domingo, 14 de febrero de 2016

LA MEDICINA ORGONÓMICA. Las estructuras del Carácter

En esta entrada tenéis una descripción de las estructuras del carácter, así como los diferentes rasgos del carácter según los estadios del desarrollo libidinal. El articulo ha estado publicado en el número 38 de la revista Giro Salut.









LA MEDICINA ORGONÓMICA

Las estructuras del Carácter

Dr. Carles Frigola

La función del carácter es la construcción de una coraza o armadura para protegerse de los estímulos dolorosos del mundo exterior y de los impulsos internos. La forma que toma el carácter depende del grado de la armadura en las diferentes zonas erógenas donde ha quedado concentrada la mayor parte de la energía libidinal. Una primera descripción de las estructuras del carácter es la siguiente:

Carácter fálico- narcisista. Es un carácter esencialmente controlado, pero agresivo, provocativo y seguro de sí mismo. Se anticipa a cualquier ataque, atacando él primero. Sus sentimientos no están al servicio del amor; todo lo contrario, son un instrumento de agresión y venganza.

Carácter pasivo-femenino. Este carácter evita la agresión conteniéndose. Tiene su origen en una excesiva severidad por parte del padre, lo que provoca en el hijo la represión de los sentimientos de hostilidad hacia él, o bien la sublimación por medio de una actitud femenina y sumisa.

Carácter histérico. Se expresa con una escasa tendencia a las actividades intelectuales y a la sublimación. Se presenta siempre con una conducta sexual evidente, La coraza de este carácter está menos solidificada, el cuerpo es blando y la expresión facial es de provocación o coquetería.

Carácter compulsivo. Se expresa con una preocupación excesiva por el orden. Todas las actividades deben seguir un programa preconcebido y controlado.

Carácter masoquista. Los rasgos de este carácter son, en primer lugar, una tendencia constante a perjudicarse (masoquismo moral) y una compulsión a torturar a los demás cercanos, lo que hace sufrir a la persona no menos que a sus objetos de amor.

Los bloqueos de la energía libidinal que se producen en las zonas erógenas (ojos, boca, ano, genital) pueden ser de dos tipos: reprimidos e insatisfechos. Los síntomas (bloqueos energéticos) que de ellos derivarán afectaran a la personalidad global. El bloqueo específico de la zona erógena determinará el tipo de carácter. El cuadro de esta página ilustra los diferentes rasgos del carácter según los estados del desarrollo libidinal.


La armadura es más completa en los bloqueos reprimidos. En los insatisfechos, el impulso libidinal alcanza el estadio en cuestión pero, como la carga es insuficiente para satisfacer las demandas instintivas de la persona, el impulso trata desesperada y repetidamente de salir y expresarse.

El diagnóstico de la estructura del carácter de una persona se determina por lo que W. Reich denominó alarma roja, que es la forma en que le paciente reaccionará ante cualquier avance dela terapia. Por ejemplo, la alarma roja del carácter histérico es la timidez. Dado que son tímidos, los histéricos siempre huyen, sobretodo cuando se sienten atacados o se comprometen con algo o con alguien.

El carácter fálico- narcisista evita la ansiedad a través de la agresividad y son pacientes inclinados a boicotear la terapia, si se les permite.

Los depresivos son incapaces de expresar la rabia que sienten. Hay que empujarles a ser agresivos y a tomar decisiones. Domina en ellos la pena, localizada en el segmento torácico.

El pasivo-femenino es una serpiente detrás de su fachada exterior agradable y cooperativa. Hay que favorecer la agresión para que salga la rabia, el odio y el rencor detrás de esa actitud complaciente.

El compulsivo es cauteloso, muy armado muscularmente y marcadamente ambivalente. Hay que movilizar sus dudas para que salga su odio ácido y cáustico.

El carácter masoquista debe conducirse hacia el sadismo del cual ha surgido.

El esquizofrénico es siempre vergonzoso, a pesar de que actúa de forma osada y detestable. Hay que movilizar el segmento ocular, lo que producirá una gran cantidad de ansiedad.
El aparato perceptual es la suma total de las manifestaciones psíquicas en la estructura biofísica (corporal) del individuo. Cada tipo de carácter tiene un trastorno específico de su aparato perceptual. Se ve a sí mismo y ve al mundo de acuerdo con esta estructura.

Debemos señalar que la organización básica del ser humano empieza en el momento de la concepción y se completa hacia los cinco años. La integración perceptual se logra a medida que se unifican las diferentes percepciones parciales: ocular, oral, anal, y fálica. Reich señaló la estrecha relación entre la unificación final de la función de la percepción y el establecimiento de la individualidad.

El desarrollo cognitivo y la aparición de la consciencia individual se completa con la llegada de la primacía genital, entre los 5 y 6 años cuando el niño y la niña se diferencian psíquicamente y se reconocen como tales.
 Fue W. Reich quien interrelacionó la estructura psíquica con la estructura corporal del individuo. Poe ejemplo en el carácter histérico, la distorsión perceptual está al servicio de la retirada (huida) ante las emociones intolerables.

El fálico-narcisista maneja sus conflictos mediante el uso exclusivo de la proyección, lo cual aumentará todavía más su narcisismo.

En la esquizofrenia, la rotura o la grieta perceptual se produce a nivel ocular y es un carácter ocular, pero se diferencia del carácter paranoico que es estructuralmente un carácter fálico-narcisista. El bloqueo ocular de la esquizofrenia ha tenido lugar en las tres primera semanas de vida.

En la paranoia, el bloqueo es más tardío y se debe al miedo a la visión periférica, que se experimenta como sospecha. El aparato perceptual maniaco-depresivo (bipolar) se manifiesta a través de un yo débil, heredado de la etapa oral, pero expresado en una estructura fálico-narcisista.

Con la investigación de la función perceptual, Reich demostró que la armadura produce unas distorsiones perceptuales en el estadio libidinal en cuestión y que darán lugar a la estructura del carácter de la persona, pero que nos será definitiva hasta el final de la adolescencia.


El Dr.Carlos Frigola es psiquiatra, psicoanalista. Premio Pascual y Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Gerona. Dip. Tavistok Clínic y Institute of Human Relations. Londres.
 Director de la Fundación Wilhelm Reich. Miembro del American College of Orgonomy. Autor de diversos libros. Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell. Borrassá. Tel. 972 50 62 91.
 www. Wilhelm-reich.org y en el blog: compartir-wilhelmreich.blogspot.com