miércoles, 7 de diciembre de 2011

LA SEXUALIDAD EN LOS ADOLESCENTES-III

Con esta tercera y ùltima entrada queda completada la traducción  del articulo publicado en la revista Sciences orgonómiques 2Année nº 6 - 1987. escrito por el Doctor Wilhelm Reich aparecido en Der Sexuelle Kampf der Jugend.Verlag fur Sexualpolitik, Berlin, 1932, sobre la sexualidad en los adolescentes.


LA SEXUALIDAD EN LOS ADOLESCENTES

Doctor Wilhelm Reich

Es absurdo fijar un límite de edad para determinar la maduración o la inmadurez, diciendo más o menos esto: “Hasta tu dieciséis aniversario tú no tienes derecho a tener relaciones sexuales, a partir de tus dieciséis años esto te está permitido”. Estos jóvenes sienten mucho más que los otros las desventajas de la masturbación frente a las relaciones sexuales. No solamente el displacer y el disgusto son más grandes después, sino que los peligros asociados a la masturbación insatisfactoria, aumentan. Por ejemplo si el joven no consigue, por razones externas o internas, a tomar la decisión hacia las relaciones sexuales y una vida sexual madura, si la vía de su desarrollo le es bloqueada, puede fácilmente retroceder, es decir volver a fantasmas infantiles y no está más en el estado apropiado correspondiente a su desarrollo. En estos jóvenes notamos una intensificación de pulsiones de diversa naturaleza, como la homosexualidad. La intensificación de la masturbación mutua entre los adolescentes del mismo sexo en los grupos de jóvenes es debida a la prohibición social de las relaciones sexuales y a la separación de los sexos. Se manifiesta entonces por primera vez inclinaciones perversas como: el voyerismo, el exhibicionismo, la pederastia; las tendencias sado-masoquistas de golpear o ser golpeado que normalmente son inhibidas y debilitadas en el momento de la madurez sexual, alcanzan entonces su pleno efecto como consecuencia del estasis sexual consiguiente a la ausencia de satisfacción.

Sin querer ser alarmistas, tenemos la certeza que se puede causar tales disturbios impidiendo el inicio de la vida sexual normal en el adolescente cuando siente esta necesidad presente. No podemos negar los hechos y debemos reunir todas nuestras fuerzas con el fin de cambiar los hábitos socio-sexuales tan perjudiciales para nuestros jóvenes. Debemos intentar con todas nuestras fuerzas persuadir al grupo de los jóvenes que sus conflictos, que sus sentimientos de culpabilidad ligados al onanismo, sus disturbios, sus extravíos sexuales no les son imputables, que no son hereditarios, pero son esencialmente las consecuencias del orden sexual burgués capitalista que comprime el desarrollo natural normal, de la sexualidad.

El onanismo en el momento de la pubertad presenta por otra parte, desde un punto de vista de pura higiene sexual, toda una serie de desventajas en referencia al acto sexual; repliega al joven sobre si mismo en su vida sexual, le facilita la obtención de satisfacción y debilita de esta forma su impulso de buscar una compañera sexual y a desarrollar su cuerpo y su espíritu en esta búsqueda. La segregación sexual junto a la prohibición social de tener relaciones sexuales es la razón por la cual, en nuestros días, el periodo de la masturbación ampliamente sobrepasa el estadio en donde se vuelve nociva, para la mayor parte de los chicos y chicas. Ella facilita los ensueños y la pérdida de interés por los problemas socio-políticos; si no es ciertamente el caso al principio, en cambio cuanto mas remplace la masturbación el acto sexual los jóvenes no vivirán los problemas reales. Siendo dado que la burguesía mantiene y acentúa la segregación de los sexos engendra la masturbación homosexual ya sea en el caso de los chicos como en el caso de las chicas, produciendo así exactamente lo que ella castiga severamente en sus ataques contra la homosexualidad.

Existe en fin otro riesgo ligado a la masturbación en exceso prolongada sin el paso consecutivo a las relaciones sexuales: muchos adolescentes que han pasado el estadio de la masturbación no pueden más tener relaciones sexuales por razones internas o externas (represión sexual, timidez, molestia, falta de dinero, gran pobreza). Hasta si niegan la huida en la homosexualidad, se encuentran en la obligación de reprimir sus pulsiones sexuales (así como sus fantasmas) a la edad de 17, 18 o 19 años, precisamente en el momento culminante de su maduración sexual. Preparan de esta manera el terreno a los desordenes sexuales, a los desordenes de la potencia y a las dificultades de orden emocional ligadas a las relaciones sexuales, que favorecen tan a menudo el desarrollo de perturbaciones psíquicas posteriores.

La inmensa mayoría de los problemas sexuales que encontramos en los centros de consulta sexual (80% de las personas que vienen para consultar son sexualmente perturbadas) son debidos o a alteraciones de la vida sexual infantil, a la represión de la actividad sexual en el momento de la pubertad, o periodos mas o menos largos de continencia consecutiva periodos más o menos largos de onanismo en el momento de la pubertad.

En resumen podemos decir que: el onanismo en el momento de la pubertad es por cierto la mejor solución en las condiciones actuales de la vida sexual de los adolescentes en el capitalismo. Pero sólo lo es durante un cierto tiempo; además, no es válida para todos los adolescentes, pues algunos tienen necesidad de tener relaciones sexuales antes. La mayoría de los adolescentes no pueden satisfacerse de la solución que les procura el onanismo; realmente han sufrido en este punto la represión sexual a la que han estado sujetos durante la infancia que han perdido la capacidad de masturbarse sin sentimientos de culpabilidad. Esta es la razón por la que el onanismo no es, como muchos creen, la solución al problema de los adolescentes.

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