domingo, 24 de enero de 2016

LA MEDICINA ORGONÓMICA.Las estructuras del Carácter. EL CARÁCTER LÍMITE o BORDERLINE ( I I )

“La Función básica del carácter es la construcción de una coraza contra los estímulos del mundo exterior y contra los impulsos internos. La forma que toma la coraza depende del grado de armadura en las diferentes zonas erógenas donde ha quedado concentrada la mayor parte de la energía libidinal.”

Iniciamos esta entrada con este fragmento sobre el CARÁCTER, tomado del libro del Dr. Carles Frigola “Primeros auxilios emocionales”. (FRIGOLA.C  LAERTES. Barcelona 2004).

Consideramos interesante volver a hacer presente la función básica del carácter como base para poder comprender el concepto de: Estructura de Carácter. También consideramos apropiado recordar aquí el punto esencial para Reich  del método de carácter-análisis

El análisis del carácter se constituyó en la herramienta la servicio de la meta. Como herramienta está anclada y posee fuertes lazos con la teoría y las técnicas psicoanalíticas clásicas. Pero la raiçon d’etre de Reich para su análisis del carácter era la prevención de la neurosis, que es la tarea cardinal de la medicina y la psiquiatría. Este era el punto esencial desde el mismo comienzo del análisis del carácter en la década de 1920-1930 en el Ambulatorium de Viena."


 En la entrada publicada en el blog el 26 de Octubre del el Dr. Frigola nos hablaba sobre el carácter Límite o Borderline. A continuación tenéis la segunda parte que complementa y cierra  el artículo dedicado a esa Estructura de Carácter. Este artículo ha sido publicado en el número 37 de la revista bimensual GiroSalut.







LA MEDICINA  ORGONÓMICA

Las estructuras de Carácter


EL CARÁCTER LIMITE O BORDERLINE II

Dr. Carles Frigola

Una de las consecuencias del exceso de narcisismo y de vivir dentro del espacio marsupial y de utilizar la identificación proyectiva es que el sujeto que tiene  un carácter límite o borderline se relaciona con la persona que tiene cerca ; el padre, madre, novio o novia, etc. no como si fuera una persona separada viviendo en el mundo externo y con sus propias características ( el objeto de amor con sus propios sentimientos y particularidades), sino que se relaciona con el objeto de amor como si estuviera relacionándose consigo mismo/a.

Además, pasando por alto  aspectos o características del objeto ( Intelectuales, físicos, emocionales, etc.), que no se presten a la proyección o persuadir al objeto para que represente el papel que se le pide hacer dentro de la tela de araña del espacio marsupial. Eso quiere decir, sin tapujos, utilizar a las personas cercanas y  sus sentimientos para las propias necesidades narcisistas del sujeto.

W.Reich lo describió en el carácter impulsivo como una función defensiva de las relaciones narcisistas del sujeto. Muchas personas con un carácter borderline tienen un carácter narcisista patológico.

Los objetos de amor no existen en la realidad externa sino como actores que viven en el mundo externo donde el sujeto los hace jugar o representar el papel de las propias necesidades (sexuales, emocionales, de afecto, económicas, etc.) del sujeto dentro del propio espacio marsupial. En este espacio marsupial, que es mental y emocional,  es un lugar muy seguro donde no existen ni sentimientos de culpa, ni remordimientos, ni ninguna preocupación por el estado de los objetos de amor. Es un mecanismo de defensa muy bien construido porque sirve para suprimir toda ansiedad del sujeto, a costa de pagar un altísimo precio.

Como he dicho en otro artículo de Girosalut, las personas con un carácter límite o borderline abren las compuertas del pantano del inconsciente dejando ir el 100% de la impulsividad  porque el YO – tan tempranamente formado y traumatizado – no tiene ningún otro mecanismo de defensa que la disociación del mismo Yo. El Yo no dispone de otro mecanismo de defensa más elaborado y más tardío como tienen otras personas no traumatizadas y que es la represión de la impulsividad, dejando ir solamente el 20% de la agresividad. El resto, el 80%, siempre queda en el inconsciente, que es el lugar donde  debe quedarse. Las personas con un carácter límite o borderline, fueron tan prematuramente traumatizadas  y con tanta crueldad , en un momento de su infancia en que el inconsciente aún no estaba formado y el Super-yo no estaba construido del todo.

Por esta razón, el Super-yo no se encuentra dentro del núcleo interno de la mente ( el Yo, el sí mismo , el ideal del Yo y el ello ), como dice W. Reich, y por tanto, integrado y dialogando constantemente  con las otras partes del núcleo de la mente.

El Super-yo esta fuera de la mente y del mundo externo y dando vueltas como un satélite en el espacio marsupial, que da mucha seguridad, pero solamente a la persona y a su narcisismo. No da seguridad cuando uno se encuentra fuera, en el mundo de los objetos externos y fuera del narcicismo. Esto causa una gran debilidad en el Yo y una difusión de la propia identidad. Los objetos del mundo externo son solamente actores o compañeros del propio narcisismo. Y con ellos, estas personas con un carácter límite o borderline se sienten seguros, pero viven en un mundo marsupial de sueño. El Super-yo sería como el pasaporte para viajar por todo el mundo. Sin este Super-yo, uno, solamente se puede quedar en casa : narcisismo.

Cuando los objetos dejan de jugar el papel que se les pide, y se van del espacio marsupial, entonces sale la peligrosa parte impulsiva y la proyectan hacia los objetos de amor ( sadismo). Pero en el fondo también estos impulsos (autodestructivos) contra el sí mismo (masoquismo) ya que destruyen lo que más necesitan, y al final estas personas con un carácter borderline acaban con la relación amorosa o con la amistad.

I con el tiempo, empezando otra vez, utilizan nuevos objetos que se presten. Como  estas personas con un carácter límite o borderline acostumbran a ser físicamente e intelectualmente atractivos, muchas personas se quedan atrapadas y enganchadas y se prestan a jugar el papel que se les pide hacer. Pero con una sola condición: entrar y “jugar” en el mundo marsupial.

Estas personas con un carácter límite o bordelrine tienen una parte peligrosamente destructiva hacia los propios objetos de amor (sadismo)  y lo que es peor aún, una auto-destructividad hacia ellos mismos ( masoquismo ). La parte auto-destructiva y poderosa (enferma) de la mente de estas personas tiraniza la otra parte más sana, dependiente y muy necesitada  de mucho amor y afecto, esto hace que se le impida el acceso a buenos objetos de amor.

En el espacio marsupial el amor y el odio van juntos. De hecho no se pueden separar el uno del otro. Van en el mismo pack. Esto es debido a que el Super-yo no los puede separar y discernir, porqué aún está por formarse. Es como si en el juego de la vida no hubiera ningún árbitro. Recordemos que fueron traumatizados de muy pequeños y expulsados del mundo de la madre  y no tienen la capacidad de reciclar los sentimientos.

Puesto que el Super-yo no está integrado en la mente, el amor y el odio se alimentan mutuamente. Cuanto más amor, más odio despierta la parte destructiva de la mente. Lo mismo pasa con los objetos de amor. 
Cuanto más amor y más crecen los buenos objetos dentro de uno mismo, más odio se despierta y más el mal objeto (impulsivo) crece.

En el espacio marsupial, en lugar de entrelazarse de una manera consciente como pasa en las personas normales y no traumatizadas i por tanto, se viven constantemente separados en la mente y en los sentimientos el amor y el odio; es decir, el Super-yo hace de árbitro. En las personas traumatizadas, los impulsos destructivos (odio) se mezclan con la libido ( amor).

En resumen, las personas que viven en el espacio marsupial no pueden hacer una discriminación entre  aquello que es bueno y aquello que es malo y por lo tanto, entre el amor y el odio. Entonces, el sujeto con un carácter borderline desarrolla relaciones perversas con los objetos de amor en los cuales se mezclan  los buenos objetos y los malos y se idealizan los malos. De aquí el sadomasoquismo. El amor y el odio están relacionados y mezclados de forma pervertida  dentro de la personalidad de la persona que tiene un carácter límite o borderline.

El verdadero problema es que las personas que viven mucho tiempo dentro del espacio marsupial,  es que  el mismo se convierte en una organización patológica de la propia mente. Mejor dicho, se convierte en una organización mafiosa y delincuente de la propia mente. Esta organización secuestra las partes buenas y más sanas del Yo de la persona y de los buenos objetos  de amor que tiene la persona. Es como vivir secuestrado emocionalmente toda la vida.

El tratamiento psicoanalítico está enfocado en ayudar a reconstruir, en la mente de estas personas, un Super-yo sano y fuerte que pueda hacer de árbitro y regular la falta de control de los impulsos y la difusión de la identidad que padecen.



El Dr.Carlos Frigola es psiquiatra, psicoanalista. Premio Pascual y Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Gerona. Dip. Tavistok Clínic y Institute of Human Relations. Londres.
 Director de la Fundación Wilhelm Reich. Miembro del American College of Orgonomy. Autor de diversos libros. Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell. Borrassá. Tel. 972 50 62 91.
 www. Wilhelm-reich.org y en el blog: compartir-wilhelmreich.blogspot.com




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