lunes, 15 de abril de 2013

PRINCIPIOS DE BIOFÍSICA ORGÓNICA (IV)

 Esta es la continuación de la entrada publicada en el blog el día 7 de Abril sobre el  artículo editado en la revista Sciencies Orgonomiques , adaptación de un texto expuesto en la Cuarta Conferencia Internacional de Orgonomía, Munich (RFA), Junio 1984.
( Traducción del original en Francés )



Docteur Richard A.Blasband
Médicin orgonomiste et psychiatre, Stocktown, New Jersey
Membre du Collège Américain d'Orgonomie, New York
Responsable de la Commission pour la Recherche Scientifique du College Américain d'Orgonomie
Directeur des Laboratoires de Recherche Oranur, Rosemont, New Jersey.






EL POTENCIAL ORGONÓMICO



Cuando uno piensa en esto, de una forma subjetiva, es evidente que debe existir en la naturaleza un proceso por el cual las cosas se regeneran de forma espontánea. Este sería evidentemente el punto partida de todo crecimiento y desarrollo de los sistemas vivos. Es de esta manera que se forman las nubes. Es el mismo proceso que opera cuando las células se dividen y se multiplican con una frecuencia tan rápida. En esta acción, las nubes, como las células, concentran la energía. Estos sistemas, de hecho, no solamente concentran energía sino que cuando se forma una concentración de energía, por pequeña que sea, esta concentración también tiende a absorber aún más energía. Lejos de disiparse, esta acumulación continúa creciendo en virtud de la concentración de energía. Cuanto mayor es la concentración mayor es la intensidad de la potencia de la carga energética. Es lo que Reich llamó el “potencial orgonómico”. Existe un nivel energético de base; a raíz del potencial orgonómico hay un aumento de la energía ( carga ), hasta que el sistema alcanza un tope. En este momento, hay una descarga de energía de acuerdo con el potencial mecánico ( Segunda ley de la termodinámica ).


En la naturaleza, uno puede observar estos procesos bajo diferentes aspectos. Los observamos en las tormentas, en donde hay una concentración de energía hasta un cierto nivel ( capacidad orgonótica)

Y no más allá, seguida de una descarga bajo la forma relámpagos y por las lluvias. Uno puede medir los cambios sobrevenidos en la atmósfera, comparando las diferentes temperaturas medidas en el acumulador con las temperaturas exteriores y con aquellas de la caja de control. Antes de una tormenta , se registra una caída de la temperatura en el interior del acumulador ( la Tº – T disminuye). La energía está en proceso de alejarse de la zona en donde se encuentra el acumulador; se aleja hacia el sistema que forman las nubes. Después una vez que las nubes han vertido su humedad y su energía con los rayos, la diferencia de energía- es decir, la diferencia de temperatura- aumenta de nuevo.

Reich fue capaz de registrar este mismo proceso de la naturaleza ( es decir la tensión de la energía presente en la atmósfera) con otros parámetros, por ejemplo por medio del electroscopio. El electroscopio es un aparato que permite detectar la carga de electricidad estática . Si pasáis un peine de plástico por vuestro cabello, se cargará y colocándolo sobre la barra del electroscopio, la carga energética recorrerá esta barra: la hoja de oro se desviará de la barra puesto que las cargas del mismo signo se repelen. O si uno pone un electroscopio cargado de electricidad estática del pelo, en el interior del acumulador, uno remarcara que la perdida de esta carga se efectuará más lentamente que si el electroscopio se situara en el exterior. Todo esto demuestra que la carga que uno capta en su propio cabello no es otra que la energía orgónica y que este aparato es capaz de medir la rapidez de descarga de energía del sistema, en la atmósfera. El electroscopio es pues un aparato capaz de detectar la energía orgónica.

Una experiencia que todo el mundo puede hacer es cargar el electroscopio y ver entonces a que velocidad se descargará. Si la carga atmosférica es muy fuerte (alta presión) la velocidad de la de la descarga del electroscopio es muy lenta. En consecuencia, un día soleado y claro con justo algunos pequeños cúmulos en el cielo, la rapidez de descarga del electroscopio será muy lenta. Justo antes de que llueva, cuando la carga energética de la atmósfera ha sido captada por las nubes, la velocidad de descarga aumenta rápidamente. Midiendo la Tº – T y midiendo la rapidez de descarga de un electroscopio, uno puede saber si una tormenta se acerca a la zona donde nos encontramos.

Un físico suizo, Stark, ha inventado y perfeccionado un aparato que ha llamado “verificador de orgón” Yo he observado su funcionamiento durante aproximadamente un año, y puedo decir que el ha dado todos los resultados que se podía esperar, sobretodo para los que observaban los sistemas de las tormentas. Este aparato mide el orgón atmosférico y sus variaciones. Cuando una tormenta se acerca, el verificador registra una oleada de energía; por el contrario desde que comienza a llover o hay relámpagos hay una bajada de los datos recogidos. Las personas que han leído” la función del orgasmo “ de Reich, notaran una similitud entre estos fenómenos atmosféricos y la función orgástica. Durante los primeros instantes del acto sexual hay un aumento de la tensión y la excitación, después un descenso repentino inmediatamente después del tope. En los sistemas vivos, el potencial orgonómico opera en términos de crecimiento y desarrollo. Esto es también válido para el organismo humano. Nosotros crecemos, nos desarrollamos hasta una cierta etapa, llegamos a este punto (en general alrededor de nuestros veinte años, teniendo en cuenta nuestro tamaño y nuestro nivel de energía). Nos mantenemos así bastante tiempo, a pesar de algunas bajadas momentáneas de nuestro potencial, hasta llegar a una cierta edad donde empezamos a perder cada vez más energía y llegamos a la muerte. Así una de las propiedades fundamentales de la energía orgónica es el potencial orgonómico, es decir, su capacidad para crear espontáneamente su propia carga, y atraer otras.




1 comentario:

Anónimo dijo...

http://www.orgonomy.org/europe.html