miércoles, 10 de diciembre de 2014

LOS BIONES DE ARCILLA ( II )

Esta es la continuación de la entrada publicada en el blog el dia 1 de diciembre y que corresponde a el artículo publicado por el Dr. Guiseppe Cammarella en la revista Sciencies Orgonomiques  3r Année nº11-1988.

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Seguidamente hemos observado al microscopio, por una parte la mezcla de una gota de la probeta nº 1 con una gota de sangre; por otra parte la mezcla de una gota de la probeta nº 2 con una gota de sangre.

Hemos observado lo siguiente:

1) Los biones de arcilla ejercían una atracción intensa sobre las hematíes. Una vez las hematíes atraídas, había formación de un puente orgonótico ( radiaciones que pasan de un bión a otro y viceversa: el intercambio de energía sucede en los dos sentidos) También había luminación ( excitación del sistema bión de arcilla-hematie, y en particular del halo orgonótico) La atracción sucedía siempre en el sentido hematíe/bión de arcilla, teniendo este en efecto un potencial orgonótico más elevado ( el intercambio de materia sucede siempre de la sustancia de potencial orgonótico menos elevado a aquella de potencial orgonómico más elevado*(1)

2) La desintegración de las hematíes en biones estaba considerablemente desacelerada.

3) Las hematíes parecían “ energizadas” y emitan radiaciones más intensas que las hematíes ordinarias ( fig 8)

Cualquier tipo de arcilla dejada embeber de agua y  inflada el tiempo suficiente, se desintegrará siempre en biones. La rapidez de la desintegración dependerá de la forma  en que se haya preparado los biones de arcilla ( dejar embeber durante una hora o más en el agua, o bien en suspensión en la autoclave durante quince minutos) La arcilla pasada del autoclave pierde su carga energética mucho antes que la otra.

 Hemos continuado nuestra búsqueda utilizando los procesos siguientes:

1) Hemos diluido el polvo de arcilla con agua destilada en una probeta que hemos colocado en un congelador a -10º. Después de 4 horas, hemos sacado la probeta y hemos podido señalar que el agua estaba congelada y que a medio camino y en el centro de la probeta había finas partículas aglutinadas. Esta preparación parecía liberar energía y uno se sentía bien mirándola.

2) Entonces , hemos situado esta misma probeta en un centrifugador a 3400 revoluciones, durante 3 minutos.

3) Hemos situado finalmente la probeta en una autoclave, a 120ºC, durante 20 minutos. La observación directa- inmediatamente después del paso por la autoclave- nos mostró una preparación apenas turbada, con un depósito de arcilla en el fondo de la probeta.

4) Hemos cogido un poco de esta arcilla depositada en el fondo de la probeta y la hemos calentado hasta la incandescencia, después la hemos mezclado  a una solución fisiológica.

A pesar de haber sometido la arcilla a esta “tortura” de laboratorio, de nada sirvió: los biones de arcilla estaban siempre allí, dotados de una muy fuerte pulsación, llenos de energía ( Fig.9).

Hemos notado algunos fenómenos interesantes, inexplicables y de los que no hemos buscado la causa.

Aquí están:

-La solución agua destilada- biones de arcilla era más turbia que la del grifo-biones de arcilla.

-La solución agua del grifo- biones e arcilla pasada  a el   autoclave mostró biones más grandes y más coloridos que aquella del agua destilada.

- Se produjo un efecto Arco-Iris, cuando juntamos una gota de sangre a una solución de agua destilada-biones de arcilla. Inmediatamente después de la formación de un puente orgonótico entre los biones de arcilla y los hematíes, estas últimas “desparecieron” en el interior de los biones de arcilla, lo que dio una estructura concéntrica, como un medallón con los colores del Arco-Iris.

-La presencia de la arcilla impidió la sedimentación de la sangre después de la centrifugación. La solución quedó rojiza incluso después de 24 horas (Cf. Fig.10)

-En la solución acuosa de arcilla observada al microscopio después de 12-24 horas se notaba la disposición típica de los biones- disposición lineal ( Cf.fig.11 y 12)- que precede siempre a la restructuración de los biones en estructuras simili-protozoarios.

Por el contrario, un fenómeno que puede ser explicado por la acción energizante-radiante de la arcilla es el siguiente. Situamos una gota de sangre sobre una lámina, y una gota de sangre mezclada a biones de arcilla sobre otra lámina. La observación al microscopio de la primera lámina después de 40 minutos, mostró una desintegración total de las hematíes en biones, mientras que la desintegración estaba casi ausente en la segunda. Un estudiante, que trabajaba ese día conmigo en el microscopio, exclamó. “ ¡Después de ver esto, voy a comer  arcilla todos los días!”. Es necesario recordar al lector que la desintegración rápida de las hematíes es siempre un mal signo en el diagnóstico.

Al contrario, cuando la desintegración de las hematíes en biones es lenta, más el organismo tiene buena salud. Sin embargo, es necesario precisar que observaciones recientes, realizadas por los biólogos del Colegio Americano de Orgonomia de la First International Global Radiation Victim Conference ( New York, 1987) han mostrado  que el grado de desintegración biónica de las hematíes es, hoy, acelarado de forma crónica en el conjunto de la población, y es a causa de la atmosfera oranur en la que vivimos todos nosotros. Se considera un buen tiempo de desintegración de la s hematíes el que va de 20 a 30 minutos (2).

1.Cf. Capacidad orgonotica. Sciences Orgonomiques, nº 1. 1986, page 27.
2.Cf.Fièvre focntionnelle.Ibidem, pag 30.


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