martes, 15 de abril de 2014

CUIDADOS DE URGENCIA ORGONÓMICOS EN EL NIÑO ( VII )

Esta es la continuación de la entrada anterior publicada en el blog el día 5 de Abril y corresponde a la adaptación de un artículo leído en la Cuarta Conferencia Internacional de Orgonomía en Munich (RFA), Junio de 1984; escrito por el Dr. Giuseppe Cammarella y publicado en la revista de Sciencies Orgonomiques 1ère Année nº1-1986. Con esta entrada queda completado el artículo mencionado anteriormente. 

(. . .)

Tengo en la memoria a otro niño, de 11 años de edad, que sufría crisis de ansiedad aguda, dificultades de respiración, sensaciones de asfixia, nauseas frecuentes, vómitos y dolores abdominales. Se sentía el intestino ”nervioso”. “Como si un motor estuviera continuamente en marcha”. Estaba agitado, hiperactivo, se mordía las uñas, tenia tics faciales. Se sentía a veces perdido, desorientado, desconectado del resto del mundo y esto le daba la sensación de una muerte inminente. Tenia pesadillas, ideas hipocondriacas y paranoides.

En este caso, una gran parte de los síntomas era debida a la cólera y el odio profundamente reprimidos. El niño buscaba reducir los estímulos ansiogenos reduciendo su respiración y su contacto ocular. En terapia su agresividad ha sido alentada y su sonrisa estereotipada ha estado constantemente puesta en evidencia. Todo esto parecía aumentar su tendencia  a “irse”, a perder todo contacto ocular. Yo lo obligaba entonces a mirarme cogiéndole el cuello y masajeando los músculos occipitales.

Después de la primera sesión, toda la sintomatología aguda había ya desparecido, Pero la ansiedad que había alimentado los síntomas estaba presente libre y aumentó de tal modo, que una tarde el niño tuvo una crisis de pánico. El mismo me hizo llamar a su casa. Lo cogí en mis brazos, hablándole y explicándole la razón de sus miedos mientras le masajeaba la zona occipital-cervical muy contracturada. La respuesta del niño fue inmediata, se calmó, me dio las gracias y consiguió dormir toda la noche.

En las sesiones siguientes fue necesario atacar sus defensas caracteriales superficiales y alentar nuevamente su agresividad física y verbal, haciéndole jurar e insultarme. Esto fue muy difícil para el realizarlo. Fueron necesarias numerosas sesiones  antes de que pudiera decirme estas palabras con los ojos cerrados (alejado del mundo). Después poco a poco, consiguió jurar y blasfemar con los ojos abiertos (contacto con sus propias emociones). El trabajo vigoroso e intensivo sobre el segmento ocular hizo tabla rasa de todos los fenómenos disperceptivos y de ideación paranoide. También hizo salir profundos sollozos, tristeza, dolor así como también el sufrimiento emocional( ¡Que contraste con su bloqueo afectivo de antes!).

En la sesión 27 fue posible parar el tratamiento puesto que el niño no tenia ya ningún síntoma y tenia un buen contacto con el entorno (2). Actualmente han pasado ocho años y ningún síntoma ha vuelto a presentarse. El niño se ha convertido en un hombre joven y guapo de 19 años bien desarrollado y lleno de espíritu.


*  *  *

Una joven chica a finales de la adolescencia vino a la terapia acompañada de su madre. Ella no era capaz de quedarse sola en casa. Necesitaba que su madre la acompañase a todos los sitios, no podía coger el ascensor ni estar entre la multitud.

Ha sido necesario enseguida trabajar sobre el segmento diafragmático (lo que no se hace normalmente) y esto se hizo en tres formas:

1) haciéndola gritar de forma que se crear un empuje de energía sobre el diafragma y así aliviar la contracción.
2) movilizando el tórax fijado en una posición inspiratoria (con razón, para que cada movimiento espiratorio profundo- movilizando el diafragma- le hiciera sentir un odio terrible que rechazaba obstinadamente a aceptar, ocultándose detrás de una fachada de niña incomprendida);
3) simulando el reflejo del vómito.

A la 4ª sesión casi todas sus fobias habían desaparecido. A la 21ª sesión, ella que tenia miedo de la multitud, fue a bailar a una discoteca. A la 25ª sesión, ella que sufría una terrible ansiedad de caer, fue a hacer esquí.



CONCLUSIÓN


El. trabajo de cuidados de urgencia orgonómicos en el niño reposa sobre la comprensión teórica de los obstáculos que dificultan el libre desarrollo del niño, reposa también sobre la estructura de quien es llamado a proporcionar los cuidados de urgencia. Sin embargo, depende en gran medida de la cooperación de la madre. Según Reich (3) hay tres categorías de madres:

1) Las que aprenden fácilmente las técnicas de cuidados de urgencia orgonómicos y saben aplicarlas.
2) Las que pueden aprenderlas pero no se atreven a aplicarlas y necesitan ser alentadas.
3) Aquellas que están demasiado enfermas para ser capaces de aplicarlas (Yo no trato a los niños de estas mujeres pues sin su ayuda mi trabajo no podrá mas que ser limitado).

Los cuidados de urgencia orgonómica son una herramienta indispensable para la prevención de biopatias, del acorazamiento crónico y para el alivio o disolución de la coraza actual. Es también un recurso por el cual se puede transformar un acorazamiento permanente en acorazamiento funcional que el niño puede utilizar a su elección según sus necesidades.

Donde acaba el trabajo de auxilios de urgencia orgonómicos, empieza la terapia a largo plazo. En algunos casos es preferible diferirla, en otros  casos es mejor empezar enseguida. Pero sea cual sea el caso, el trabajo de auxilios de urgencia orgonomicos debe estar hecho exclusivamente en interés del niño y no en interés de una moral o de una ideología religiosa o política. Como Reich ha dicho (3): “Todos los que trabajan en este campo deberían saber que tratar a los niños  por la orgonomía nos hace participar de la revolución más radical de la historia de la humanidad…Nosotros trabajamos en las mismas raíces de la naturaleza humana.Debemos confiar en el lazo que existe entre nuestros niños y la naturaleza y confiar en ellos para el futuro de la cultura y de la civilización”



BIBLIOGRAFIA

1) -  LEVI-STRAUSS,C.: Le regard éloigné. Paris, Plon, 1983
2) - CAMMARELLA, G.: “ Orgone-terapia d’un pre-adolescente schizoide” Scienza Orgonomica, 1979,                                                 I: 1,57-73.
3) -  REICH,W.: Children of the future. New York: Farrar, Straus & Giroux, 1983.



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