martes, 28 de enero de 2014

CARTAS DE S.FREUD A W. REICH : EL AMBULATORIUM DE VIENA, EL SEMINARIO TÉCNICO Y EL NACIMIENTO DEL ANÁLISIS DEL CARÁCTER

A continuación os dejamos una introducción y un enlace sobre  artículo del Dr. Carlos Frigola   Cartas de S. Freud a W. Reich publicado en la revista digital " Temas de Psicoanálisis"


FREUD Y REICH

La pregunta ¿” Qué es la vida”? está presente en toda la obra de W. Reich. Si miramos atrás en su extensa biografía vemos a un joven estudiante, interesarse no sólo en las ciencias médicas, sino en todo aquello que se oculta en la inmensidad del bosque del conocimiento, lo que emerge de él: literatura, filosofía, sexología, antropología, escritos psicoanalíticos o la historia del materialismo; yendo y viniendo entre el mecanicismo y el vitalismo, leyendo siempre que podía, robando minutos al sueño, todos los libros interesantes que caían en sus manos. Al final de su vida, reunió en su biblioteca de Orgonón más de 8000 libros.
Entre 1924 y 1930, Sigmund Freud escribió 10 cartas a Wilhelm Reich, compartiendo a través de la Sociedad Psicoanalítica Vienesa, los acontecimientos socio-políticos  más importantes de la historia reciente de Austria.
Estas cartas han permanecido inéditas hasta ahora, ya que en su testamento, W. Reich dejó escrito que sus apuntes, su correspondencia, su diario personal y otros escritos inéditos no podrían ser mostrados al público hasta 50 años después de su muerte. Es decir, hasta 2007.
El Dr. Carles Frigola ha tenido acceso a estas cartas y ha escrito un artículo muy interesante que ha sido publicado en la conocida revista digital “Temas de Psicoanálisis”, órgano de la Sociedad Española de Psicoanálisis


www.temasdepsicoanalisis.org/cartas-de-s-freud-a-w-reich-el-ambulatorium-de-viena-el-seminario-tecnico-y-el-nacimiento-del-analisis-del-caracter/





martes, 21 de enero de 2014

LA MEDICINA ORGONÓMICA- EL CARÁCTER PASIVO-FEMENINO ( II )

 Esta nueva  entrada es la continuación del articulo que subimos al blog el día 14 de enero.Trata sobre el carácter pasivo-femenino y ha sido publicado por el Dr. Carles Frigola en el número 26 de la revista bimensual GiroSalut.

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Interactúa con el mundo como un observador pasivo, siendo complaciente, modesto y retirado. El trabajo escogido es un reflejo de su estructura; si entra en el territorio  social de la competencia, entonces se siente inadecuado. Se arrastra y huye.

En sus relaciones sexuales con los hombres lo que busca en realidad es un pene fantaseado. Si existe una verdadera actividad homosexual continua, entonces aparece la impotencia. Se siente aterrorizado por la agresión, pero paradójicamente esta  misma agresión la experimenta como excitación sexual. Hacia las mujeres casi siempre siente desprecio, aunque disimulado.

En el caso de los homosexuales activos que pertenecen al grupo fálico narcisista sus impulsos sexuales están al servicio del “drive” fálico, en ellos el objeto sexual que les satisface es siempre el hombre débil, sumiso y castrado. Respecto a la homosexualidad femenina, aquí debemos hacer una diferenciación entre el lesbianismo activo y aceptado plenamente por la persona, del seudo-lesbianismo que se da en las mujeres con un carácter histérico. En algunas mujeres histéricas puede darse una actividad abiertamente homosexual.

Esto no es un verdadero lesbianismo, el cual lleva implícito una completa identificación con el sexo opuesto. En realidad se trata de un profundo miedo a emocionarse por el hombre y a un exceso de sugestionabilidad, lo que les permite a este tipo de mujeres una gratificación sexual más inconsciente, en el sentido de conformase pero, al mismo tiempo, disfrutar de los avances homosexuales.

Debemos notar aquí que la homosexualidad no es exclusiva del carácter pasivo- femenino. Hay hombres homosexuales que pertenecen al carácter fálico-narcisista.
Estoy dando aquí una visión orgonómica y describo la sexualidad humana desde el punto de vista clínico, no social. Cada persona es libre de ejercerla como quiera y desee.

La situación edípica de estas mujeres (es decir, el contacto emocional con los hombres es evitado, ya que sienten mucha ansiedad) favorece aún más el que estas mujeres se aproximen a otras mujeres que comparten los mismo rasgos caracteriales. Se encontrarían en una situación parecida a la que se daba en los harenes islámicos.

El carácter pasivo-femenino, cuando quiere expresar la agresión, primero se empequeñece a sí mismo (castración) y después empieza a sentir culpabilidad (masoquismo).

De este sentimiento masoquista de buscar inconscientemente el dolor y el sufrimiento hablaremos en el próximo número de GiroSalut.


El Dr.Carlos Frigola es psiquiatra, psicoanalista. Premio Pascual y Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Gerona. Dip. Tavistok Clínic y Institute of Human Relations. Londres.
 Director de la Fundación Wilhelm Reich. Miembro del American College of Orgonomy. Autor de diversos libros. Trabaja en la Clínica de Medicina Orgonómica de Creixell. Borrassá. Tel. 972 50 62 91.
 www. Wilhelm-reich.org y en el blog: compartir-wilhelmreich.blogspot.com


martes, 14 de enero de 2014

LA MEDICINA ORGONÓMICA- EL CARÁCTER PASIVO-FEMENINO

Hola de nuevo, ya hemos cargado las pilas y estamos otra vez con vosotros/as. 
Para empezar el año aquí tenéis una nueva entrada correspondiente al artículo  del Dr. Frigola editado en el número 26 de la revista bimensual GiroSalut. En esta ocasión el artículo nos habla sobre las características del carácter pasivo-femenino.




LA MEDICINA ORGONÓMICA

EL CARÁCTER PASIVO FEMENINO

Dr. Carles Frigola


El carácter pasivo femenino es un carácter que inicialmente era un fálico narcisista pero que ha abandonado definitivamente el nivel fálico. Así como el fálico-narcisista se defiende contra sus impulsos de pasividad y homosexualidad inconsciente a través de la agresión, el carácter pasivo femenino abandona estos impulsos genitales, lo que le conduce a la rendición y la sumisión mental. Como resultado del conflicto edípico, en el carácter pasivo-femenino hay aquí una contradicción y antítesis entre la atracción hacia la madre (de la infancia) y la imagen narcisista de auto- preservación.

El individuo con un carácter pasivo-femenino siempre es un hombre (género masculino) y experimenta una amenaza muy fuerte e inusual frente a los impulsos fálicos de amor y odio hacia la madre. Y para poder preservar su identidad narcisista renuncia definitivamente al nivel fálico, se identifica con la madre en el nivel anal y se defiende contra los impulsos y la agresividad natural a través de la rendición y sumisión física y mental.

No obstante a nivel del súper yo, se identifica todavía con el padre y aunque su ideal del yo aspira a ser como él, no es capaz de alcanzar por sí solo esta posición. Siempre es femenino, pero quiere ser masculino.
Es un carácter pasivo, reservado, modesto, educado y débil. Corporalmente es delgado y suave y se parece al histérico, pero se diferencia de éste porque debajo hay una estructura tenaz, suspicaz y quejosa. Dentro de él hay una víbora, muy escondida por cierto, pero dispuesta siempre para el ataque.

Esto es el resultado de un gran odio reprimido y aplastado que surge de la necesidad de complacer. Esta contradicción da lugar a un gran sentimiento de inferioridad y a nivel social da la impresión de ser un individuo que está oprimido y humillado. Contrariamente al fálico narcisista, que esconde muy bien estos sentimientos de inferioridad y es capaz de compensar todas las actitudes que no corresponden al ideal del yo masculino, el carácter pasivo femenino no sólo expresa sus impulsos anales, sino también las defensas contra la agresión fálica. Como consecuencia de ello la agresividad natural necesaria para vivir, hacerse un lugar en el mundo o mantener las relaciones sociales le llena de temor y aparece una necesidad de conformarse. Este miedo otorga a su musculatura una espasticidad profunda, a pesar que superficialmente puede aparecer como blanda y ágil.

Su actitud pasiva está dirigida hacia las mujeres, pero no espera de ellas una relación sexual sino que insiste en un nivel anal; es decir, que se le muestre constantemente atención. Aunque se queja de las mujeres, no puede odiarlas. Su parte homosexual se expresa en las relaciones de fellatio y coito anal, aceptando siempre el nivel pasivo. Sexualmente se siente infeliz, insatisfecho e inefectivo. Se ofrece al padre (a los hombres fuertes) para aplacar al padre interior enfadado, del cual espera castración. Si el padre real ha sido muy severo, la apariencia es de una persona educada, obsequiosa y servil. Si bien el carácter fálico-narcisista siente un orgullo desmesurado por su pene erecto, este carácter se siente castrado.
La razón de ello es que la energía. Libidinal se inicia en el pene, pero se dirige enseguida hacia atrás, hacia la zona anal. Esto le da una visión de la vida típicamente pasiva. Posee la fantasía de ser penetrado analmente y tener que dar el pene a los demás, sean hombres o mujeres, que ya siente en el fondo de sí mismo que su pene (su potencia) no le pertenece.


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