domingo, 21 de junio de 2015

PELIGROS DE LA TERAPIA DE GRUPO - " Un relato personal"

En esta ocasión queremos compartir con vosotros/as este interesante artículo editado en el nº VIII  de la revista Offshoots of  Orgonomy . El artículo trata sobre los peligros de algunas terapias de grupo.Consta de  " Un relato personal" escrito por Elvira Ford* (* seudónimo) y un análisis realizado por Lois Wyvell. 
( El texto original está escrito en Inglés)



PELIGROS DE LA TERAPIA DE GRUPO


UN RELATO PERSONAL

Hace aproximadamente un año, yo estaba entusiasmadamente cercana a un viejo amigo acerca de  la idea de un taller de terapia de grupo al que él acababa de asistir, durante dos largos fines de semana. Dijo que la experiencia le había permitido “transformar su vida” en aspectos que muchos años en terapia orgonómica no lo habían hecho, y que también  había “tomado dos años de descanso” de su terapia. Él sintió que este taller había sido capaz de efectuar estos cambios porque sumergía a los participantes en una experiencia que era más social y no limitada, como el trabajo a nivel privado de la terapia individual. Su urgencia de que asistiera llegó en un momento crucial para mí. Después de once años, yo había tomado un año sabático de la terapia orgonómica para afianzar mi progreso y considerar los cambios. Pero no había aún decidido donde o cuando comenzar de nuevo, y estaba extremadamente vulnerable.

Simultáneamente estaba frente a problemas con mi hija de 18 años, la cual, a pesar de sus importantes dificultades en el día a día, rechazaba tener una terapia orgonómica, y desgraciadamente se hundió. Mis esfuerzos para revertir la situación habían sido ineficaces y frustrantes hasta el momento, y estaba profundamente preocupada sobre esto. Por lo que cuando mi amigo me informó que su hija había superado idénticos problemas desde su participación en talleres y en grupos de apoyo  que los continuaban; yo escuché. El me aseguró  que una sala llena de participantes rodearía a mi hija con un cálido estímulo y afecto, y la apoyarían en una apertura emocional y en  un abrazo a nuevas posibilidades. Estaba seguro de que los talleres X resultarían ser la ayuda tan necesaria para mi hija.

Esta solución me atrajo: desviaba la culpa y la rabia- de mi hija y mía- y  apareció en el camino  de nuestra relación de una forma racional y eficaz.
¡Que atractivo es estar segura de que un remedio rápido y fácil se encontraba tan cerca de mi mano! Pero, ¿no hay necesidad de hacer frente efectivamente la situación?. Solo un blanqueado de fin de semana y “!presto!”, hay algo mejor?
Este escepticismo racional había terminado por el aparente respaldo a los talleres X por la comunidad orgonómica. Especialmente convincente fue la información  de que algunos médicos orgonomistas habían animado a sus pacientes a asistir  a los talleres y a donde  ellos mismos iban,  para luego participar en los grupos de apoyo.

El contacto inicial de mi amigo conmigo acerca de los talleres fue seguido por toda una serie de llamadas telefónicas urgentes que él me hizo como si estuviera tratando de cerrar una venta. Sin embargo,  sin tener en cuenta esta agresividad, ni mis  propias reservas, mi hija fue al taller básico X, cosa que duró desde el jueves por la noche hasta el domingo siguiente por la noche.

Los familiares y amigos eran encarecidamente llamados a asistir a "la graduación" al final del fin de semana largo, probablemente para ofrecer apoyo emocional. Así que yo estaba allí para "graduación" de mi hija y la encontré cambiada espectacularmente. La penalidad aguda y el  estancamiento habían sido reemplazados por una presencia que era radiantemente viva. En cuestión de días a partir de entonces, se fue de casa, se mudó a otra ciudad para estar más cerca del grupo del taller, y encontró un trabajo. En su primer día en el trabajo, se encontró con un joven con quien se casó dos semanas después.

 ¿Por qué la prisa imprudente? Ella todavía estaba en la “subida” de la experiencia del taller de "graduados”; ella se había expandido más allá de su nivel de tolerancia y estaba por lo tanto llena de miedo y ansiedad. El matrimonio era una solución rápida a algunos de sus temores; que ayudó a evitar temporalmente la demanda hecha por la verdadera independencia. Todavía no había emprendido los primeros pequeños pasos para una solución estable a sus problemas; ella se envalentonó para cerrar los ojos  y saltar, con la esperanza de llegar  en seguida a su destino final . Por un corto tiempo, las cosas parecían ir bien - hasta que asistió un taller avanzado  con un trabajo más intenso, al mes siguiente. 

Mi hija me  informó que hacia el final de este taller X, experimentó distorsiones visuales de naturaleza alucinatoria; la cara de su pareja se hizo pesada y emanaba rayos de colores.

En los meses siguientes, su funcionamiento perdía fuerza  rápidamente: Dejó su trabajo, tomó otro, olvidó ése, y comenzó a  para pasar un montón de tiempo a solas, ver televisión, dormir y  estar absorbida en la fantasía. Ella daba excusas para este comportamiento. La relación matrimonial se desintegró. En última instancia, su salud falló, dejándola hospitalizada con una infección renal y la aparición repentina de una enfermedad pélvica inflamatoria de origen desconocido. Ella está ahora separada de su marido y planificando divorciarse. Aunque se recuperó físicamente, ella no ha recuperado su antiguo vigor y las dificultades funcionales de un año atrás se intensifican.

Los cambios súbitos inducidos por los talleres X, cosa que parecía "demasiado buena para ser verdad", fueron, por desgracia, sólo eso. El brillo y la expansión resultó ser superficial y temporal, y fueron seguidos por una tremenda ansiedad y una  incompetencia mucho más penosa.

Mi comprensión proviene de la retrospectiva. No me di cuenta de lo que  le sucedía a mi hija en el momento. Al contrario, yo estaba convencida de firmar para los talleres X cuando ella me  lo rogó, diciendo que nos permitirá "compartir y crecer juntas." También me sedujeron  los cambios en ella, que yo entonces no veía como superficiales.

Mi hija también consiguió credibilidad por  mí parte para inscribirme como parte de su cupo de inscritos. Los agradecidos “Graduados", todavía en la “subida” son convencidos a comprometerse a conseguir un determinado número de personas a que se inscriban. Se les enseña técnicas de "venta dura" y se aplica presión incesante sobre amigos y familiares para asistir la Noche del Lunes del visitante, cosa que está diseñada para vender  el curso a través de testimonios deslumbrantes de los “graduados”, quienes son  fervientes entusiastas, creyendo sinceramente que los cambios en ellos mismos y  en otros son permanentes. El tono de estas reuniones es semejante al de  las reuniones de los vitalistas: "¡Ven y se salvado!"

La venta agresiva

La evidencia de la verdadera motivación de los propietarios que promocionan X radica en la venta agresiva y la forma en que los participantes son manipulados con el arte de vender. En la conclusión del taller se ejerce una gran presión sobre los "graduados" a que se comprometan a inscribir a un cierto número de amigos, familiares, compañeros de trabajo o extraños en la próxima serie de talleres. Viniendo del taller con un desorden funcional, fijados todavía en una “subida” después de haber sido obligados a "compartir" este caos emocional con los demás, la alabanza y la  artificiosa aprobación y aceptación, los nuevos "graduados" van adelante con una objetable  y agresiva determinación para "inscribir" a todos y cada uno. Esta actitud, aunque en gran medida inducida por los líderes de X, se ve reforzada por el "graduado" que, al igual que el usuario de drogas, se vuelve sumamente ansioso por quienes se niegan a participar. Es una amenaza para la nube de humo de euforia,  la amenaza del regreso a la realidad.

En cualquier lugar a partir de 16 a 20 "graduados" se forman equipos para aprender a vender X, para que los puedan inscribir en  sus cuotas en el próximo taller. Tienes que esforzarte para estar en el equipo y pagar una cuota, para que  los que están aprendiendo técnicas de venta puedan ser capaces de utilizarlas en otra parte. La asistencia de todos los miembros del equipo a las reuniones de ventas es obligatoria, ya  que están trabajando para el próximo taller (creación de presidencias, etc.). Los miembros del equipo también actúan como facilitadores para ayudar al líder. X no paga a sus vendedores; ¡Ellos pagan a X!

¿Qué sucede en un taller X?

Una gran variedad de cosas suceden en un taller X. Los traumas del pasado son promovidos a través de meditaciones místicas, llamados a convocar días de la infancia, tiempos de miedo y desesperación, tiempos de perdida personal o impotencia y mucho temor y anhelo. Esto fue suficiente en mi propio caso para reducirme a mas o menos una pulpa; quizás no fue tan difícil para otros. Esas sesiones eran seguidas por un forzado “compartir”, con la pareja o el pequeño grupo, en donde uno era instruido para exponer sentimientos profundos a absolutos desconocidos. La única defensa es escoger algún material superficial que puede parecer profundo para otros pero que realmente no tiene mucho impacto personal. Afortunadamente esto viene como una segunda naturaleza para muchos de nosotros, por esto yo y algunos otros nos proporcionamos alguna medida de protección. ¡Esos grupos no eran precisamente un lugar seguro para exponer el interior de uno mismo!

Habían también largas lecturas sobre lo mal que la mayoría de personas se han dado cuenta de su potencial. Esas arengas eran rápidamente seguidas para conseguir voluntarios para ir ante el grupo (“Sube al escenario, no tengas miedo, es por tu propio bien”) y exponerse en público a un análisis de carácter instantáneo por los aficionados a cargo, el cual es seguido inmediatamente  por burlas y desafiantes confrontaciones entre el líder y los participantes. Esto da como resultado el derribar algunas de las capas más externas de la fachada (la armadura protectora), dejando al participante emocionalmente cojo y menos integrado pero más obediente.

Intercalados entre estas sesiones hay actividades dirigidas a romper la conciencia de las diferencias individuales, y los juegos envuelven ya sea el contacto físico o la exposición emocional, como la costumbre del abrazo, gritando cosas que le harían avergonzarse, representando la defensa principal  del carácter, etc.; todas  formas distorsionadas de la terapia profesional válida.

Poco a poco, una falsa sensación de cercanía se fomenta, y la "subida" comienza. Todo el mundo se convierte en súper amable, hay un montón de abrazos y besos, llorando, sosteniendo, y riendo. La sala de reuniones estaba en un hotel, y, cuando este comportamiento fue observado por los demás cuando íbamos por los pasillos, la gente que pasaba cerca de nosotros miraba fijamente como si se preguntaban qué droga nos afectaba. Como nunca he usado drogas, no puedo comparar los sentimientos, pero esto fue una concreta "subida". Estoy seguro de que las capas exteriores de la armadura de carácter son perturbadas, y  se consigue el aumento de la conciencia y de la miseria, la esperanza es despertada, y la excitación del grupo estimula los flujos de energía de cada individuo, cosa que produce un levantamiento temporal de la falta de vida habitual, un repentino avance  emocional para el que uno no esta preparado, pero el cual es una gran alivio y un placer en ese momento.

Todo el proceso está cuidadosamente y eficientemente diseñado, una actividad lleva  rápidamente a otra, con una sincronización precisa, que no permite en ningún momento a los participantes poder entender o tratar con el material emocional que escapa, a pesar de las propias defensas. Uno está, en cualquier caso, menos protegido de lo habitual; siendo esta una situación de supuesta seguridad a la que  se viene precisamente para bajar la guardia y mejorar el propio funcionamiento futuro.

Una de las más debilitantes técnicas "terapéuticas" utilizadas en X era el simulacro del funeral. En una habitación oscura en la que se está reproduciendo música fúnebre, alguien fue presentado como un cadáver. Esto se supone que representa su propio funeral, y habías sido enseñado a considerar toda tu vida y que tipo de elogio se daría en tu  funeral. A esto siguió un el ejercicio en el que eres dirigido a  anotar  cincuenta cosas negativas acerca de ti mismo y a seleccionar cinco a confiar a un compañero, cinco cosas que en las que acordaron tomar  la responsabilidad de cambio. La combinación de desenterrar  los propios fallos y luego el funeral, era demasiado y rasgó a algunas personas en pedazos; lloraban amargamente.

Otra profundamente inquietante técnica "terapéutica" era situar a una persona de pie en medio de un grupo circular. La figura en el centro representa la madre o el padre de cada persona en el círculo, y tuvieron que expresar sentimientos hacia ese padre que siempre habían tenido miedo de expresar. Esto comenzó a fomentar emociones de alta potencia. Entonces, en  una habitación oscura, sentados rodilla con rodilla con alguien que se suponía iba a representar a tu padre o a tu madre, gritabas todo lo que sentías una y otra vez sin parar. Se suponía una alternancia entre el anhelo y la rabia. Incluso después de haber sido tratada por muchos años en orgón-terapia, o tal vez por esto- estaba devastada por este procedimiento, al igual que los demás.

Los líderes X también utilizan ejercicios bioenergéticos y posiciones estresantes ideados por el Dr. Alexander Lowen, que ponen a las personas en estados emocionales que los hacen gemir y llorar. También te acuestan en el suelo  para dar patadas, golpear y gritar. También éramos enseñados para gritar palabras sucias.

La técnica EST de flagelar al grupo verbalmente también se utilizó: la crítica constante diseñada para hacer que todos se sientan culpables y menospreciados, por lo que en esta situación pueden ser controlados y manipulados.

El peor momento para mí y algunos otros pasó cuando nos dijeron de alinearnos de cara a un compañero. Tuve la suerte de tener un buen hombre, amable, por pareja. El entonces líder dijo que los compañeros debían decidir cuál sería el primero en actuar, y que este tenia que atacar al otro tan duro como él o ella pudiera, a la orden del líder; luego, el otro compañero debía golpear a su pareja tan fuerte como pudiera. Fui transportada de vuelta a mi infancia, cuando me habían golpeado, y sabía que no había ninguna  posibilidad de que yo golpeara a mi compañero o de dejar que me golpeara, pero yo estaba aterrorizada. De momento todo el mundo estaba preparado y listo para golpear, la mayoría estaban llorando; y luego, en lugar de la orden para golpear, el líder dijo: "Ahora  se abrazan entre sí". Una joven no había sido capaz de soportar la ansiedad y el miedo a la espera de ser golpeada y había golpeado a la defensiva antes de que dieran ninguna señal.

Este es otro dispositivo sadomasoquista, como la flagelación verbal, para  reducirte a un estado donde fácilmente puedes ser controlado y manipulado. Eres azotado hacia emociones frenéticas y luego te dicen que debes  controlar tus sentimientos, no dejar que ellos te controlen.

No obstante, el taller inicial me dejó algo expansiva, así que tomé el segundo taller al mes siguiente, ya que me insistieron encarecidamente a hacerlo. El segundo taller era más intrusivo personalmente, aumentando las posibilidades de manipulación estructural y daño emocional.

Existen diferencias importantes entre el primer y segundo taller. En este último, debías tener un compañero, a quien elegías en la primera noche, con quien te quedas durante la duración de todo el taller. Te dicen que eres responsable, no sólo de tus propias acciones o inacciones, sino también de las de tu compañero y en última instancia de las de todo el grupo. Es tu responsabilidad asegurarte de que tu compañero esta en tiempo, y ha hecho la tarea en el formato adecuado.

Estos días están de nuevo muy bien programados: la confrontación, los sermones, la expresión desgarrada, el compartir, la meditación, el llanto, el sostenimiento, el reprender, las intimidaciones, el juego de representación, las reglas dadas, todo repetido y variado en ciclos de mayor en mayor intensidad, insistiendo más en  profundidades psicológicas

Conforme pasan los días,  con la falta de sueño y la montaña rusa emocional, aparecen un estado de profunda fatiga, la vulnerabilidad, la pérdida de contacto con la realidad, y la euforia mística. No se requiere una gran habilidad para provocar un derramamiento de toda una gama de emociones y el despertar profundo anhelo. En los talleres de X, esto se hace con total desprecio hacia la necesidad de hacerlo de una manera organizada y sistemática, que permita a las personas a entender y comenzar a resolver sus disfunciones de carácter. Los participantes son tratados de forma completamente irresponsable, sus emociones son sacadas al azar, de una manera caótica a través de la manipulación esta gente de negocios que aparentemente no les importa lo que los resultados a largo plazo de su manipulación energética puedan ocasionar , y que sin duda no van a estar para ayudar a juntar todas las piezas.

Dejé el segundo taller de X con un sonido de emociones desarraigadas que habían sido evocadas al azar, sin seguimiento, sin ser trabajadas, a continuación rellenada y  con la cremallera subida. "¡Adelante!" con una palmadita en la cabeza y todo el montón de cómodos "amor eres tú." Máscara torcida, tropezando con trozos de armadura colgando, casi no podía caminar y conducir el coche, y mucho menos continuar con mi vida y el trabajo. Los meses siguientes me vi constantemente enferma, con infecciones repetidas, perdiendo así  tanto el trabajo como los ingresos necesarios. Mis relaciones, tanto personales como profesionales, se deterioraron, dejándome embarrancada socialmente; así como derrumbada emocionalmente y financieramente. Por suerte, encontré  mi camino a la puerta de un verdadero orgón terapeuta con quien he estado tratando, a través de la terapia, los efectos de mi experiencia en el  taller X

Mi hija y, sin duda muchos otros, aún se ocupa de los daños energéticos causados por estos buhoneros que venden  libertad, que aprovechan los puntos dolorosos y los anhelos de uno para realizarse, sin proporcionar un medio para tolerar las emociones despertadas  o para proporcionar cualquier ayuda para la desesperación que sigue cuando el individuo da cuenta de que es funcionalmente incapaz de alcanzar la fácil realización que prometieron. A pesar de esos elementos de la experiencia del taller X  lo que  fue agradable y valió la pena, (amigos nuevamente reunidos, experiencias compartidas, etc.), Recomiendo encarecidamente que los efectos  de exponerse a experiencias de este tipo  de este tipo sean evaluados cuidadosamente antes de firmar y pagar de la tarifa. El potencial de daño es enorme.

Fin del relato.

( Continúa. . .)


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