miércoles, 5 de marzo de 2014

CUIDADOS DE URGENCIA ORGONÓMICOS EN EL NIÑO ( II )


Esta es la continuación de la entrada anterior publicada en el blog el día 27 de febrero y corresponde a la adaptación de un artículo leído en la Cuarta Conferencia Internacional de Orgonomia en Munich ( RFA ), Junio de 1984; escrito por el Dr. Guiseppe Cammarella y publicado en la revista de Sciencies Orgonomiques 1ère Année nº1-1986

(...)
Contrariamente al patrimonio genético ( conjunto de códigos transmitidos por vía orgánica), el conjunto de las predisposiciones es un conjunto de tendencias que predispone al feto, y más tarde al niño, a reaccionar de una manera y no de otra desde el punto de vista físico, emocional y del comportamiento. Ya antes del nacimiento, el libre movimiento de la energía contribuye al desarrollo psicológico del carácter fetal como entidad separada y distinta del cuerpo maternal. Separado y distinto no significa independiente. Una alfombra de algas marinas está por ejemplo separada del resto del océano pero es una parte integrada e integrante. Ondula en armonía con el movimiento de las olas, respira el mismo oxigeno, vive del alimento común, se seca si le falta el agua, tal como el feto que se seca y muere emocionalmente si le falta el soporte biológico y emotivo. Si el mar está en calma, el alga se deja ondular dulcemente a merced de las ondas. Pero una tempestad imprevista o el brusco desplazamiento de agua causado por el paso de una canoa a motor revoluciona esta tranquilidad. La calma se ha perdido: el agua y alas algas reacciona instantáneamente de forma análoga pero distinta. Su reacción es específica a su naturaleza.

Claro está que es importante conocer la intensidad, la entidad y la duración de los acontecimientos traumáticos que son producidos en la vida intrauterina puesto que el Yo del niño se forma también  con las emociones y las sensaciones que la madre ha tenido durante el embarazo. Esto, muy importante desde el punto de vista del desarrollo del niño, no lo es apenas para nosotros desde el punto de vista práctico, como de hecho el conocimiento teórico  o el de los traumatismos que han conducido al niño al estado actual. Ciertamente, un acontecimiento traumático golpea de forma específica la sensibilidad del organismo y deja una huella que es almacenada paro no olvidada. La repetición de acontecimientos traumáticos predispone al organismo a un cierto tipo de reacción que a su vez esta ya condicionada por la sensibilidad y la especificidad de la reacción adquirida durante la vida intra-uterina. La especificidad de la reacción señala, por ejemplo, que un individuo resignado reacciona a las frustraciones (internas o externas) con miedo más que con cólera. Sabemos que el comportamiento del niño neurótico esta condicionado por recuerdos reprimidos, pero aún  vivos y actuales, del periodo pre-natal, post-natal y más allá. Todo esto nos permite conocer mejor los problemas del niño, pero no nos ayudará a resolverlos.

Debemos entonces concentrarnos sobre  lo que el niño es en el presente, sobre la lectura de sus expresiones emocionales, sobre la contracción (o hiper-expansión) de su organismo que puede manifestarse por una miríada de síntomas: hiper-actividad, irascibilidad, pesadillas, enuresis, onicofagia, tartamudez, disartria, dislexia, problemas de concentración, tics, problemas escolares, piromanía, coprofagia, etc. Tales síntomas pueden ser el signo de una biopatía en sus inicios o ya en curso. Sabemos que la predisposición hereditaria ella sola no crea la enfermedad ( salvo en casos muy raros de anomalías genéticas). Sabemos que la enfermedad biopatica es el resultado de la asociación de al menos tres factores:

1) el patrimonio genético
2) el patrimonio de las predisposiciones
3) la imitación de la coraza

 En su proceso de identificación, el niño está inclinado a imitar la coraza de la persona con la cual se identifica y lo que muy a menudo es llamado hereditario no es otra cosa que imitación. Sabemos que la enfermada biopatica es también el resultado de traumatismos emocionales infligidos al niño por la familite*   y la socialite**. La enfermedad es también el resultado de la restricción de los movimientos del niño: se le obliga a “callarse” tanto en casa como en la escuela. Finalmente, pero no por esto menos importante, la intoxicación alimentaria, química, farmacológica y la polución atmosférica son factores de enfermedad. Debilitan al niño y por lo tanto preparan el terreno donde la biopatia podrá instalarse. Antes de empezar nuestro trabajo de primeros auxilios orgonómicos, intentaremos eliminar, en todo lo posible todos los obstáculos que son susceptibles de dificultarlo.

*Familite: peste emocional en acción  en el seno de la familia. Como la peste emocional social, es una enfermedad endémica que, a través de la restricción, destruye cualquier pulso natural en el niño.


**Socialite: peste emocional en acción en el seno de la sociedad. Como la familite, restringe y destruye todo pulso natural en el niño. La socialite a la vez determina el comportamiento familiar y refuerza el acorazamiento operado por la familia.

(Continúa... )

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