miércoles, 30 de marzo de 2016

EL ORIGEN DE LA VIDA Y EL DESCUBRIMIENTO DEL ORGÓN ( II )


En la entrada anterior publicada en el blog el dia 21 de marzo sobre: " El origen de la vida y el descubrimiento del Orgón" ( artículo del Dr. Richard A. Blasband publicado en la Revista de Ciencias Orgonómicas 1986) pudisteis leer sobre como Reich descubrió que el organismo funciona según un ritmo bien definido ( Fórmula del Orgasmo). Un proceso que gobierna la vida y en cada célula del organismo vivo.
Reich continuó con sus investigaciones sobre las cargas eléctricas de la piel y los estados emocionales.
Os dejamos con la continuación del artículo.



LAS EXPERIENCIAS BIO- ELECTRICAS


Algunos problemas de naturaleza teórica empujaron a Reich a hacer otros experimentos con el fin de determinar la relación entre las cargas eléctricas de la superficie cutánea y los diferentes estados emocionales.

Reich encontró que, cuando la persona sentía placer, la carga eléctrica cutánea aumentaba, sin embargo, en un estado de ansiedad la carga eléctrica bajaba. Las personas sometidas a estos experimentos, incluso si no podían leer los resultados del osciloscopio, eran siempre capaces de describirlos a Reich basándose en sus propias emociones y sensaciones. Si, por ejemplo, dos personas se abrazaban, la sensación de placer sentida se manifestaba en el osciloscopio como una desviación positiva (aumento de la carga). Pero si de golpe, había un momento de repulsión o una simple pérdida de toda sensación, entonces se notaba una desviación negativa (disminución repentina de la carga) (3).

Reich concluyo que la “bolsa” humana está esencialmente formada por tres o cuatro partes:
1)                 Un núcleo biológico, fuente generatriz de la energía, identificable en el plano fisiológico, en el plexo solar ( situado en la zona epigástrica) y en el plexo hipogástrico ( situado profundamente en la zona pélvica);
2)                 El sistema plasmático, a través del cual la energía fluye;
3)                 Una membrana periférica ( la piel)
4)                 Un campo energético que se extiende más allá de la piel.

Lo que Reich acababa de descubrir con sus experiencias bio- eléctricas, no cuadraba con las teorías de la época según las cuales estos procesos eran esencialmente de naturaleza eléctrica. De hecho la pequeña cantidad de carga eléctrica registrada en el osciloscopio (pocos mili Voltios) no concordaba con la energía de las diversas emociones experimentadas por las personas que se prestaron a estas experiencias. Para Reich, lo que se leía en el osciloscopio no era más que una débil manifestación de la cantidad de carga realmente implicada, y los procesos energéticos que se podían observar  no eran de naturaleza eléctrica. Se debía tratar de otro tipo de energía, lo que podía explicar la diferencia existente entre la cantidad de carga experimentada y la fuerza de las emociones experimentadas. Reich puso entonces esto en relación con lo que había observado en las sesiones terapéuticas (cuando la coraza de los pacientes comenzaba a disolverse, estos experimentaban en su cuerpo sensaciones de corriente) y con el hecho que numerosos organismos unicelulares, como los protozoarios, pueden, gracias a esas mismas corrientes (desplazamiento de líquidos en el interior de su membrana) moverse y emitir pseudópodos para alimentarse. Reich deseó por lo tanto estudiar estos fenómenos de corrientes en los protozoarios. Se informó de cómo obtener protozoarios y le dijeron que no tenía más que coger paja o hierba, ponerla en agua y exponer todo a  la luz del sol: habría obtenido así protozoarios. Cuando preguntó de dónde provenían, le respondieron que se formaban a partir de esporas presentes en el aire.

( Continúa...)

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