sábado, 23 de junio de 2012

TEMPERAMENTO, CARÁCTER Y PERSONALIDAD ( ...continuación)

Continuación de la entrada publicada  en el blog el 13 de junio sobre el articulo del Dr. Carlos Frigola, publicado en el nº 16 de la revista bimensual GiroSalut., sobre la formación de la armadura y su relación con el carácter.

...

El diagnóstico de la estructura del carácter se determina por lo que Wilhelm Reich llamó la alarma roja, que es la manera en la cual el paciente siempre reaccionará delante de cualquier avance en la terapia. Por ejemplo, la alarma roja del carácter histérico es la timidez. Dado que son tímidos, los histéricos siempre huyen, incluso de la misma terapia, sobretodo cuando las emociones que les hace sentir el terapeuta son muy intensas.
El carácter fálico evita la ansiedad mediante la agresividad y son pacientes inclinados a boicotear la terapia si se les permite.

Los depresivos son incapaces de expresar la rabia que sienten. Se les ha de empujar a ser agresivos y a tomar decisiones. En ellos domina la pena y la culpa, localizadas estas en el segmento torácico.

El pasivo-femenino es como una serpiente al acecho detrás de una fachada exterior que es agradable y cooperativa. Se ha de favorecer la agresión para que surja el odio y el rencor que hay detrás de esta actitud complaciente.

El compulsivo es cauteloso, muy armado muscularmente y siempre ambivalente. Se han de movilizar sus dudas para que salga su odio ácido y caustico.

El carácter masoquista se ha de conducir hacia el sadismo del cual ha surgido y hacerlo "explotar" en el diván.

El carácter esquizofrénico siempre es vergonzoso, a pesar de que actúa de forma osada y detestable. Se le ha de movilizar el segmento ocular, lo cual provocará una gran cantidad de ansiedad y miedo.

Vamos a describir cada una de estas personalidades, en particular la función perceptiva de la coraza en los diferentes trastornos del carácter.

El aparato perceptivo es la suma total de las manifestaciones psíquicas en la estructura biofísica (corporal) de cada individuo. Cada tipo de carácter posee un trastorno específico de su aparato perceptivo. Es decir, cada persona se ve a sí misma y ve el mundo de acuerdo con la estructura de su propio carácter.

Hemos de señalar que la organización básica del ser humano empieza en el mismo momento de la concepción y se completa hacia los cinco años. Al fin y al cabo, el desarrollo cognitivo y la aparición de la conciencia individual se completa con la llegada de la primacía genital (cuando el niño y la niña ya se reconocen como lo que son) y de la conciencia individual, que aparece alrededor de los cinco años. Cuando el progreso hacia la genitalidad queda impedido, el bloqueo de la energía de la zona erógena (ocular, oral, anal, fálica o genital) produce una distorsión perceptiva específica que está en relación con ella misma. Por decirlo de otra manera la persona queda atrapada a medio camino.

Fue precisamente Wilhelm Reich quien interrelacionó la estructura psíquica y corporal del individuo con la teoría del carácter. Por ejemplo en el carácter histérico, la distorsión perceptiva está al servicio de la retirada (huida) ante las emociones fuertes. El fálico maneja sus conflictos mediante el uso exclusivo de la proyección, la cual está al servicio de su estructura fálica la cual hará aumentar aún más su narcisismo. En el carácter esquizofrénico, el proceso de separación (splitting) se produce a nivel ocular desde el mismo nacimiento y, en este sentido, pertenece al carácter ocular, pero se diferencia del carácter paranoico en que estructuralmente es un carácter fálico. En términos prácticos el bloqueo ocular de la esquizofrenia ha tenido lugar en la etapa intrauterina o durante las tres primeras semanas de vida. En la paranoia, el bloqueo es más tardío (3 o 4 años) y es debido al miedo a la visión periférica que se experimenta como sospecha. El aparato perceptivo del maniacodepresivo (bipolar) se manifiesta mediante un yo débil heredado de una etapa oral, pero, expresado en una estructura fálica.

Con la investigación de la función perceptiva, Reich demostró que la coraza (armadura) produce unas distorsiones concretas que darán lugar a la estructura del carácter, aunque ésta no será definitiva hasta el final de la adolescencia. En los próximos artículos las iremos describiendo detalladamente.

Carlos Frigola es psiquiatra, psicoanalista. Premio Pascual y Prats del Colegio de Médicos y de la Agrupación de Ciencias Médicas de Gerona. Dip. Tavistok Clínic y Institute of Human Relations. Londres. Director de la Fundación Wilhelm Reich. Miembro del American College of Orgonomy. Autor de diversos libros. Trabaja en la Clinica de Medicina Orgonómica de Creixell. Borrassá. Tel. 972 50 62 91. WWW. Wilhelm.reich.org y en elblog compartir-wilhelmreich.blogspot.com








No hay comentarios: