 5-10 años.

( Continúa...)

miércoles, 6 de abril de 2016

EL ORIGEN DE LA VIDA Y EL DESCUBRIMIENTO DEL ORGÓN ( III )

En la entrada anterior publicada en el blog el día 30 de marzo sobre: " El origen de la vida y el descubrimiento del Orgón" ( artículo del Dr. Richard A. Blasband publicado en la Revista de Ciencias Orgonómicas 1986) pudisteis leer sobre los experimentos bio-eléctricos. En esta entrada os introducimos en el descubrimiento  de la energía a la que Reich llamó: "orgón".


LOS BIONES Y LA ORGANIZACIÓN NATURAL DE LOS PROTOZOOS



Reich tomó entonces hierba, la puso en agua, y para su gran asombro, observó un proceso bastante diferente del descrito por los biólogos clásicos. No obtuvo esporas, incluso rascando la hierba con pinza ( pinzas para trabajos de precisión). Al contrario observó lo siguiente.
 Al principio, la brizna de hierba  que examinaba al microscopio era sólo una sucesión de células verdosas (clorofila) con contornos netos y bien definidos: su estructura estaba bien organizada. Pero después de haber dejado la hierba macerar en el agua durante 48 horas, Reich observó innombrables vesículas no solamente sobre el margen externo de la brizna de hierba, sino sobre toda su superficie. Las células que previamente estaban bien delimitadas, se presentaban ahora como una masa de minúsculas vesículas. La brizna de hierba estaba empezando a desintegrarse. Entonces, para su gran sorpresa, Reich se dio cuenta de que estas vesículas se acumulaban espontáneamente para formar racimos y estas comenzaban a girar en un sentido y luego en otro. En ese momento  se hacia visible una pulsación de las vesículas que formaban los racimos.

Reich llamó “biones” a estas pequeñas vesículas que se desarrollaban i después se juntaban entre ellas. Emitían un brillo azul verdoso, estaban llenas de líquidos y rodeadas por membranas. Los racimos de biones daban lugar, después de un cierto tiempo a protozoos. Reich llamó a este fenómeno “la organización natural de los protozoos”.

Con le fin de saber más sobre los biones y la organización natural de los protozoos, Reich comenzó a examinar otras preparaciones y se dio cuenta de que era posible obtener biones tanto a partir de la materia viva como de la materia no-viva (los minerales) y cualquiera que fuera el origen, todos  tenían las mismas propiedades y funcionaban todos de la misma forma. También era posible hacer cultivos, si se ponían en un medio nutritivo adecuado.

Reich conservó muchos cultivos de biones (sobretodo de biones de arena) en su laboratorio en Oslo que estaba situado en un sótano. En algunas partes del laboratorio el aire era pesado y muy cargado. Las placas fotográficas  se velaban espontáneamente. Todos los objetos metálicos (tijeras, microscopios, etc.) se convertían espontáneamente en magnéticos. A fuerza de examinar las preparaciones de biones al microscopio, Reich cogió una conjuntivitis en un ojo solamente, el ojo que utilizaba para la observación en el microscopio. Cogió un poco de preparación de biones de arena y la puso sobre su piel: aunque separados por el espesor del vidrio, se formó una especie de quemadura comparable a la de una fuerte radiación. Esto le asustó, e hizo testar estos cultivos y estas preparaciones en un hospital para medir una eventual radioactividad. La respuesta fue categóricamente negativa: ninguna clase de radioactividad era detectable en estas preparaciones. Puesto que los biones que emitían estas fuertes  radiaciones, se habían desarrollado a partir de la arena, Reich pensó que se podía tratar de luz solar condensada, por decirlo así. Estas radiaciones eran capaces de cargar los guantes de goma, carga medible en el electroscopio. Reich tomó entonces guantes nuevos, nunca antes situados en las proximidades de los biones, y encontró que tenían la misma reacción, estos también estaban cargados. Realizó pues una serie de experimentos y se vio obligado a concluir que esta energía no se encontraba únicamente en los cultivos de biones de arena (arena que había estado de antemano expuesta a los rayos solares) sino que estaba presente en todas partes y que era capaz de cargar todas las sustancias orgánicas. Era la misma energía que la irradiada por los seres humanos.

Reich colocó entonces unos guantes de goma y otras sustancias orgánicas sobre el abdomen de una persona llena de vitalidad y burbujeante de emociones. Se cargaron. Si la persona respiraba profundamente, una carga aún más fuerte se comunicaba a los guantes. Pero si la persona estaba acorazada, muerta desde el punto de vista emocional y sin ninguna carga energética al nivel del abdomen, los guantes no se cargaban.

Las personas que venían a visitar a Reich en su laboratorio podían ver una especie de resplandor, de halo alrededor de su bata blanca de laboratorio, y sobretodo en la oscuridad. Además Reich estaba bronceado, a pesar de que uno estuviera a mitad del pleno, y en Noruega; él se sentía lleno de energía, jamás en su vida se había sentido tan bien.

 Sobre la base de sus observaciones experimentales y de sus sensaciones subjetivas, Reich llegó a concluir que había descubierto una energía fundamentalmente nueva, que estaba presente no sólo en los biones, sino también en la atmósfera y en cada ser vivo. Llamó “Orgón” a esta energía, a partir de sus estudios sobre el orgasmo y porque esta energía era irradiada por todo organismo vivo y absorbida por todas las sustancias orgánicas (4).


4) - REICH.W: The Bion Experiments on the Origin of Life. Farrar, Straus & Giroux, New York, 1979.


(Continúa...)